Resumen La crisis por la que atraviesa España desde 2008 ha tenido consecuencias nefastas para la situación laboral de muchos colectivos sociales, destacando los jóvenes, por un lado, y los inmigrantes, por otro, entre los más perjudicados.






descargar 78.87 Kb.
títuloResumen La crisis por la que atraviesa España desde 2008 ha tenido consecuencias nefastas para la situación laboral de muchos colectivos sociales, destacando los jóvenes, por un lado, y los inmigrantes, por otro, entre los más perjudicados.
página1/3
fecha de publicación05.08.2017
tamaño78.87 Kb.
tipoResumen
e.exam-10.com > Literatura > Resumen
  1   2   3

LA INCIDENCIA DE LA CRISIS EN LA JUVENTUD INMIGRANTE Y AUTÓCTONA ¿TENDENCIAS DIVERGENTES O PATRÓN COMÚN?
María Soledad Escobar Villegas y Anastasia Bermúdez Torres

sescobar@iesa.csic abermudez@iesa.csic.es
Observatorio Permanente Andaluz de las Migraciones (OPAM). Instituto de Estudios Sociales Avanzados - Consejería de Justicia e Interior (Junta de Andalucía)
Resumen

La crisis por la que atraviesa España desde 2008 ha tenido consecuencias nefastas para la situación laboral de muchos colectivos sociales, destacando los jóvenes, por un lado, y los inmigrantes, por otro, entre los más perjudicados. ¿Quiere ello decir que los jóvenes inmigrantes padecen una situación aún más desfavorable que el resto de la población?

Partiendo de un intervalo de edad mayor que el utilizado normalmente para referirse a la juventud y con datos suministrados por la Encuesta de Población Activa (EPA), esta comunicación analiza hasta qué punto es cierta esta suposición. Entre los resultados destaca el gran protagonismo de los jóvenes en la destrucción de empleo a lo largo del periodo considerado, al corresponderles un 94% del total de puestos de trabajo perdidos entre 2007 y 2011. Ahora bien, la importancia de la juventud extranjera en la pérdida de empleo dentro del colectivo extranjero en su conjunto ha sido similar a la correspondiente a sus homólogos españoles, de modo que el principal rasgo diferencial de quienes perdieron su empleo no sería la procedencia, sino la edad. La comunicación proporciona asimismo un análisis pormenorizado de varias subcategorías de parados (con o sin experiencia laboral y parados de larga duración) en los dos colectivos. En las conclusiones reflexionamos sobre la plausibilidad de algunas estrategias que estarían llevando a cabo estos jóvenes para paliar las consecuencias de esta situación, consecuencias que se traducen en una pérdida potencialmente irreversible de capital humano y una amenaza respecto de la sostenibilidad del Estado de Bienestar.

Palabras clave: juventud, capital humano, temporalidad, empleo retenido, desempleo de larga duración.
Introducción

En el seno de la Unión Europea, la crisis financiera mundial iniciada hace ahora cinco años no ha tenido un impacto homogéneo sobre los mercados de trabajo de los distintos países miembros. En términos de pérdida de puestos de trabajo, la situación más alarmante la experimenta España (OCDE, 2012a), país en el que la tasa de paro aumentó en casi un 173% desde el cuarto trimestre de 2007 al mismo de 2011, rozando el 23% a finales de ese periodo. Aunque la crisis ha afectado a todos los grupos sociales, su incidencia ha sido especialmente honda en dos colectivos concretos: los más jóvenes (de 16 a 24 años) y los inmigrantes.

Respecto a la población joven, su tasa de paro ha aumentado vertiginosamente en los últimos años hasta finales de 2011, momento en el que casi la mitad (el 48,5%) de sus activos se encontraba desempleado. Además de la falta de oportunidades laborales, un segundo problema que han de afrontar estos jóvenes se refiere a la precariedad, y en concreto a la temporalidad en la contratación (Carbonero et al., 2012). Desde que comenzara la crisis, los asalariados menores de 25 años han incrementado en 5 puntos porcentuales su tasa de temporalidad, hasta alcanzar el 61,4% al término de 2011.

Para comprender en toda su dimensión esta problemática, debemos partir del hecho de que no estamos ante fenómenos originados por la actual crisis económica, sino que se trata de circunstancias que vienen caracterizando desde hace décadas a las economías de la mayoría de países de la OCDE (Blanchflower y Freeman, 1996; OCDE, 2008b). En España, las tasas de desempleo de los jóvenes han duplicado a las de la población de mayor edad a lo largo de los últimos veinticinco años, destacando la crisis de los noventa durante la cual la tasa de paro de los menores de 25 años alcanzó un valor similar al actual (45%). Con relación a la tasa de temporalidad, desde mediados de los ochenta se sitúa en niveles muy superiores (entre 30 y 50 puntos) a la correspondiente a la población de más edad, destacando los años noventa con valores por encima del 70%.

Los orígenes de esta peor situación laboral de los jóvenes se hallan en la década de los ochenta del siglo pasado, momento en el que se empiezan a producir cambios de envergadura tanto en el sistema educativo como en el mercado de trabajo. Respecto al primero de estos ámbitos, en aquel momento asistimos a un aumento espectacular del nivel educativo de la población española. Los incrementos que registra la EPA se dejan ver en todos y cada uno de los niveles de enseñanza oficiales, aunque en el caso de la población activa con estudios universitarios ha sido especialmente notable, triplicándose su volumen en los últimos veinticinco años hasta llegar a los 5.5 millones en 2011 (casi un 24% del total de la población activa). Con respecto a la población con estudios secundarios1, su número se ha incrementado en algo más del doble, superando los 14 millones y medio en 2011 (un 63% del total de activos). A pesar de este incremento, la población con estudios de naturaleza técnica y profesional supone tan solo la mitad del conjunto de activos con estudios secundarios, porcentaje sensiblemente inferior al del resto de países europeos. Según diversos estudios, este hecho guarda relación con los elevados niveles de paro juvenil que viene registrando España en las últimas décadas (Jimeno et. al 2000; García, 2011; Felgueroso, 2012). En el ámbito laboral, los ochenta se caracterizan por la redefinición de la norma social establecida durante el anterior modelo de producción de masas, basada en el vínculo contractual indefinido y a tiempo completo, la cual comienza a circunscribirse a los empleados con mayor experiencia. Las sucesivas reformas laborales acometidas en España a partir de entonces han provocado la expansión de la temporalidad en todos los grupos de edad, aunque ha seguido predominando entre los más jóvenes, entre otros motivos, por su menor bagaje profesional (Blázquez, 2005; Sánchez y Delicado, 2007).

Como ya mencionamos, junto con los jóvenes, los inmigrantes aparecen como otro de los colectivos sociales en los que la crisis ha incidido especialmente.

A pesar de que la mano de obra extranjera representaba tan solo el 13% del total de trabajadores ocupados en España en 2011, algo más del 22% del total del empleo perdido desde el cuarto trimestre de 2007 al cuarto de 2011 corresponde a empleados extranjeros. De este modo, la tasa de paro de los inmigrantes ha aumentado significativamente, pasando del 13% en 2007 al 33% en 2011, porcentaje muy por encima del que presenta la población con nacionalidad española (un 19%, 12 puntos porcentuales superior a la registrada cuatro años antes). La evolución de estas cifras y de otros indicadores sobre la situación de la mano de obra extranjera en el mercado laboral actual suponen evidencias claras de cómo la crisis que se inició en 2008 habría dado al traste con el modelo inmigratorio que imperó en España a lo largo de la década de crecimiento económico (Izquierdo, 2009; Colectivo Ioé, 2012).

Teniendo en cuenta la especial incidencia de la crisis en los jóvenes, así como en el colectivo inmigrante, principalmente en cuanto a la pérdida de empleo, podríamos suponer que la juventud extranjera, al pertenecer a ambas categorías sociales, habría padecido en mayor medida que los jóvenes y los inmigrantes las consecuencias de la crisis. Con el fin de corroborar si esto ha sido así, en la presente comunicación examinamos cómo han evolucionado algunos de los parámetros principales sobre la participación de la juventud foránea en el mercado de trabajo, comparando dicha evolución con la correspondiente a sus homólogos de nacionalidad española. Para un conocimiento más profundo sobre la incidencia del desempleo en estas dos poblaciones, aportamos información adicional sobre la evolución de distintas categorías de parados (con experiencia laboral previa y sin ella, y parados de larga duración). En el último apartado incluimos algunas reflexiones sobre las estrategias y alternativas que pueden estar implementando estos jóvenes para afrontar la falta de oportunidades laborales.
Metodología

Dado que nuestro análisis se centra en la situación de los jóvenes en el mercado laboral, hemos optado por utilizar la Encuesta de Población Activa (EPA), al ser la fuente de datos oficiales más completa sobre la situación del mercado de trabajo. Esta fuente nos permite hacer un recorrido por el periodo que abarca los cuatro primeros años de la crisis (desde el cuarto trimestre de 2007 al mismo trimestre de 2011), de modo que podamos analizar cómo de profundos han sido sus efectos. Además, el hecho de que la EPA nos brinde información con periodicidad trimestral nos da la posibilidad de conocer el momento (trimestre) en el que se producen los cambios de tendencia con relación a los principales datos. No obstante, como norma general, nos centraremos en la comparación de los cuartos trimestres de cada año.

En cuanto al recurso a la variable nacionalidad para nuestro análisis, somos conscientes de que con este planteamiento obviamos la situación específica de aquellos jóvenes de procedencia inmigrante que han accedido a la nacionalidad española. Sin embargo, la elección del lugar de nacimiento como variable de análisis habría ocultado gran parte de la incipiente “segunda generación”.

Con respecto a nuestra población objeto de estudio, los jóvenes, consideramos como tales a las personas con edades comprendidas entre los 16 y los 34 años de edad. Se trata de un intervalo mayor que el empleado normalmente para referirse a la población joven, que suele comprender entre los 16 y los 24 años. Los motivos de esta ampliación son dos. En primer lugar, el alargamiento del periodo formativo que se viene constatando desde hace tiempo, cuestión íntimamente ligada al aumento del nivel educativo de la población al que aludíamos antes. En segundo lugar, consideramos plausible que la falta de oportunidades laborales a la que se enfrentan los jóvenes actualmente, propicie que parte de ellos, fundamentalmente quienes cuenten con mayor sustento familiar, decidan prolongar sus estudios a la espera de que la situación económica mejore.
Los jóvenes extranjeros y españoles en el mercado de trabajo español antes de la crisis

Como hemos señalado en el apartado introductorio algunas de las particularidades del mercado de trabajo en España afectan de manera más pronunciada a la población joven, de manera que la actual crisis económica no habría hecho más que agravarlas (Carrasco y Riesco, 2011).

Con el fin de hacernos una idea general sobre la situación laboral de los jóvenes antes de la crisis, en este apartado aportamos información sobre las principales variables del mercado de trabajo (tasa de actividad, empleo y paro), así como sobre otras que dan cuenta de las condiciones que rodean la inserción laboral de los jóvenes extranjeros y españoles (sectores de actividad, temporalidad y nivel ocupacional), hacia finales de 2007. Además, en la medida en que constatamos un patrón de inserción laboral diferencial para el grupo de los jóvenes, en los casos en que proceda recurrimos a la comparación con la situación laboral del grupo de más edad (de 35-64 años).

Como ya apuntamos, una de las particularidades del grupo de edad que estamos analizando es su vinculación con los procesos formativos, de manera que antes de entrar en detalle en las cuestiones relativas a sus circunstancias laborales, conviene conocer cuál era el peso de los estudiantes dentro de la juventud española y extranjera. Según la información que proporciona la EPA, con anterioridad a la crisis el recurso a la educación representaba un rasgo mucho más evidente para los jóvenes españoles que para sus homólogos de procedencia inmigrante. En el cuarto trimestre de 2007, solo unos 207.000 jóvenes extranjeros (un 9% del total de los jóvenes de esta procedencia) estaban cursando estudios reglados, mientras que los jóvenes españoles en esta situación eran algo más de 2.300.000 (el 23% del total). La diferente participación en el sistema educativo de unos y otros antes de la crisis no resulta llamativa si tomamos en consideración que la inmigración llegada a España a lo largo de la última década ha sido de naturaleza eminentemente laboral, motivada principalmente por el deseo de alcanzar un mayor grado de bienestar socioeconómico (Cachón, 2002).

Centrándonos ahora en las principales magnitudes laborales antes de la crisis, el gráfico 1 nos muestra una situación relativamente similar para la juventud autóctona e inmigrante. En 2007, las tasas de empleo de unos y otros superaban el 65%, con una ligerísima ventaja a favor de los jóvenes con nacionalidad extranjera, al tiempo que la tasa de paro de estos últimos era más desfavorable, alcanzando el 14%, 3 puntos porcentuales más que entre los jóvenes españoles. Sumando los dos componentes, encontramos que la participación de los jóvenes extranjeros en el mercado laboral era mayor que la de sus homólogos españoles, con una tasa de actividad de los primeros del 77%, 4 puntos superior a la de los segundos.

Gráfico 1: Tasas de actividad, empleo y paro de los jóvenes extranjeros y españoles en España. 2007
Elaboración: OPAM.

Fuente: EPA. Cuarto trimestre de 2007
Una de las características más señaladas de la inmigración económica con destino a España es su inserción dentro del mercado de trabajo secundario, en trabajos caracterizados por su bajo nivel salarial, escaso prestigio social y precarias condiciones laborales. Las causas de esta situación se relacionan principalmente con la importancia de la economía sumergida en nuestro país, la cual habría ejercido un importante efecto llamada durante el periodo alcista de la economía (Reyneri, 2006). Veamos a continuación hasta qué punto esta inserción laboral se mantiene en el grupo de extranjeros jóvenes y si es compartida por la juventud española.

Si atendemos a las actividades económicas predominantes entre la juventud extranjera antes del comienzo de la crisis (finales de 2007), vemos que “comercio y hostelería”, “otros servicios” (categoría que incluye todos aquellos servicios que no se catalogan como comerciales u hosteleros) y la construcción eran los tres sectores que aglutinaban un mayor porcentaje de estos trabajadores, con un 34%, un 28% y un 23% respectivamente. Al comparar esta distribución con la de sus homólogos con edades superiores (de 35 a 64 años) observamos que, a diferencia de lo que sucede entre los jóvenes, “otros servicios” ocupaba la primera posición, con casi el 40%, seguidos a cierta distancia por “comercio y hostelería”, con el 25,5%, y una proporción casi igualada de la construcción (22,5%). Un orden similar se daba entre la población joven con nacionalidad española: a finales de 2007, la categoría “otros servicios” proporcionaba trabajo al 41% del total de este colectivo, siendo también las actividades comerciales y hosteleras las segundas, con un 31%. La construcción, por otra parte, tan solo empleaba al 13,5% de la juventud española ocupada a finales de 2007.

Para poder tener un conocimiento más claro sobre las circunstancias que rodean la inserción laboral de unos y otros, es necesario analizar la influencia de otras variables clave, como el nivel ocupacional y la temporalidad. Con relación a la primera, la información que suministra la EPA para el año 2007 muestra que los jóvenes extranjeros se ocupaban principalmente en puestos de nivel medio-bajo (un 53,7%), siendo también importante el porcentaje de quienes realizaban trabajos para los que no se requiere cualificación alguna (del 33%). Por su parte, la población joven española presentaba una realidad algo más positiva, ya que se empleaba en proporciones casi idénticas en puestos dentro de las categorías media-baja (45,3%) y media-alta (44,5%), y una proporción relativamente pequeña de estos jóvenes (un 10% aproximadamente) desempeñaba trabajos no cualificados.

En cuanto a la incidencia de la temporalidad en los jóvenes antes de la crisis, la EPA muestra algunas diferencias en función de la procedencia. En el cuarto trimestre de 2007 más de la mitad de los jóvenes extranjeros asalariados disponían de esta modalidad de contrato, el 56%, porcentaje que se reducía hasta el 41% en el caso de sus homólogos con nacionalidad española. Por su parte, entre los mayores de 34 se registra una incidencia mucho más dispar de la temporalidad según la procedencia. Al término de 2007 tan solo un 18% de los asalariados españoles de este grupo de edad contaban con un contrato de esta naturaleza, frente al 48% de los extranjeros.

Este breve repaso a las circunstancias laborales de la juventud inmigrante y autóctona en el momento inmediatamente anterior a la crisis nos lleva a identificar una situación laboral comparativamente más precaria en el caso de los primeros, no solo por su mayor tasa de desempleo, sino también con relación a los niveles ocupacionales y a la mayor temporalidad de quienes sí tenían un empleo remunerado. A continuación analizamos ¿cómo y en qué medida la crisis económica ha incidido sobre este escenario de partida?

  1   2   3

Añadir el documento a tu blog o sitio web

similar:

Resumen La crisis por la que atraviesa España desde 2008 ha tenido consecuencias nefastas para la situación laboral de muchos colectivos sociales, destacando los jóvenes, por un lado, y los inmigrantes, por otro, entre los más perjudicados. iconResumen: el presente artículo busca exponer como opera la venta de...

Resumen La crisis por la que atraviesa España desde 2008 ha tenido consecuencias nefastas para la situación laboral de muchos colectivos sociales, destacando los jóvenes, por un lado, y los inmigrantes, por otro, entre los más perjudicados. iconResumen la importancia de la relación entre arte y política ha dado...

Resumen La crisis por la que atraviesa España desde 2008 ha tenido consecuencias nefastas para la situación laboral de muchos colectivos sociales, destacando los jóvenes, por un lado, y los inmigrantes, por otro, entre los más perjudicados. iconResumen La situación de crisis económica y social puede afrontarse...

Resumen La crisis por la que atraviesa España desde 2008 ha tenido consecuencias nefastas para la situación laboral de muchos colectivos sociales, destacando los jóvenes, por un lado, y los inmigrantes, por otro, entre los más perjudicados. iconResumen En este trabajo nos interesa desarrollar dos percepciones...

Resumen La crisis por la que atraviesa España desde 2008 ha tenido consecuencias nefastas para la situación laboral de muchos colectivos sociales, destacando los jóvenes, por un lado, y los inmigrantes, por otro, entre los más perjudicados. iconEn el debate nadíe pudo entender los otros grupos. Gold Corp y el...

Resumen La crisis por la que atraviesa España desde 2008 ha tenido consecuencias nefastas para la situación laboral de muchos colectivos sociales, destacando los jóvenes, por un lado, y los inmigrantes, por otro, entre los más perjudicados. iconResumen Este artículo analiza las trayectorias de los trabajadores...

Resumen La crisis por la que atraviesa España desde 2008 ha tenido consecuencias nefastas para la situación laboral de muchos colectivos sociales, destacando los jóvenes, por un lado, y los inmigrantes, por otro, entre los más perjudicados. iconLa huella del pasado: una fuente abundante y diversificada
«Por las palabras. Por los signos. Por los paisajes o los tejados. Por las formas de los campos y de la maleza. Por los eclipses...

Resumen La crisis por la que atraviesa España desde 2008 ha tenido consecuencias nefastas para la situación laboral de muchos colectivos sociales, destacando los jóvenes, por un lado, y los inmigrantes, por otro, entre los más perjudicados. iconSituado de la siguiente manera: Por un lado, dos cadenas montañosas:...

Resumen La crisis por la que atraviesa España desde 2008 ha tenido consecuencias nefastas para la situación laboral de muchos colectivos sociales, destacando los jóvenes, por un lado, y los inmigrantes, por otro, entre los más perjudicados. iconPor aquí se va a la humanidad
«Esa conclusión reforzó tremendamente la ya profunda creencia de que todos los homínidos fueron en muchos aspectos semejantes a los...

Resumen La crisis por la que atraviesa España desde 2008 ha tenido consecuencias nefastas para la situación laboral de muchos colectivos sociales, destacando los jóvenes, por un lado, y los inmigrantes, por otro, entre los más perjudicados. iconResumen el 95% de los ingresos por impuestos son recaudados por el...




Economía


© 2015
contactos
e.exam-10.com