Colección Historia Encubierta






descargar 330.56 Kb.
títuloColección Historia Encubierta
página4/10
fecha de publicación29.05.2015
tamaño330.56 Kb.
tipoLección
e.exam-10.com > Derecho > Lección
1   2   3   4   5   6   7   8   9   10

21. Ver Bravo, Leónidas: «Lo que supo un auditor de guerra», Edit. del Pacífico, Santiago, 1962.
22. Ver Vial, Gonzalo: op. cit.

 

CUESTA ABAJO EN LA RODADA

Ibáñez -sin bancada mayoritaria en el Poder Legislativo, hostilizado por la prensa y, con seguridad, presionado por la Casa Blanca- titubea. En su staff de colaboradores inmediatos el proyecto peroniano es visualizado con desconfianza. Es el arcaico patrioterismo criollo. Quienes pueden asumir una militancia suramericanista están privados de lucidez o dotados de fuerza política declinante. Aquí -a diferencia, por ejemplo, de Perú por influjo del APRA- no hay un movimiento de masas que incluya entre sus postulados la idea-fuerza de la integración subregional. El ibañismo no consigue coagular en una estructura disciplinada. El Partido Agrario laborista se deshidrata y el Partido Socialista Popular pierde el rumbo y sale del gobierno.

En Río de Janeiro Itamaraty -la cancillería carioca-manifiesta su oposición a la constitución de bloques que vulneren la solidaridad panamericana. No cabe duda que el Departamento de Estado está tras la maniobra que obliga a Getulio Vargas a retroceder. Ese es un factor que paraliza a Ibáñez. Entonces la Casa Rosada en substitución del ABC propone los EEUU andino platenses. Apenas meses después el caudillo brasilero se suicida. Su testamento adjudica la decisión al imperialismo. En La Paz, Hernán Siles Suazo proclama que Argentina no tutela el proceso revolucionario. En Asunción -pese a la vieja paraguayofilia de Perón- la fracción del Partido Colorado favorable al justicialismo se debilita. Los «abrasilerados» se tornan ahora más poderosos que los «argentinistas». En Lima, Haya, líder e ideólogo del aprismo -como se advirtiera-desautoriza las gestiones peronizantes de Seone y preso del parkinson civilista se hace eco de las acusaciones, según las cuales, Perón es un militarote semifascista... El proyecto sanmartiniano y bolivarista de la Casa Rosada cruje. La fuerza de los intereses creados supera el entusiasmo, la creatividad y la clarividencia de Perón. Del optimismo se pasa al desconcierto.peron

 

LA BATALLA DEL MAPOCHO

La gira de Perón a Chile implica episodios insuficientemente estudiados. La principal Casa de Estudio del país23 lo inviste, como se anotara, con el grado de Dr. HC. El Ministerio de Defensa, cuyo titular es el general Abdón Parra, le obsequia la réplica de la espada de O'Higgins. Tal distinción se reserva sólo a título excepcional. Municipios de diversas ciudades lo proclaman Huésped Ilustre. La Moneda le confiere la Orden de O'Higgins. Es el momento en que oradores argentinos en Chile y chilenos en Argentina arengan a las multitudes con el vocativo «¡Compatriotas!».

En Buenos Aires, por decreto, es promulgado el Decálogo de la Fraternidad entre ambos pueblos. Se proclama que la Cordillera de los Andes ha desaparecido. Con la metáfora se quiere explicitar que la anhelada unidad de las dos repúblicas es un hecho. En 1953 queda superada, según se afirma, la miopía de 1817. El colofón de la gira: el Acta de Santiago.
La euforia, sin embargo, cede el paso al escepticismo. El 21 de mayo de 1953 en el Mensaje Presidencial se silencia ante el Congreso Pleno la visita de Perón. Ello a 90 días de suscribirse el documento indicado que se conoce -repito- como el Acta de Santiago. La omisión se registra a sólo 30 días del plazo fijado para rubricar el Tratado de Unión de ambos Estados. El momento vivido en el hemiciclo del Poder Legislativo permite establecer que del plenilunio se pasa al menguante. Pronto vendrá el eclipse. El revés carioca -como ya se explicara- obliga a desechar el ambicioso plan.

Perón intenta revertir el obstáculo mapochino. Ocho días después de la lectura del Mensaje se convoca a la Casa Rosada al embajador rioplatense. Vuelve el 3 de junio acompañado del ministro Raúl Mendé con el borrador del proyecto de Unión Chileno-Argentina. Incluye 68 artículos que, además de lo económico, añade lo político, lo cultural y lo militar. Es el esfuerzo desesperado de la Casa Rosada para desempantanar las negociaciones y superar el tropiezo brasilero que echa por tierra el ABC. Encuentra un Santiago congelado. Ya son de ayer la euforia sanmartiniana vigente durante la visita del mandatario trasandino. Nuestra Cancillería semeja un freezer. Como escualos en gélido mar se desplaza una burocracia diplomática infiltrada por la clase alta y el imperialismo y ducha en estimular recelos a Argentina.

El invierno chileno enfría las relaciones Santiago-Buenos Aires. Yanquilandia, la plutocracia agropecuaria, la clase política -por comisión u omisión-, la prensa banal... han hecho su trabajo. El borrador traído se etiqueta de «insólito» y de «burda imposición». En las librerías se agotan nuevas ediciones de «Nuestros vecinos justicialistas». Se dirá que las financia la oposición de Perón que conspira desde Montevideo. En el Congreso Nacional se alude a una intolerable infiltración peronista y, al estilo de la «cacería de brujas» del senador Joseph Mc Carthy, se crea un Comité para investigar la penetración del justicialísmo en el país. Lo preside el diputado socialista Florencio Galleguillos. La izquierda y la derecha cierran filas ante la propuesta de Perón. Poco antes en insólita autopurga la Cámara Alta inhabilita a María de la Cruz mediante mecanismo privado de precedente. El ibañismo -carente de ideólogos y con una bancada parlamentaria inorgánica- queda en minoría. El vigoroso populismo de 1952 con raíces en la doctrina del Chile Nuevo vigente entre 1927 y 1931 comienza su fase declinatoria. En política exterior subregional, la indecisión -o arrinconamiento- de Vargas gravitará poderosamente sobre el ya veterano caudillo. Necesita el contrapeso de Río de Janeiro para profundizar la alianza con Buenos Aires y quizás temió un eje peruano-brasilero que se podía sospechar tras la invitación del canciller carioca a Odría. Sea como fuere en Palacio Catete campea el panamericanismo de Itamaraty y la prensa -igual que en Chile- alerta del «peligro argentino».
23. Ver «Confraternidad latinoamericana», 1953. s/i

 

EL PESO DE LA NOCHE

La Moneda -para salir del compromiso- a matacaballo elabora una contrapropuesta de 12 artículos restringida a lo puramente económico. En la tarea se luce la burocracia diplomática. El 6 de julio el Presidente Ibáñez y su ministro Osear Fenner lo suscriben en Buenos Aires. Aquello parece el parto de los montes. El Tratado no es nada más que el fundamento para generar otros. Es el testimonio del eclipse del influjo de Perón en Chile. El mismo ibañismo está marchito. Los grupos que lo apoyan se desmembran. En la Casa de Toesca se evapora el mesianismo de la hora prima y se impone la rutina pragmática. Ya el caudillo que iluminara con su doctrina del Chile Nuevo no quiere aventuras. Se sepulta aquel proyecto de la clausura del Parlamento. Las logias militares se disuelven al quedar privadas del apoyo de La Moneda. El torpe litigio de Perón y la Iglesia será otro factor concomitante del opacamiento de la estrella justicialista en el país de O'Higgins. Las semanas y los meses se escabullen como conejos y a mediados de 1955 es el fin. Estalla la denominada Revolución Libertadora. El justicialismo se derrumba. El régimen se desploma sin pena ni gloria. Cosa curiosa, el mismo fenómeno ocurre a Jacobo Arbentz en Guatemala, a Joao Goulart en Brasil y a Salvador Allende en Chile. Al caer el régimen peronista se hace añicos el proyecto de integración de Iberoamérica que, sin duda, es el que alcanza mayor solidez y solvencia en el siglo XX.

Este ensayo aspira a reseñar la raíz, trayectoria, declinación y trascendencia de un titánico esfuerzo por superar el desmembramiento y arrinconar a los aislacionistas. Trata de sobreponernos a malentendidos, clisés, estereotipos, generalizaciones y superficialidades que envuelven y distorsionan la relación chileno argentina. No es fácil superar dos siglos de prejuicios, prenociones y preconceptos. Se han acumulado los rencores y las maledicencias. Contra estos blindados molinos de vientos combate Perón. Sin duda, un hombre notable que -en la ruta de José de San Martín y de O'Higgins así como de Bolívar- intenta reeditar una gesta. Como héroe de la tragedia griega cae envuelto -una y otra vez- por la hidra de Lerna y se extravía en los laberintos de Creta. Sin embargo, las emprende a mandobles contra el monstruo y transita sin temores por vericuetos y sótanos de aquel bastión embrujado. No obstante, más podrá -como en las piezas teatrales de Esquilo- la fuerza del sino que su gallarda voluntad y espléndido talento. La tarea que emprendiera queda como legado para quienes en el siglo XXI -ya en el dintel del III milenio- bregan por la unidad del «pueblo continente» como opción de libertadora convencidos que la atomización significa rezago y sometimiento.

 

CHISTOGRAFIA   ANTIARGENTINA peron

 

 

 

 

- La NASA invitó al espacio a un astronauta argentino

- Siempre que lo ponga en órbita sobre el Atlántico y no sobre el Pacífico...

 

peron

Ella: Tengan cuidado. Los argentinos, son nuestros
enemigos de ayer, de hoy, de mañana y de siempre.

El: Tiene razón. Esa unidad con Argentina estorba
mis negocios con Washington y Londres.

 

 peron

 

 

 

 

 

 

 peron

 

 

 

 

DOCUMENTOS PERÓN IBAÑEZ
1953


peron

 

 

 

 

 

 peron

 

ARGENTINA Y CHILE
Reportaje, al Gral. J. D. Perón del Diario La Nación, Santiago de Chile, 20 de febrero de 1953
-¿Cree V.E. que Chile y la Argentina podrían influir en la solución de los problemas que afligen al mundo? En caso afirmativo, ¿querría VE. indicar en qué forma podrían hacerlo?

-Argentina y Chile son, en el concierta mundial, pequeños países por su poderío material, pero no siempre la historia fue escrita por las naciones ricas y poderosas. Creo que frente a los imperialismos materialistas que dominan en el mundo, Argentina y Chile pueden influir en la solución de los problemas de la humanidad si tienen en cuenta, por lo menos:

  1. que ya los problemas de la humanidad no pertenecen al dominio de los gobiernos, sino de los pueblos.

  2. que la solución solamente puede estructurarse sobre la base de naciones justas, soberanas y libres.

  3. que la dignidad de los pueblos y la dignidad dé los hombres es fundamental como objetivos para la solución de todos los problemas humanos.

  4. que en todos los casos es necesario «hacer lo que los pueblos quieren».

  5. que la política internacional ha de abandonar las viejas prácticas de la diplomacia formalista y realizarse sobre bases de absoluta sinceridad y reciprocidades mutuas.

  6. que todas las naciones, como los hombres, son iguales en el concierto internacional.

  7. que cada gobierno debe hacer la felicidad presente de su pueblo y mediante ella la grandeza futura de su patria.

8) que la felicidad del pueblo puede alcanzarse tratando de armonizar los valores espirituales con los intereses y los derechos del individuo con los de la comunidad.

-¿Considera VE. factible la aplicación de la doctrina justicialista en Chile, dadas las especiales condiciones de vida de ese país?

-El justicialismo es una doctrina argentina y para los argentinos, pero sus principios generales de contenido profundamente cristiano y humanista pueden ser aplicados en cualquier país del mundo.

Como tercera posición ideológica distinta del capitalismo y del comunismo yo la ofrecí al mundo como solucionen 1947.
Puede ser aplicada en Chile.
No nos interesa que se diga o no que lo que se aplica es el justicialismo. Lo que importa es que los pueblos, y el chileno en particular, consigan su felicidad mediante la justicia, la libertad y la soberanía, que son las tres banderas del justicialismo.

¿Estima usted, Excelencia que debe llegarse a la completa unión política y económica de los países americanos?

-No sólo lo creo sino que lo auspicio y lo propugno. Si no nos adelantamos a los hechos, la evolución natural de la historia nos obligará a la unión. En esto como en todas las cosas de la vida es mejor conducir los acontecimientos que dejarse arrastrar por ellos.
La unión política y económica americana debe hacerse sobre la base de naciones justas, soberanas y libres.

-Cree usted en la conveniencia de una reunión de presidentes latinoamericanos en Chile o cualquier país americano?

-Una reunión de presidentes latinoamericanos en Chile o cualquier otro país americano sería interesante cuando todos estén dispuestos a servir al interés de sus propios pueblos sin tener en cuenta ningún otro interés aparte de la libertad de América.
El mundo entero sólo podría organizarse y resolver sus problemas mediante el acuerdo de gobiernos que representan naciones justas, soberanas y libres.

De lo contrario, una reunión semejante regional o mundial estaría condenada al fracaso.
Las conferencias internacionales de cualquier naturaleza que fueran no pueden ser dirigidas. Deben ser libres, y para ello deben estar integradas por gobiernos libres de pueblos también libres.

-¿Estima usted, Excelencia, que se inicia ahora la unión económica de América del Sur? ¿Si su contestación fuera afirmativa en qué se basa para estimarlo así?

-Pienso que América del Sur debe unirse. El resto del mundo está agotando sus reservas territoriales. Nosotros las tenemos en abundancia y sin explotar. Es lógico pensar

-¿No estima usted que América del Sur debe realizar una política nueva de defensa de sus materias primas?

-La defensa de nuestras materias primas forma parte de la defensa de nuestra vida política, social y económica. Ya le he dicho que la lucha del mundo futuro será influida por el factor económico... y este no puede ser desvinculado del grave problema de las materias primas. La unión económica de dos o más pueblos no puede hacerse sin tener, «al tiro» como dicen los chilenos, una solución para defender nuestras materias primas.

-¿Qué trascendencia le da usted personalmente a su viaje a Chile?

-Todo cuanto acabo de decirle es mi mejor respuesta. Mi viaje a Chile tendrá la trascendencia que quieran darle los chilenos y los argentinos. Si nuestros pueblos quieren lo que nosotros sus gobernantes logremos acordar, con visión panorámica de un gran porvenir, este viaje será trascendente. De lo contrario no pasará de ser un gesto de amistad entre dos hombres.

Creo, sin embargo, que los pueblos no quieren gestos sino realizaciones, no quieren palabras, sino verdades, no desean promesas, sino hechos. Y creo también, que los pueblos de América sienten llegada la hora que el destino les ha asignado en el concierto de la historia.

Si yo no me equivoco demasiado, este viaje y estas entrevistas de dos Gobiernos y de dos pueblos no pasarán en vano por la historia de América.

1   2   3   4   5   6   7   8   9   10

similar:

Colección Historia Encubierta iconEl comité de Christian Salvesen denuncia una regulación «encubierta»
«un nuevo incumplimiento por parte de la dirección de todos los acuerdos de negociación colectiva pactados con los sindicatos» y...

Colección Historia Encubierta iconEstados Unidos y la otan expanden la guerra de Afganistán al Cuerno...
«Esta cifra no incluye la ayuda encubierta y confidencial que ha proporcionado Estados Unidos» [1]

Colección Historia Encubierta iconColección documentos

Colección Historia Encubierta iconColección Artistas

Colección Historia Encubierta iconColección: a debate

Colección Historia Encubierta iconColección latinoamérica

Colección Historia Encubierta iconColección Organización

Colección Historia Encubierta iconColección La Siringa

Colección Historia Encubierta iconColección Orientalista

Colección Historia Encubierta iconColección de lápidas




Economía


© 2015
contactos
e.exam-10.com