La competencia perfecta y la competencia monopolística son mercados atomizados






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ICOS- PRINCIPIOS DE ECONOMÍA – Prof. Adela Grossi – año 2008

Tipos de mercados



Los economistas reconocen cuatro tipos básicos dentro de los cuales se encuadran los distintos mercados: la competencia perfecta, la competencia monopolística, el oligopolio, y el monopolio.¿A cuál de estos modelos teóricos se ajusta el mercado que estamos estudiando? Para encontrar el tipo acorde, será necesario plantear una serie de interrogantes:


  1. ¿Los bienes producidos por todas las empresas son idénticos? Si lo son, se dice que los productos son homogéneos, y en tal caso, los consumidores estarán tan satisfechos comprando el bien a un productor como a otro: los bienes ofrecidos por todas las empresas son sustitutos perfectos entre sí. Si los bienes que ofrecen las empresas son sustitutos cercanos, pero imperfectos, se dice que los productos son diferenciados; lo importante, en este caso, es que los consumidores son capaces de distinguir los productos de una empresa de los de otra por la existencia de marcas comerciales, u otros signos, que reflejan diferencias entre los productos, sean éstas reales o supuestas. Cuanto mayor la diferenciación (o sea, cuando los consumidores perciben al bien como difícilmente sustituíble), menos elástica la demanda.

Los productos son homogéneos en el caso de los mercados de competencia perfecta y en algunos oligopolios; son diferenciados en el caso de la competencia monopolística y en otros oligopolios.


  1. ¿Cuántas empresas forman el mercado? La gama de posibilidades abarca desde una sola hasta un número elevadísimo de ellas. Cuando el número de empresas es muy elevado y cada una de ellas representa una porción minúscula de la producción total se dice que el mercado está atomizado. Si pocas empresas representan una porción mayúscula de la producción total, el mercado está concentrado.

La competencia perfecta y la competencia monopolística son mercados atomizados.


  1. ¿Qué grado de capacidad tiene cada empresa para fijar el precio del producto cuando actúa individualmente? En algunos mercados, las empresas tienen gran poder de mercado o capacidad para fijar el precio del producto, por lo que son fijadoras de precios; en otros, esta capacidad es nula, por lo que son tomadoras de precios.

En el mercado de competencia perfecta, las empresas son tomadoras de precios; en el resto de los mercados, el poder de mercado es variable (pequeño en competencia monopolística, alto en el monopolio puro).


  1. ¿Existen barreras de entrada y salida del sector? Existen mercados en los que resulta sencillo para un nuevo competidor entrar, producir y vender. En otros, en cambio, existen impedimentos o barreras de entrada al ingreso de nuevos competidores. Cuando no existen barreras de entrada, la empresa tipo (representativa) del mercado no tendrá ganancias extraordinarias en el largo plazo, ya que si en el mercado existen ganancias extraordinarias, la alta rentabilidad provocará el ingreso de nuevas empresas al mercado, lo que reducirá los precios y, consecuentemente, la rentabilidad. En competencia perfecta y competencia monopolística, no existen barreras de entrada.


Antes de comenzar la exposición, es importante aclarar que la estructura del mercado puede variar en los distintos eslabones de la cadena de comercialización de un mismo bien, en cuanto a sus propiedades físicas. Así, por ejemplo, si bien la industrialización de la cerveza es realizada por pocas empresas que conforman un oligopolio, su venta minorista se realiza obedeciendo a un patrón más competitivo, normalmente.
Competencia perfecta
¿Qué mercados se ajustan mejor al modelo teórico de competencia perfecta, en el mundo real? La mayoría de los mercados de productos agropecuarios, y muchos de los de títulos y acciones. (Sin embargo, la aplicabilidad de este modelo se extiende a múltiples situaciones por aproximación).
Un mercado será perfectamente competitivo si:

  1. Cada participante (oferente o demandante) es pequeño en relación con el mercado (atomización)

  2. El producto es homogéneo

  3. Los compradores están bien informados de los precios

  4. Las empresas pueden salir y entrar en la industria libremente (no hay barreras de entrada ni de salida).


Bajo estas condiciones, cada empresa es tomadora de precios, o precio aceptante: considera que el precio del mercado como un “dato”, que no resultará afectado por la cantidad que la empresa individual decida vender. La empresa en cuestión puede vender todo lo que desee al precio del mercado, y pierde absolutamente todos sus clientes si pretende cobrar un precio más elevado que el precio de mercado (¿cómo vender exactamente lo mismo que el resto a un precio superior, si los consumidores conocen los precios?). La demanda dirigida a cada empresa (no a todo el mercado) es horizontal o infinitamente elástica: para la empresa, cualquier cantidad demandada lo será al precio de mercado.
Además, como no existen barreras de entrada ni salida, las empresas no tendrán ganancias extraordinarias en el largo plazo, ya que si en el mercado se registran ganancias extraordinarias, la alta rentabilidad provocará el ingreso de nuevas empresas al mercado: Dicho ingreso hará que aumente la oferta, se reduzcan los precios y la rentabilidad extraordinaria desaparezca. El mecanismo funciona también para el caso contrario: si existen pérdidas, algunas empresas se irán del mercado, se reducirá la oferta y aumentará el precio. A la larga, la empresa representativa del mercado no tendrá ni pérdidas ni ganancias extraordinarias: sus beneficios serán normales.
Las empresas en este tipo de mercados no gastan dinero en publicidad: esto se debe a que cualquier esfuerzo publicitario se diluye en un mercado en el cual la empresa tiene una participación muy pequeña: el gasto no compensa.
Competencia monopolística
Los modelos de competencia monopolística o monopólica son útiles para describir y predecir el funcionamiento del comercio al por menor y el resto del sector servicios (restaurantes, farmacias, peluquerías, quioscos, tintorerías, imobiliarias, etc., en un mercado amplio).
La competencia monopolística se parece a la competencia perfecta en tres aspectos: hay muchos compradores y vendedores, la entrada y la salida del mercado son fáciles, y cada empresa considera “dados” los precios de las demás. La distinción se halla en que en condiciones de competencia perfecta los productos son homogéneos, mientras que en competencia monopolística son diferenciados. La diferenciación genera a la empresa algún poder de mercado: puede aumentar su precio sin perder a todos sus clientes. La curva de demanda dirigida a la empresa tendrá pendiente negativa (no es horizontal, como sí lo es en el caso de la empresa en competencia perfecta). Este poder de mercado, sin embargo, no será demasiado grande, ya que el bien tiene muchos sustitutos (los ofrecidos por el resto de las empresas). En resumen, la demanda tendrá pendiente negativa, pero será bastante elástica.
La diferenciación del producto permite que una empresa compita con las demás en áreas como la calidad del producto, el precio y el marketing; una de las actividades de marketing es la publicidad. La publicidad es utilizada por la empresa para incrementar la demanda y para diferenciar el producto propio; y cuanto más diferenciado es el producto, menos elástica será la demanda y mayor el poder de fijación de precios.

Oligopolio



El oligopolio es un tipo de mercado en el cual pocas empresas ofrecen un gran porcentaje del total de la oferta de la industria. Obsérvese que aquí la clave es la concentración de la oferta, más que el número total de empresas. Si sólo dos empresas abastecen al mercado, se tratará de un duopolio (caso extremo de oligopolio). Los oligopolios pueden surgir a partir de productos homogéneos (petróleo), o de productos diferenciados (cervezas, cigarrillos, automóviles).
La característica clave de este tipo de mercado es la interdependencia estratégica: cada uno de los vendedores tiene en cuenta la reacción de los demás cuando toma sus decisiones de precio y producción. Ni en la competencia perfecta ni en la competencia monopolística existe tal interdependencia, porque en estos mercados competitivos las empresas son muchas. Imagine que el siguiente caso de oligopolio: Ud. es dueño de una lavandería en un pequeño poblado donde operan sólo tres lavanderías. Si Ud. baja el precio del servicio pero sus rivales no lo hacen, las ventas de usted aumentarán y las de los otros dos competidores disminuirán. Pero existe la posibilidad de que las otras también disminuyan sus precios en respuesta, y en ese caso sus ventas y beneficios correrán peligro. Por lo tanto, antes de decidir bajar su precio, usted debe predecir cómo reaccionarán las otras empresas y calcular los efectos de esas reacciones sobre sus beneficios.
La teoría de los juegos es una herramienta matemática apta para estudiar este fenómeno del comportamiento estratégico, que se presenta no sólo en el oligopolio sino también otras formas de rivalidad económica, política, social y biológica.
A pesar de la intensa rivalidad, las guerras de precios no son la regla en este tipo de mercados. Es posible que las empresas que participan en el mercado (los oligopolistas) se pongan de acuerdo para fijar precios, cantidades a producir, repartirse el mercado, etc.; a este fenómeno se le llama colusión. El acuerdo puede ser explícito, como en el caso de la OPEP (Organización de Países Exportadores de Petróleo) que periódicamente se reune para fijar la cantidad (cuota) de petróleo a producir por cada país miembro; los participantes de un convenio de colusión conforman un cártel. Los convenios de colusión entre empresas son ilegales, por lo que se realizan en secreto.
Sin embargo, no todas las colusiones son explícitas o formales: en muchos casos, la colusión es tácita. El liderazgo de precios es una forma de colusión tácita en la cual una empresa líder fija el precio, y el resto del mercado se ajusta al precio establecido por la misma, sin que medie convenio alguno. Los pactos de caballeros, por los que los oligopolistas se obligan a respetar un precio mínimo de venta, son otra forma de colusión informal.
Si las empresas en una industria oligopolista no pueden formar un cártel o aceptar el liderazgo de precios o llegar a un pacto de caballeros cuentan con otro curso de acción que les evitará las guerras de precios: las fusiones. La fusión es la consolidación de dos o más empresas independientes en una sola empresa. La fusión es amistosa si está respaldada por la administración de la empresa adquirida y hostil si no es así.
Al igual que en los mercados de competencia monopolística, en el caso de los oligopolios de productos diferenciados la publicidad se encuentra presente (los principales avisadores suelen ser oligopolistas: productores de gaseosas, cerveza, productos de limpieza y cosmética, autos, cigarrillos, etc.).
Los oligopolios surgen, normalmente, a partir de barreras de entrada de moderadas a altas. En algunas ocasiones, las empresas “crean” barreras de entrada a partir de inmensos gastos en publicidad. Si existe publicidad creadora de imagen de marca considerablemente alta, cualquier nueva empresa tendrá que gastar grandes sumas en publicidad de su producto para atraer la atención del público. En el inicio de la gestión, si el volumen de ventas de la empresa es bajo, deberá soportar costos de publicidad por unidad vendida sumamente altos, por lo que deberá estar dispuesta a enfrentar pérdidas.

Monopolio



Un monopolio puro es un mercado en el cual existe un único oferente 1 de un bien que no tiene sustitutos cercanos, y en el cual existen barreras de altas barreras de entrada. Analicemos el caso del agua que proporciona una empresa de servicios públicos: tiene sustituto cercano como bebida (el agua mineral), pero no tiene sustitutos efectivos para el baño personal o para lavar un automóvil.
Las restricciones legales o naturales que protegen a una empresa de la posible competencia se denominan, como hemos visto, barreras de entrada. En ocasiones, una empresa puede crear su propia barrera a la entrada al adquirir una parte significativa de un recurso clave para la producción. Sin embargo, casi todos los monopolios surgen de otros dos tipos de barreras: las legales y las naturales.
Las barreras legales a la entrada crean un monopolio legal. Un monopolio legal puede surgir a partir de una franquicia pública (ej. Servicio de telefonía fija), licencia gubernamental (servicios profesionales para los cuales los oferentes deben colegiarse), patentes (derechos exclusivos que se conceden al inventor de un producto o proceso) o por derechos de autor (derecho exclusivo que se concede al autor o compositor de obras artísticas). Las patentes incentivan la invención de nuevos productos y modos de producción. Las barreras de entrada naturales crean un monopolio natural, es decir, una industria donde una empresa puede proveer un bien o servicio al mercado completo a un costo menor del que ofrecerían dos o más empresas.
¿Cómo surgen los monopolios naturales? Para entender el fenómeno, hay que partir del concepto de economías de escala. Una empresa experimenta economías de escala cuando un aumento en su producción de un bien o servicio provoca una disminución en el costo medio total (CT / q) 2. En muchos casos, las economías de escala llevan a la existencia de monopolios naturales, como en el caso del servicio de distribución de agua potable. Si dos empresas abastecieran una misma zona, habría que duplicar la inversión inicial (cañerías, bombas, etc.), lo que redundaría necesariamente en mayores costos de servicio (el costo fijo se reparte entre menos unidades).
Hasta la primera mitad del siglo XX el mercado de provisión de servicios públicos (agua, energía, comunicaciones, etc.) se caracterizó por la presencia global de monopolios naturales, lo que, junto a razones “estratégicas” motivó la propiedad estatal de estas empresas, o bien la regulación de la única empresa oferente para evitar abuso del poder monopólico. Esta situación comenzó a cambiar hacia la segunda mitad del siglo XX, ya que la innovación tecnológica se encargó de diluir muchos monopolios naturales, posibilitando la entrada de múltiples oferentes a algunos mercados y el inicio de una etapa desregulatoria.
Discriminación de precios
Bajo ciertas condiciones, es posible que un empresario con poder de fijación de precios (no necesariamente monopolista puro) cobre distintos precios por el mismo bien, en respuesta a las diferencias de la disposición a pagar de los compradores, y no debido a las diferencias en el costo de la producción. Esa práctica se llama discriminación de precios, y es llevada adelante por la empresa con el fin de aumentar sus ganancias. Para realizarla, no basta con que el empresario pueda identificar y separar los diferentes tipos de compradores, sino que debe poder evitar la reventa (esto es, que el cliente que tiene demanda menos elástica, y al que la empresa planea cobrarle más caro, termine comprándole el bien al consumidor con demanda más elástica, que pudo hacerse del bien a un precio más barato).
Existen distintos tipos de discriminación, entre ellos se encuentra la discriminación entre grupos de compradores ; a este tipo pertenecen los descuentos a consumidores según su situación de empleo en algunos servicios, las tarifas aéreas más baratas en la clase económica, los vales de descuento, entre otros.¿Quién paga más barato por el bien? Aquel que tiene una demanda más elástica. En los tres casos citados, respectivamente, el jubilado que compra el servicio, aquél que viaja por avión de vacaciones (y no por negocios), el que tiene paciencia y tiempo para juntar vales de descuento: todos ellos son consumidores que terminan pagando menos precisamente porque su demanda es más sensible al precio, es decir, es más elástica. Otro tipo de práctica discriminatoria es la que se efectúa según las unidades adquiridas por el consumidor, como por ejemplo, los descuentos por cantidad comprada.


Coeficientes de concentración



¿Cuánto poder de fijación de precios tienen las empresas que participan del mercado? El poder de fijación de precios por encima de los niveles competitivos está relacionado con la concentración del mercado, aunque no totalmente determinado por ella
El coeficiente estándar de concentración de las “n” (3,4,5..) empresas es una medida de la concentración de la industria: es el porcentaje del valor de las ventas que corresponde a las “n” (3,4,5..) empresas más grandes de la industria. El C8, por ejemplo, surge de sumar la participación en las ventas del mercado de las 8 empresas más grandes.El rango del coeficiente de concentración va desde casi cero, en el caso de la competencia perfecta, al 100% en el caso del monopolio. Si bien no existe unanimidad de criterios, podría decirse que si el si C8 < 25% del total de operaciones, el conjunto de empresas no está concentrado; mientras que si 25% ≤ C8 ≤ 50%, se encuentra moderadamente concentrado y si C8 >50% el conjunto de empresas está altamente concentrado.
Por su sencillez de cálculo, este coeficiente estándar es una de las medidas más utilizadas para evaluar la estructura del mercado La concentración también suele ser medida a través del coeficiente de Herfindhal-Hirshmann (IHH), utilizado por el Departamento de Justicia norteamericano para guiar su política antimonopolio. El IHH se obtiene tomando las participaciones de todas las empresas, elevando cada una al cuadrado y, por último, sumando los cuadrados obtenidos.
Para evaluar el poder de fijación de precios de las empresas que componen un mercado no basta con analizar la concentración. Habrá que tener en cuenta, por ejemplo, la existencia de sustitutos, la facilidad en la entrada al mercado, y la competencia relevante.
Con una elasticidad de demanda alta (alta disponibilidad de sustitutos) un aumento en la concentración significa muy poco aumento en el poder de mercado. Lo mismo sucede cuando un monopolista se ve obligado a mantener precios competitivos, porque las barreras de entrada al mercado son muy bajas, y debe impedir el ingreso de nuevas empresas al mercado bajando su propio margen de ganancia. Además, en una economía abierta (con bajas restricciones legales al comercio y bajos costos de transporte), un sector sujeto a la competencia de la importación estará acotado en el precio que puede cobrar.

1 Un nombre similar, monopsonio, se aplica a aquellos mercados en los que existe un único comprador.

2 En el largo plazo

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