Universidad Rey Juan Carlos






descargar 51.25 Kb.
títuloUniversidad Rey Juan Carlos
fecha de publicación20.07.2015
tamaño51.25 Kb.
tipoDocumentos
e.exam-10.com > Finanzas > Documentos





“Las entidades de crédito”

Sistema Financiero Español




Universidad Rey Juan Carlos

Sistema Financiero Español

Tema 7: “Las entidades de crédito”


Fuente:

“Manual de sistema financiero español”, Luis Rodríguez, José Alberto Parejo, Álvaro Cuervo y Antonio Calvo, Editorial Ariel. (Última edición disponible)

  1. Concepto, clasificación e importancia relativa:


Según la Ley 3/1994 de 14 de abril, con la cual España adopta la Segunda Directiva de Coordinación Bancaria de la UE, se consideran entidades de crédito los cuatro grupos siguientes:


  • Sistema bancario: donde incluimos los bancos, las cajas de ahorro y las cooperativas de crédito.

  • El ICO: Instituto de crédito oficial.

  • Los Establecimientos Financieros de Crédito.

  • Las entidades de dinero electrónico.



Además esta Ley establece como actividades típicas de las entidades de crédito las siguientes: captación de depósitos u otros fondos reembolsables; préstamo y crédito; de factoring; arrendamientos financieros; operaciones de pago; emisión y gestión de medios de pago (por ejemplo, las tarjetas de crédito); concesión de avales y garantías y suscripción de compromisos similares; intermediación en los mercados interbancarios; las operaciones por cuenta propia o de su clientela sobre valores negociables, instrumentos de los mercados monetarios o de cambios, instrumentos financieros a plazo, opciones y futuros financieros y permutas financieras; la participación en las emisiones de valores y mediación por cuenta directa o indirecta del emisor en su colocación, y aseguramiento de la suscripción de emisiones; asesoramiento y prestación de servicios a empresas en estructura de capital, estrategia empresarial, adquisiciones, fusiones y materias similares; gestión de patrimonios y asesoramiento a sus titulares; actuación, por cuenta de sus titulares, como depositarios de títulos o administradores de anotaciones en cuenta; la realización de informes comerciales; y el alquiler de cajas fuertes.
Establecidas cuáles son y su actividad, podemos definir las entidades de crédito como “aquellas empresas que tienen como actividad típica y habitual recibir fondos del público en forma de depósitos, préstamos, cesión temporal de activos financieros u otras análogas que lleven aparejada la obligación de su restitución, aplicándolos por cuenta propia a la cesión de créditos u operaciones de análoga naturaleza; o que emitan medios de pago en forma de dinero electrónico”.
Según datos 2006, la entidad más relevante en España es el sistema bancario, que proporcionaba el 95% de la financiación total del sistema crediticio al sector privado residente, el 91,5% sector público, el 97% a los residentes en otros países de la UNE y el 98,5% de la otorgada al resto del mundo.
Centrándonos en el Sistema Bancario, en base a datos del mismo año, podremos afirmar que la importancia relativa de sus instituciones pone en primer lugar a la banca (55,4%), después las cajas de ahorro (40,6%) y, finalmente, las cooperativas de crédito (4%).


  1. Ejercicio de la actividad de las entidades de crédito de los Estados miembros de la Unión Europea.



Este ejercicio tiene un régimen común, el llamado “pasaporte comunitario” que permite la libre instalación y prestación de servicios en el ámbito de la UE, para todas estas entidades y para todos los países comunitarios. En dicho régimen hay que distinguir cinco apartados fundamentales que veremos a continuación.


  1. Creación en España de nuevas entidades de crédito españolas, así como el establecimiento en nuestro país de nuevas sucursales y prestación de servicios por entidades de crédito no autorizadas previamente en un Estado miembro de la UE. Ambas actuaciones serán autorizadas previamente por el Ministro de Economía y Hacienda, previo informe del Banco de España.

  2. La apertura de nuevas oficinas en el territorio nacional por las entidades de crédito españolas. Se trata de una apertura libre, pero serán sometidas a régimen de autorización previa si incumplen su coeficiente obligatorio de solvencia o garantía.

  3. La apertura de sucursales y libre prestación de servicios en otros países comunitarios por las entidades de crédito españolas. En primer lugar, la entidad española deberá solicitar permiso para esta acción al Banco de España. Cuando solicite libre prestación de servicios el BC traslada la autoridad supervisora al Estado en el que se vayan a prestar.

  4. Apertura de sucursales y libre prestación de servicios en países terceros. También requerirá autorización del BC, aunque la prestación de servicios sin sucursal deberá serle sólo comunicada.

  5. La apertura de sucursales y libre prestación de servicios en España por las entidades de crédito de otros Estados miembros de la UE. En caso de buscar la apertura de sucursales, no se requerirá autorización previa de las autoridades españolas. En el caso de la libre prestación de servicios, podrán iniciarlos tan pronto como el BC reciba una comunicación de su autoridad supervisora indicando que actividades pretenden realizar en España. Y, en cualquier caso, dichas entidades deberán respetar las disposiciones dictadas en España en el ejercicio de su actividad.




  1. Operaciones de las entidades de crédito:


Las operaciones de las entidades de crédito Se pueden clasificar en tres grandes categorías:


  1. Pasivas o de captación de recursos.

  2. Activas o de inversión de esos recursos captados.

  3. Servicios a su clientela.



Análisis de las operaciones pasivas de las entidades de crédito.
Las operaciones pasivas permiten a las entidades de crédito captar recursos de dos clases: propios y ajenos.
Los recursos propios de estas entidades están constituidos tradicionalmente por las aportaciones directas de sus socios o accionistas y por sus beneficios no distribuidos, es decir, por su capital y sus reservas, en la actualidad se incluyen dentro de los recursos propios otras partidas que se caracterizan por la obtención de una financiación permanente por la entidad de crédito.
Los recursos ajenos podemos clasificarlos de la siguiente forma:


  1. Créditos del Banco de España.

  2. Operaciones interbancarias.

  3. Acreedores en euros.

  4. Cuentas de residentes, en euros o en divisas, abiertas en oficinas que operan en el extranjero, o en divisas, abiertas en oficinas operantes en España.

  5. Cuentas en euros o en divisas a nombre de no residentes en oficinas operantes en España.

  6. Otros pasivos líquidos.

  7. Otros acreedores.


Los acreedores en euros constituyen la partida más relevante de los recursos ajenos y comprenden las siguientes fórmulas de captación de pasivos:


  1. Cuentas corrientes o depósitos a la vista: son un contrato bancario por el que su titular ingresa fondos en la entidad y puede incrementar, disminuir o retirar su saldo cuando lo desee, bien mediante movimiento de efectivo a través de caja o mediante cargos y abonos. Están autorizados los descubiertos y la entidad bancaria puede usar el saldo libremente.

  2. Cuentas de ahorro: son similares a la cuenta corriente pero se instrumentan en libretas, no se pueden movilizar mediante cheques por lo que son depósitos más estables. Los descubiertos están prohibidos salvo a consecuencia de domiciliación de recibos o tarjetas.

  3. Depósitos o imposiciones a plazo fijo: contrato por el que el cliente se compromete a mantener hasta su vencimiento en la entidad el importe del depósito.

  4. Cuentas de ahorro vinculado: son un grupo muy diverso de formulas de escasa importancia relativa, que tratan de fomentar el ahorro ofreciendo junto a los intereses otros incentivos, como la concesión automática de un crédito en ciertas condiciones ventajosas y para ciertos fines.


Por lo que se refiere a los otros pasivos líquidos, se caracterizan por constituir otras formas de captar recursos por las entidades de crédito de manera distinta a los depósitos tradicionales, entre ellos podemos destacar los siguientes:


  1. Las letras emitidas para la propia financiación, que son libradas por la entidad bancaria y aceptadas por un cliente.

  2. Las cesiones de activos, que constituyen una modalidad en la que las entidades de crédito ceden a un cliente una parte de un activo de su propiedad, lo que les permite recuperar de un tercero una proporción del mismo a cambio de un rendimiento. Se distingue dentro de ellas las participaciones y las transferencias de activos.



Análisis de las operaciones activas de las entidades de crédito.
Las operaciones activas podemos clasificarlas según diversos criterios:

a. Según el riesgo que implican, distinguimos entre operaciones de riesgo pleno, el riesgo recae en la entidad, y operaciones de garantía o riesgo condicionado en las que el riesgo depende de que el cliente garantizado no haga frente a sus obligaciones. Por ejemplo los avales.
b. Según el grado de libertad con el que se realizan, distinguimos entre operaciones libres, las entidades pactan con su clientela sin ningún límite de condiciones, y las operaciones reguladas u obligatorias, están sometidas a normas de obligado cumplimiento.
c. Según los sectores a los que se dirigen los recursos prestados diferenciamos entre operaciones con el sector público y operaciones con el sector privado o exterior.
d. En función de la moneda con la que se realizan pueden ser operaciones en moneda nacional o en moneda extrajera.
e. Según su naturaleza distinguimos varias categorías: préstamos y créditos, en cuenta corriente o a la vista, descuento comercial, anticipo sobre documentos, cartera de valores, inmovilizado y concesión de avales y otras garantías.
Tipos de operaciones activas:


  • Préstamos y créditos. Existen cuatro diferencias básicas:




  1. En un préstamo el cliente recibe una cantidad determinada de dinero y con el crédito el cliente dispone del dinero hasta un cierto límite.

  2. A su vencimiento con el préstamo se debe devolver el importe integro y con el crédito sólo el saldo vivo.

  3. Los intereses, comisiones y gastos en los préstamos se calculan al principio.

  4. El crédito puede ser renovado una o varias veces a su vencimiento mientras que el préstamo debe ser pagado en el plazo establecido.


Ambos tipos de contrato se documentan en las denominadas pólizas pero también pueden formularse en letras de cambio.
Según usemos diferentes criterios distinguimos diversas formulas de crédito y préstamo:
1.- Según su destino: consecutivos y productivos (dentro de estos de explotación o de circulación y de inversión)

2.- Según su plazo de vencimiento: corto, medio y largo plazo

3.- Según su receptor o prestatario: privados o públicos.

4.- Según su garantía: personales (simples y colectivos y, dentro de estos, solidarios o mancomunados) y reales (con garantía hipotecaria o pignoraticia)

5.- Según su instrumentación: en póliza, escritura pública, efectos comerciales y financieros.

6.- Según la fórmula de establecer el tipo de interés: operaciones con tipo fijo, hasta su vencimiento, o con tipo variable. Estos últimos fueron regulados en España por la orden Ministerial de 17 de enero de 1981 y han de someterse a las siguientes normas:


  1. - Podrán adoptar la fórmula de préstamo o de crédito.

  2. - Vencimiento mínimo de un año y dividido en periodos de interés sucesivo.

  3. - Prohibición en ellos de incluir la “cláusula de desastre”: aquella por la que el prestamista puede suspender unilateralmente la operación.

  4. - Obligación de establecer las condiciones de rescisión de estos contratos.

  5. - El tipo de interés será la suma de dos componentes:

    • Tipo de referencia: que es objeto y variable, antes se adoptaba el MIBOR (Madrid Interbank Offered Rate). Ahora suele utilizarse el EURIBOR (European Interbank Offered Rate).

    • Tipo diferencial: que es fijo durante toda la operación y depende de las circunstancias del prestatario.



7.- Según el número de entidades prestamistas, distinguimos créditos con prestamista único y los créditos sindicados.

8.- A mediados de los 80 surge un nuevo tipo de crédito y préstamo, los participativos, que se usaban para financiar a los sectores más afectados por la crisis económica y en reconversión.


  • Los descubiertos en cuenta consisten en una orden de pago contra dicha cuenta por importe superior a su saldo y es aceptada por la entidad en base a la confianza personal que el cliente le merece.




  • El descuento comercial supone el anticipo del importe de los efectos comerciales, es decir de las letras de cambio, pero deducidos los correspondientes intereses, comisiones y gastos.




  • Los anticipos sobre documentos es una variante del descuento comercial, la entidad recibe por endoso ciertos documentos cuyo importe anticipa a su titular.



Análisis de las operaciones de servicio de las entidades de crédito.
Entre las operaciones de servicio, que son actividades por cuenta de terceros, destacan:


  1. - Servicios de tesorería: caja, compensación, domiciliaciones y transferencias de efectivo.

  2. - Otros servicios u operaciones financieras muy diversas: operaciones de leasing, seguros variados, planes de pensiones, etc.

  3. - Informes a la clientela: sobre operaciones de inversión, de comercio exterior, etc.

  4. - Asesoramiento en ámbitos muy diversos (jurídico, financiero, etc.).

  5. - Servicios vinculados a operaciones con valores mobiliarios.

  6. - Gestiones de cobro y aceptación de efectos, certificaciones, etc.

  7. - Otros servicios: cajeros automáticos, tarjetas de crédito, pago de nominas, fondos de inversión inmobiliaria, etc.


Tradicionalmente estos servicios eran gratuitos, sin embargo en la actualidad las comisiones cobradas por ofrecer estos servicios tienen un impacto muy positivo en la cuenta de resultados de las entidades de crédito.



  1. El coeficiente legal de caja o reservas mínimas.


El coeficiente legal de caja en España actualmente es competencia desde enero de 1999 del consejo de la UE y del BCE. Ha pasado desde su creación por dos periodos distintos: (1) Desde su creación a principios de los años sesenta hasta 1990, que se caracteriza por su elevado nivel y (2) a partir de marzo de 1990 experimenta una gran reducción hasta situarlo en un nivel técnico de tesorería.
El coeficiente de caja indica el porcentaje del dinero de un banco que debe ser mantenido en reservas líquidas, y por tanto que no puede ser usado para invertir o hacer préstamos.
La base de cálculo del coeficiente está formada por los depósitos captados, los valores de deuda e instrumentos de mercados monetarios emitidos y en cuando a su nivel, no puede exceder al 10% de los pasivos computables.
Esto quiere decir que un coeficiente de un 2% (habitual en la zona Euro hoy en día) significa que por cada 100 € que depositamos en ahorros en una entidad, ésta mantiene 2 € como reservas legales y tiene la capacidad de invertir o conceder créditos por valor de 98 €.



  1. El coeficiente de garantía o solvencia



La finalidad de este coeficiente de garantía o solvencia es garantizar un nivel mínimo de solvencia.
El coeficiente de solvencia es la relación existente entre los recursos propios y la suma de los activos, las posiciones y las cuentas de orden sujetas a riesgo, debidamente ponderada en función del mismo.
El coeficiente matemáticamente se define como: la relación entre los recursos propios y los activos de riesgo. Esta relación no podrá ser menor del 8% según marca el gobierno.
Será el Banco de España quien controle la solvencia de las distintas entidades pudiendo tomar decisiones dependiendo de la situación de cada una.


  1. Otras normas comunes al conjunto de las entidades de crédito española.


Las entidades de crédito españolas están actualmente sometidas a un conjunto de disposiciones legales y administrativas clasificadas en dos grupos: las que tratan de mantener un nivel de solvencia suficiente para las entidades de crédito y las que van dirigidas a facilitar su control por parte de las autoridades monetarias y financieras del sistema.
Normas de solvencia
Se encuentran recogidas en el Real Decreto 1343 del 6 de noviembre de 1992, que incluye los siguientes límites:


  • Límites a los grandes riesgos: se considera como gran riesgo el contraído frente a una misma persona o grupo económico, cuando su valor supere el 10% de los recursos propios de la entidad o grupo consolidable. Estos riesgos no podrán superar cada uno el 25% de los recursos propios de la entidad o grupo.




  • Límites a las inmovilizaciones materiales: una entidad de crédito o un grupo consolidable no podrá mantener unas inmovilizaciones materiales netas cuyo importe supere el 70% de sus recursos propios.




  • Riesgo de cambio: las entidades de crédito, deberán cubrir en todo momento este riesgo con recursos propios suficientes.




  • Riesgos ligados a la cartera de negociación: el Banco de España, debido a las competencias que el Ministerio de Economía y Hacienda le ha otorgado, ha establecido las condiciones que deben cumplir los activos, pasivos y compromisos a incluir en la misma.




  • Régimen de distribución de beneficios de las entidades de crédito. Este régimen establece que tengan un déficit de recursos propios respecto a los mínimos establecidos mayor al 20% deberán llevar la totalidad de sus beneficios netos a reservas; si ese déficit es menor que el 20% llevará a reservas el porcentaje que indique el Banco de España (mínimo el 50%)


Con independencia de lo que establece la norma de 1992, existen normas todavía vigentes que obligan a dotar provisiones para cubrir tres tipos de riesgos: el de insolvencia, el riesgo-país y el de complementos de pensiones de los empleados.
El primero de ellos, el de insolvencia, trata de garantizar la realización de una adecuada política de beneficios y responde a la necesidad de vigilar la política de créditos, tanto en el momento de la concesión del crédito como en el desarrollo de su vida. Estas entidades tienen que crear una suficiente dotación de provisiones por riesgo de insolvencia.
En la siguiente tabla se muestra cómo se clasifican los activos de estas entidades de crédito:


Clasificación del activos

Provisiones mínimas

Muy dudoso cobro: Inversiones crediticias, valores de renta fija y demás saldos deudores, con titulares en quiebra o concurso de acreedores o con deterioro notorio e irrecuperable de su solvencia

De la totalidad del importe.

Activos dudosos cobro


  • Por morosidad: cuando han pasado más de tres meses desde su vencimiento.



  • Por razones distintas a la morosidad: saldos vencidos o no sobre lo que hay que dudas sobre su reembolso total, porque su titular tiene pérdidas continuadas, patrimonio negativo, etc.


Con carácter general el 10, 25, 50, 75 y 100%, cuando el tiempo pasado de vencimiento esté entre los 3 y 6 meses, 6 y 12 meses, 12 y 18, 18 y 21, y más de 21.
Importe igual a las cuantías estimadas no recuperables, con la máxima prudencia valorativa que no será menor al 25% en ciertos casos.

Fuente: Manual de sistema financiero español.
Esta normativa establece que la provisión del riesgo por insolvencia, deberá efectuarse con independencia del resultado final, aunque anule el beneficio, produzca pérdidas o agrave las existentes. Además, debe efectuarse tan pronto como se manifieste el riesgo de insolvencia, no debiendo dilatarse hasta las operaciones de cierre del ejercicio.
En cuanto a las provisiones por riesgo país, su existencia se justifica por la débil situación financiera de algunos países con los que las entidades de crédito españolas mantienen un importante volumen de activos. Este riesgo comprende el riesgo soberano, el de transferencia, y los riesgos derivados de la actividad financiera internacional.


Clasificación de países

Provisiones mínimas

Muy dudosos. Escasa posibilidad de cobro, dificultades para afrontar los servicios de sus deudas.

Del 50% de los riesgos.

Dudosos: Por imponer renegociación unilateral de sus deudas, participen o lo hayan hecho en guerra con grave repercusión para su economía, etc.

Del 20% de los riesgos

En dificultades transitorias: No pagan (o solo en parte) los intereses a los 3 meses del vencimiento.

15%

Fallidos: Han repudiado sus deudas o no han atendido el pago de intereses ni amortizaciones durante 4 años.

Los activos financieros en ellos se consideran no recuperables y se darán de baja en el activo del balance.

Fuente: Manual del sistema financiero español



P


Añadir el documento a tu blog o sitio web

similar:

Universidad Rey Juan Carlos iconUniversidad Rey Juan Carlos

Universidad Rey Juan Carlos iconConferencia presentada en los Cursos de Verano de la Universidad Rey Juan Carlos

Universidad Rey Juan Carlos iconEl nepotismo corrompe la Universidad Rey Juan Carlos: 'Yo coloco a tu hijo, tú al mío'

Universidad Rey Juan Carlos iconCreacion. Durante el gobierno del rey Carlos I (llamado Carlos V...

Universidad Rey Juan Carlos iconReformas y rebeliones durante el gobierno del rey carlos III

Universidad Rey Juan Carlos iconJuan carlos robles

Universidad Rey Juan Carlos iconJuan Carlos Hurtado Arias

Universidad Rey Juan Carlos iconJuan carlos zúÑiga bautista

Universidad Rey Juan Carlos iconJuan Carlos larrotta arguello

Universidad Rey Juan Carlos iconPuertas gonzales juan carlos




Economía


© 2015
contactos
e.exam-10.com