Este pequeño libro está, sin ninguna vergüenza, dirigido a la gente inteligente de este amenazado planeta. Es la visión de un hombre por una humanidad viable






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EL MAYOR DESAFÍO:
EL FUTURO DE ORO


BHAGWAN SHREE RAJNEESH


FINA CORTESÍA DE

MANUEL LÓPEZ SÁNCHES

(TOPECATETE)

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MA GYAN DARSHANA

osho_library@gruposyahoo.com
INTRODUCCIÓN
Este pequeño libro está, sin ninguna vergüenza, dirigido a la gente inteligente de este amenazado planeta. Es la visión de un hombre por una humanidad viable. El diagnóstico de un hombre, de la enfermedad psicológica y social que divide a los seres humanos, interior y exteriormente, en bandos en conflicto. En esta compilación de sus discursos, perfila los pasos que ve críticos. Si es que va a haber algún futuro, tienes que saber que el futuro de Oro del que habla está a nuestro alcance.

Ese hombre es Bhagwan Shree Rajneesh, gigante intelectual, místico y guía iluminado de millones de personas ordinarias alrededor del mundo, un hombre denigrado por los sacerdotes y los políticos y por todos aquellos que por el apego a sus intereses creados, luchan para evitar que el mundo vaya de la locura del pasado, hacia ese Futuro de Oro.

Que nuestra propia supervivencia es ahora una interrogación abierta, no lo duda nadie. A pesar de esto, nada cambia. Que estamos sacrificando la existencia misma del florecimiento más hermoso de este universo, con conflictos pueriles, inmaduros, está claro; pero esto nada cambia. La acción es hoy necesaria. Eso es aceptado globalmente por todos los expertos en todo el mundo; sin embargo, nada cambia.

El reloj silenciosamente continúa su tic-tac.

En el mundo hay personas inteligentes en todas partes: científicos, artistas, poetas, estudiantes, gente de negocios, médicos, abogados, gente joven, gente mayor, famosos, desconocidos. Sí, todas las personas en todo el mundo han de mirar por la ventana cómo los pájaros en los árboles despliegan sus quehaceres de forma tan inteligente, tan natural, y deben maravillarse…

Exactamente, ¿qué es lo que va mal en la Tierra?

Las madres contemplan a sus niños y se preguntan con tristeza cuál es el futuro que les está reservado a estos pequeños. Y al mismo tiempo, noticiario tras noticiario, en cada idioma del globo, se dice una y otra vez: guerra, hambre, SIDA, armas químicas, agujeros en la capa de ozono, destrucción nuclear, advertencias globales, superpoblación, pérdida de las selvas tropicales, pérdida de especies, desiertos ganando terreno, drogas, violencia… El efecto trágico es que si estas personas inteligentes no detienen este proceso, ¿quiénes creen que lo harán? ¿Las personas que están hoy en el poder? ¿Aquellos que normalmente se benefician del mundo demente de hoy? ¿Estamos realmente dejando esto a las mismas personas que en primera instancia nos condujeron a este caos?

Es ahora o nunca. Es hora de que la intelectualidad de todo el mundo levante la voz en contra de esta estupidez.

En este libro, Bhagwan describe la formación de la Academia Mundial para las Ciencias Creativas, las Artes y la Consciencia, como un paso práctico en esa dirección. Quizá este es con certeza, el documento más radical que nunca hayas tenido en tus manos. Estos son momentos radicales y pretenden soluciones radicales. No es cuestión de si estás de acuerdo con Bhagwan o no; es cuestión de que tengas las agallas para asegurarte de que al menos su contribución esté en la agenda. Si las ideas son obviamente erróneas, entonces será fácil señalar cómo y por qué, y todos podemos aprender en el proceso. Si las ideas son correctas entonces la intelectualidad del mundo necesitará encontrar valor para decirlo así. El tiempo se está acabando. Todo lo que amamos está en peligro; fingir que no has escuchado una palabra, simplemente no es una respuesta aceptable.

Este planeta es la herencia de cada uno de nosotros. O todos nos beneficiamos o todos perdemos: es una Tierra y una Humanidad. En esta búsqueda por la supervivencia no debemos dejar ni una piedra sin remover. Queremos examinar cada ocasión abiertamente, honestamente, sin prejuicio, sin superstición, sin parcialidad; simple y científicamente.

Si ocurriera que perdiéramos este planeta sin haber investigado concienzudamente cada alternativa abierta ante nosotros, el Homo Sapiens habría sido su nombre inadecuado en el universo.
George Meredith
Colonia; Alemania Federal

INDICE
Parte I.- ¡Corta de raíz los problemas!



1.- ¿Sin futuro?

2.- Una discontinuidad con el pasado

3.- Interdependencia es nuestra realidad

4.- Las naciones están anticuadas

5.- Un gobierno mundial

6.- Una religiosidad: Un mundo de individuos

7.- Sacerdotes y políticos: La conspiración de la

muerte

8.- ¡El daño puede ser reparado!
Parte II.- Mi visión de una nueva Humanidad
9.- Meritocracia: El poder en manos de la

intelectualidad

10.- Preparando gente para el poder

11.- La elección: meditación o muerte

12.- La ciencia al servicio de la creatividad

13.- Control de la natalidad e ingeniería genética

14.- El derecho a morir

15.- La familia está obsoleta

16.- Un mundo de comunas

17.- Una nueva educación para un hombre nuevo

18.- El amor y la comprensión serán la ley

19.- Haz feliz a la Humanidad
Parte III.- La Academia Mundial para las

Ciencias Creativas, las Artes y la

Consciencia
20.- La mayor síntesis

21.- El cuerpo es la puerta

22.- El Futuro de Oro
PARTE I
¡CORTA LA RAÍZ

DE LOS PROBLEMAS!

Existe toda posibilidad de que, en lo que concierne a la vida, no haya ningún futuro. Estamos llegando a un callejón sin salida. Es triste reconocer el hecho, pero es bueno hacerlo, porque entonces existe la posibilidad de dar un giro diferente. De la manera en que las cosas se desenvuelven hoy, la conclusión lógica es un suicidio global.

Y el factor más alarmante es que la intelectualidad del mundo, los científicos del mundo, los filósofos del mundo, están ignorando todos estos hechos. Todo ser inteligente debería tener la determinación de no permitir que ningún interés creado destruyera este planeta. Salvar al hombre es salvar la mayor creación del universo. A esta Tierra le ha costado cuatro millones de años crear al hombre. ¡Todo es tan valioso! Y el futuro es mucho más valioso aún.

Si algo tiene que hacerse por el futuro, éste es el momento; de otra manera la mayor evolución de la consciencia en el universo desaparecerá. Esto no representará sólo una pérdida para la Tierra, sino para el universo entero.

En estos millones de años hemos sido capaces de crear la posibilidad de cierta consciencia, pero no tenemos tiempo para esperar que la naturaleza vaya evolucionando a su lento ritmo. La naturaleza dispone de la eternidad; nosotros no. Tenemos tan sólo doce años en nuestras manos, hasta el final del siglo XX.

Por ejemplo, el reciente informe de las Naciones Unidas en su Comisión Mundial sobre Ambiente y Desarrollo, “Nuestro Futuro Común”, han hecho una recomendación con el objetivo de lograr un “desarrollo auto-sostenible” para salvar al planeta y ha definido esto como “La satisfacción de las necesidades básicas del presente sin agotar los recursos del futuro”. El informe reconoce también que, si algo debe hacerse al respecto, ha de hacerse ahora; de otra manera no habrá futuro.

La conclusión es verdadera, pero el informe ha sido manipulado. Está manipulado en el sentido de que no habla de quién ha creado los problemas actuales.

Si vamos a resolver los problemas del futuro y a disolverlos, tenemos que buscar sus raíces en el pasado. Es todo nuestro pasado, en todas sus dimensiones, lo que ha dado origen a esta peligrosa situación. Pero nadie habla acerca de ello, porque ninguna generación anterior se ha preocupado por el futuro. Durante miles de años el hombre ha vivido del modo que quería, y simplemente ha forzado a la generación siguiente a vivir a su manera. Esto ya no es posible.

Tenemos que dar un salto cuántico a la nueva generación a no vivir de la manera que nosotros hemos vivido. Sólo entonces puede cambiar el futuro.
UNA DISCONTINUIDAD CON

EL PASADO
Los problemas básicos abordados por el mismo informe “Nuestro Futuro Común”, alimentación básica, población humana y recursos, especies y ecosistema, industria, polución y problemas urbanos, son en realidad, una pequeña parte del problema global. El informe ignora los problemas reales. Dice que las naciones deben trabajar en conjunto, pero no mira las raíces.

¿Quién está dividiendo la tierra?

Afirma que la economía y la ecología están conectadas, ¿pero qué ocurre con los intereses creados del pasado, con la religión y la política, los cuales son la causa de las divisiones nacionales?

Diciendo que tenemos que trabajar ahora para salvar al futuro, el informe implica que la situación presente ha sido creada por el pasado. Pero seguimos aferrados al pasado.

Si nosotros somos responsables del futuro, ¿quién es responsable por nosotros?

Somos el fruto del pasado y estamos viviendo en la miseria.

No hemos creado estos problemas; han sido creados por la Humanidad del pasado. Si queremos, realmente encontrar soluciones para el futuro, tenemos que descubrir las raíces de estos problemas en el pasado.

Nada cambia simplemente podando las hojas de los árboles; tienes que cortar las raíces. Y en el momento que empieces con las raíces, te encontrarás en dificultades, porque los políticos están en las raíces, todas las naciones están en las raíces y la real unidad básica de la sociedad es el matrimonio, en donde todos nuestros problemas radican.

Si podemos disolver el matrimonio, la sociedad se disolverá y como consecuencia, naciones, razas, políticos y sacerdotes desaparecerán; es por eso que todos ellos insisten en el matrimonio: saben que es la raíz, y que es necesario mantener al hombre infeliz y esclavizado.

Para tener un futuro diferente de aquél que vendría por sí mismo, nosotros mismos tendremos que desligarnos del pasado.

Al parecer, el hombre existe para todas estas cosas: democracia, socialismo, fascismo, comunismo, hinduismo, cristianismo, budismo, islamismo.

La realidad debería ser que todo existiese para el hombre; y si va en contra del hombre, no debería existir en absoluto.

Todo el pasado de la Humanidad está lleno de ideologías estúpidas por las cuales la gente ha sido perseguida, matada, asesinada, quemada viva. En los últimos tres mil años hemos luchado en cinco mil guerras, como si la vida no fuera más que pelear, en vez de ser creativos, en vez de disfrutar los regalos de la naturaleza.

Tenemos que abandonar toda esta demencia. No podemos cambiar ninguna cosa en este mundo si no cortamos las raíces completamente.

La necesidad más importante de la Humanidad hoy en día es hacerla consciente de que su pasado la ha traicionado; que no vale la pena continuar con el pasado –sería un suicidio- y que una Humanidad nueva es absoluta y urgentemente necesaria.
INTERDEPENDENCIA ES

NUESTRA REALIDAD
Toda la ecología en toda la Tierra está siendo destruida. Pero la vida no existe como islas separadas; ni un solo hombre es una isla, todo está entretejido.

Hemos oído estas dos palabras: dependencia e independencia. Ambas son irreales: la realidad es interdependencia. Todos somos interdependientes unos de otros; no sólo un hombre de otro hombre, no sólo una nación de otras naciones, sino los árboles y el hombre, los animales y los árboles, los pájaros y el sol, la luna y los océanos… todo está entretejido. Y la Humanidad del pasado nunca pensó en que fuera un cosmos. Siguieron pensando en términos de considerarlo todo por separado. Fue imposible para la gente del pasado pensar que el hombre y los árboles estén conectados, que sean interdependientes.

No puedes vivir sin árboles ni tampoco los árboles pueden vivir sin ti. Pero es demasiado tarde; árboles de cien años, de doscientos años, incluso de miles de años, han sido destruidos y talados para producir más papel destinado a toda clase de periódicos estúpidos, sin consideración alguna por lo que se está causando. Nadie será capaz de reemplazar estos árboles.

Nepal, uno de los países más pobres del mundo, no posee más que los eternos Himalayas y sus espesos bosques, viejos, antiguos. Se han vendido esos bosques a diferentes países. Esta es la única mercancía que puede vender. En los últimos treinta años, la mitad de los árboles de Nepal han desaparecido y para los próximos treinta años la Unión Soviética ha adquirido los derechos de muchos de los restantes árboles. Y no están talando árboles a la antigua usanza, con hacha, sino con las más modernas técnicas, de manera que en un solo día, cientos de árboles simplemente desaparecen; miles de hectáreas de bosques se convierten en un desierto. Estos árboles habían venido impidiendo a los ríos de los Himalayas descender con demasiada fuerza. Cuando las aguas alcanzaban Bangladesh, donde se encuentran con el océano, la cantidad de agua era exactamente aquélla que el océano podía absorber. Pero ahora esos árboles han desparecido y los ríos están fluyendo con una fuerza tan tremenda y con tanta agua que el océano no puede absorberla rápidamente.

Y cada año, Bangladesh está sufriendo enormes inundaciones, extrañas inundaciones, ríos fluyendo contra corriente porque el océano no admite el agua. Destruyen todas las cosechas de Bangladesh. Bangladesh es pobre y estas inundaciones están matando a miles de personas, miles de animales, destruyendo miles de casas. Y ahora Bangladesh no puede hacer nada al respecto. No está en su poder decir a Nepal: “Por favor, no taléis los árboles”.

En primer lugar, incluso si Nepal detiene la tala de árboles, el daño está ya hecho. Y en segundo lugar, Nepal no puede detener la tala de estos árboles. La venta ha sido hecha para los próximos treinta años; el dinero ha sido ya cobrado, para sobrevivir.

Una situación similar existe en muchas áreas del mundo.

Las selvas tropicales de todo el mundo desparecen a una velocidad de dieciocho a veinte millones de hectáreas al año, un área como la mitad del tamaño de California; y California es uno de los estados más grandes de los Estados Unidos. En el período de los próximos veinte a treinta años, todas las selvas tropicales desaparecerán, y las implicaciones son tremendas porque estos bosques proveen oxígeno y vida. Si estos bosques desaparecen a la velocidad que están desapareciendo, la Humanidad no sabrá qué hacer para encontrar oxígeno, ¿de dónde lo obtendrá?

Y por otro lado, todo el dióxido de carbono que uno exhala, los bosques lo inhalan. Si estos bosques no existieran… hay ya mucho dióxido de carbono acumulándose continuamente en la atmósfera, éste es un hecho que se aprecia en cualquier parte de la Tierra. Y a causa de este dióxido de carbono, la temperatura de la atmósfera está elevándose. Es una unos cuantos grados más alta de lo que ha sido jamás.

Si la temperatura sigue incrementándose –cosa posible porque nadie escucha: se talan árboles sin ninguna inteligencia, para cosas inútiles; están destruyendo la vida para periódicos de tercera categoría –existe la posibilidad de que las nieves perpetuas de los Himalayas empiecen a derretirse, lo que no ha ocurrido nunca en el pasado. Entonces todos los océanos se elevarán muchos metros y las ciudades costeras quedarán cubiertas por las aguas, como por ejemplo, Nueva York, Londres, San Francisco, Ámsterdam, Bombay y Calcuta.

Durante los próximos doce años, se espera que la población mundial se incremente de treinta a un cuarenta por ciento; de cinco mil millones de personas a siete mil millones. El solo crecimiento de esta población causará un requerimiento del doble de agua en casi la mitad del mundo, y no tenemos esa cantidad de agua potable. Además, los alimentos, eso es otra cosa…

Además, el informe de las Naciones Unidas afirma que globalmente, seis millones de hectáreas de tierras de cultivo y pastos se degradan hasta la desertización y veinte millones de hectáreas se ven reducidas a una productividad nula. Muchos cientos de plantas y especias de animales se extinguen cada año, lo que puede fácilmente convertirse en miles cada año a medida que bosques y tierras de pastoreo sigan desapareciendo. De un millón y medo a dos millones de personas en países en vías de desarrollo sufren anualmente de agudos envenenamientos a causa de pesticidas, y las muertes relacionadas con pesticidas se estiman en diez mil al año.

Hay muchos gases que son producidos por nuestras fábricas, lo que nos ha hecho conscientes de un extraño fenómeno: esos gases ascienden y producen agujeros en la capa de ozono-una variedad de oxígeno-que envuelve a la Tierra a unos treinta kilómetros de distancia. Este ozono es absolutamente necesario para la Humanidad, para los animales, para los árboles, porque absorbe los rayos dañinos del sol y permite sólo la entrada de rayos favorables para la vida. En la actualidad los gases que nuestras factorías e industrias han creado grandes agujeros, y a través de esos agujeros, mortíferos rayos de sol están atravesando nuestra atmósfera.

Ningún gobierno está dispuesto a apoyar a los científicos de tal manera que puedan crear más ozono y rellenar esos huecos que nosotros mismos, inconscientemente, hemos creado.

Esta Tierra no ha estado nunca tan enferma; nunca ha estado tan en peligro de sufrir nuevas enfermedades. Pero los intereses creados no están dispuestos a detener a estas fábricas o a encontrar alternativas.

El presupuesto mundial para la guerra se acerca a un millón de millones de dólares al año. Un millón de millones de dólares se gastan cada año en asuntos de guerra, y cada año quince millones de personas mueren por malnutrición y enfermedad.

Cada minuto, treinta niños mueren por falta de comida y de vacunas de bajo costo, y cada minuto 1.3 millones de dólares de los fondos públicos se destinan al presupuesto militar mundial.

Al parecer, ya no estamos interesados en la vida, hemos decidido suicidarnos. El hombre nunca se ha encontrado en tal estado suicida; nunca, en toda la historia.

Doscientos cincuenta millones de niños no han recibido ni siquiera una educación elemental. Un solo submarino nuclear equivale al presupuesto educativo anual de dieciséis millones de niños en edad escolar en países en vía de desarrollo ¡Un solo submarino! Y hay cientos de submarinos surcando los océanos de todo el mundo –americanos y rusos- y cada submarino tiene armas nucleares seis veces más poderosas que todas las armas usadas en la Segunda Guerra Mundial. Son tan costosas que podríamos haber provisto a nuestros niños de educación y comida, de alimento. Pero nuestros intereses son otros.

Medio millón de científicos están dedicados solamente a crear más material de guerra. Diez millones de personas en todo el mundo ya han contraído el SIDA, el cual no tiene curación. Y esta cifra no es correcta, porque muchos países aún no han declarado cuánta gente tiene SIDA; no tienen ninguna manera de averiguarlo, por ejemplo, la India. Los países musulmanes están destinados a tener un gran número de gente sufriendo de SIDA, porque la homosexualidad se ha practicada durante miles de años.

En todas partes las perversiones sexuales se han vuelto tan desenfrenadas, que Sodoma y Gomorra parecen juegos de niños. Incluso de acuerdo con moderadísimas estimaciones, para el final de este siglo habrá cien millones de personas padeciendo el SIDA. Un número tan elevado que no existe ninguna posibilidad de que los hospitales sean capaces de ofrecer los cuidados necesarios.

Estas son las multidimensionales formas en que la muerte se está aproximando a la Tierra.

Más énfasis estriba en que nuestros problemas son internacionales y nuestras soluciones son nacionales, por lo que ninguna nación es capaz de resolverlos. Lo tomo como un gran desafío y una gran oportunidad. Las naciones deberían disolverse en un Gobierno Mundial.
LAS NACIONES ESTÁN

ANTICUADAS
Las naciones se han vuelto anticuadas, pero siguen existiendo y son ellas las que constituyen el mayor problema. Mirando al mundo a ojo de pájaro, un sentimiento extraño surge: que lo tenemos todo, solamente necesitamos una Humanidad. Por ejemplo, en Etiopía la gente estaba muriéndose –mil personas al día- y en Europa, alimentos por valor de miles de millones de dólares estaban siendo lanzados al océano.

Cualquiera que observara desde el exterior pensaría que la Humanidad está loca. Miles de personas muriéndose, y montañas de mantequilla y otros alimentos lanzados al océano. Pero Etiopía no es de la incumbencia del mundo occidental. ¡Lo que les incumbe es salvar sus economías y su status quo! Y para proteger sus estructuras económicas, están dispuestos a destruir los alimentos que hubieran salvado las vidas de miles de personas.

Los problemas son mundiales, las soluciones han de ser mundiales.

Y mi entendimiento es absolutamente claro: existen cosas en lugares donde no se necesitan y en algún otro lugar la vida misma depende de ellas. Un Gobierno Mundial significaría mirar la situación total de este globo y transferir las cosas allí donde son necesarias.

Es la Humanidad. Y una vez que pensemos en un solo mundo, entonces hay una sola economía.

La última vez que los Estados Unidos lanzó sus alimentos al mar, solamente los gastos de operación fueron de millones de dólares. Este no es el costo del producto, sino solamente el transporte al océano y su inmersión. Y el mismo Estados Unidos posee treinta millones de personas que no pueden abastecerse de suficientes alimentos. No se trata ya de una cuestión de dárselo a otra gente, sino de ofrecérselos a su propia gente.

Pero el problema se complica, porque si empiezas a dar comida gratis a treinta millones de personas, otros empezarán a preguntar, ¿por qué debemos pagar nuestra comida? Entonces el precio de las cosas bajará. Con la baja de los precios, a los campesinos no les interesará producir más. ¿Qué es lo que ocurre? Por temor a perturbar la economía, dejan que treinta millones de personas se mueran de hambre en las calles, y continúan lanzando la producción excedente al océano.

No sólo eso, treinta millones de personas en los Estados Unidos sufren de sobrealimentación. La ciencia es perfectamente capaz de ayudarles; es muy simple, quizá el sobrealimentado necesita simplemente una pequeña cirugía cerebral y la sobrealimentación desaparezca.

Treinta millones de personas mueren de enfermedades causadas por sobrealimentación, treinta millones de personas mueren por falta de alimentos; se puede salvar a sesenta millones de personas con un poco de comprensión.

Pero se necesita una visión de ojo de pájaro para mirar el mundo entero como una unidad.

Nuestros problemas nos han llevado a una situación donde tenemos que transformar al hombre, sus viejas tradiciones, sus condicionamientos; porque estos condicionamientos y estos sistemas educacionales y religiosos que el hombre ha seguido hasta ahora han contribuido a esta crisis.

Este suicidio global es el resultado final de todas nuestras culturas, de todas nuestras filosofías, de todas nuestras religiones. Todas han contribuido de manera extraña, porque nadie ha pensado nunca en el todo.

Y el poder está en las manos de esa clase de personas. Cualquier chiflado puede apretar un botón y acabar con toda la Humanidad, con toda la vida sobre la Tierra.
UN GOBIERNO MUNDIAL
Las Naciones Unidas deberían pasar a ser de una organización formal, a un Gobierno Mundial real y todas las naciones deberían rendirle sus ejércitos y sus armas. Entonces se podrían encontrar maneras de que la tecnología de las armas pudiera ser usada para propósitos creativos. Y millones de personas en los ejércitos serían liberadas para un trabajo creativo, y todos los científicos que todos los gobiernos están reteniendo en su poder, se convertirían, bajo la ONU, en una sola unidad.

Cada Primer Ministro de los países existentes se convertiría en un miembro del Gobierno Mundial y todos los Primeros Ministros de los países que se unieran al Gobierno Único Mundial, continuarán trabajando funcionalmente. No tendrían ningún poder real, porque nadie invadiría a nadie. Simplemente harían funcionar los trenes y las oficinas de correos, etc., de sus países.

Existe la posibilidad de que algunos gobiernos no s unieran al Gobierno Mundial. Entonces éstos tendrían que ser boicoteados completamente, como si no existieran. No debería haber ninguna relación con ellos, ni comunicación porque esa es la única manera de hacer que se unieran. Y ellos no se podrían levantar en contra del Gobierno Mundial. Tendrían que rendirse. Es mejor rendirse por las buenas. Entonces tendrían su gobierno, su guardia interna, una fuerza nacional que se encargaría de los asuntos internos, pero no tendrían instalaciones generando armas nucleares ni millones de personas ocupadas en el innecesario ejercicio de matar al hombre.

Los miembros del Gobierno Mundial elegirán al Presidente Mundial. Pero el Presidente Mundial no será elegido entre los miembros del Gobierno Mundial, sino entre los de afuera. Y una cosa debería ser absolutamente cierta sobre él: no debería ser un político. Podría ser un poeta, un pintor, un místico, un bailarín, pero no un político. Cualquier cosa excepto eso. De esta manera destruiríamos el poder político que ha sido una total tortura en el pasado.

Así como es la ONU ahora –con unos cuantos países disfrutando del poder del veto- debería ser disuelta.

Se trata de nuevo de un delirio del ego. Esto ha sido la causa de muchos problemas: un simple gobierno puede vetar algo a todo el mundo. En vez de eso, cada presidente de las distintas naciones tendrían un poder de voto de acuerdo al número de graduadazos en las universidades del país.

Esto cambiaría toda la estructura de poder en el mundo. Entonces los detalles podrían elaborarse muy fácilmente.
UNA RELIGIOSIDAD: UN

MUNDO DE INDIVIDUOS
Después de las tacones, la segunda gran enfermedad son las religiones, porque han estado luchando, han estado matando, y por razones en las que nadie está interesado.

El cristianismo fue la primera religión que generó en la mente de la gente la idea de que la guerra puede ser también religiosa. Y el islamismo y otras religiones le han seguido, matándose cruelmente unos a otros en nombre de Dios.

Afirmo: la guerra como tal es irreligiosa. ¡No puede existir nada como una cruzada, un jihad, una guerra santa! Si llamas “santa” a la guerra, entonces, ¿qué queda para ser llamado no-santo?

¿A quién le interesa Dios sino a los sacerdotes?

No me he topado nunca con un hombre que esté realmente interesado en Dios. Si le ofreces en una mano cinco dólares y a Dios en la otra, tomará los cinco dólares y dirá: “Dios es eterno. Ya veremos más tarde; por el momento cinco dólares representan una ayuda”.

Pero los sacerdotes están interesados en Dios porque Dios es un negocio y quieren que su negocio se expanda.

Las religiones han destruido la integridad del hombre. Lo han dividido en pedazos; no sólo en pedazos, sino e pedazos opuestos y estas partes están en continua lucha entre ellas. De esta manera han vuelto a la Humanidad esquizofrénica; le han dado a todo el mundo una personalidad dividida. Ha sido hecho de un modo muy sagaz y astuto, condenando el cuerpo, el sexo, volviendo a uno en contra de su propia naturaleza.

Todas las religiones están en contra de todo aquello que el hombre puede disfrutar. Son sus intereses creados el mantener al hombre infeliz, destruir toda posibilidad de encontrar paz, alegría y satisfacción; de encontrar un paraíso aquí y ahora.

Tu infelicidad es absolutamente necesaria para que el “otro mundo” exista. Por ejemplo, si tu sexualidad se halla realmente satisfecho, no necesitas a Dios, porque tu vida se siente satisfecha. Pero tu sexualidad es condenada, reprimida, destruida, si se te hace sentir culpable por ella; entonces Dios puede seguir viviendo para siempre. ¡Dios obtiene su energía de tu suicidio!

Las religiones te han contado que tú no eres parte de este mundo, que estás aquí para ser castigado, para arrepentirte del “pecado original”. Tuvieron que hacerlo con el propósito de crear a Dios, el cual es una ficción poética. Y para crear el cielo, que es una extensión de la ambición humana. Y para atemorizar a la gente con el infierno, que existe con el fin de crear un gran temor en el centro mismo del alma humana. Por supuesto, estas ficciones son muy provechosas para los sacerdotes.

Ninguna religión acepta el fenómeno simple, natural y factual de que el hombre es una unidad –cuerpo y consciencia juntos- y este mundo no está separado del hombre. El hombre está enraizado en este mundo de la misma manera que los árboles lo están. Y las raíces son una parte tan esencial del árbol como las flores. De hecho, ¡sin raíces los árboles no podrían existir!

Este planeta, esta Tierra es nuestra madre y todos somos parte de una misma fuerza de vida, parte de una existencia oceánica. Y porque somos uno en la profundidad de nuestro centro, la posibilidad del amor existe.

Estoy en contra de las organizaciones religiosas, sin ninguna excepción, por la simple razón de que la verdad no puede ser organizada, el amor no puede ser organizado; no es política.

Todas estas religiones te han convertido en parte de la muchedumbre, tu libertad, tu inteligencia. En su lugar te han dado falsas creencias, que no tienen ningún significado.

La creencia es una estrategia para engañarte a ti mismo.

No quieres emprender el camino de la búsqueda, del descubrimiento. Es arduo, porque tendrás que abandonar muchas supersticiones y tendrás que desprogramarte a ti mismo de muchos condicionamientos del pasado que te están impidiendo conocer la Verdad, conocerte a ti mismo. Ninguna creencia puede ayudar, y todas las religiones están basadas en creencias; es por eso que se les llama “fe”.

La Verdad es una búsqueda, no una fe. Es una indagación, no una creencia. Es una pregunta, una investigación. Para evitar esta búsqueda te vuelves fácilmente crédulo, te vuelves fácilmente una víctima de cualquiera que esté dispuesto a explotarte.

Y naturalmente resulta cómodo estar entre la muchedumbre. Hay seiscientos millones de católicos. Resulta cómodo. Y parece que seiscientos millones de personas no pueden estar equivocadas. Tú puedes estar equivocado, pero seiscientos millones de personas no pueden estar equivocadas. Sin embargo, esto es lo que cada uno de ellos piensa.

Cuatrocientos millones de hindúes piensan que están en lo correcto, y lo mismo es cierto acerca de los musulmanes, budistas y otras religiones.

Una religión no debería ser una organización muerta, sino ser una cierta “religiosidad”, un corazón lleno de amor, una amistad hacia el Todo. Para esto, ninguna escritura sagrada es necesaria.

Una “religiosidad” auténtica no necesita profetas, ni salvadores, ni iglesias, ni papas, ni curas, porque “religiosidad” es el florecimiento de tu corazón.

Si la “religiosidad” se difunde en el mundo, las religiones se desvanecerán. Será una bendición tremenda para la Humanidad en el momento en que el hombre sea simplemente hombre: ni cristiano, ni mahometano, ni hindú.

La “religiosidad” es un asunto individual. Es un mensaje de amor tuyo a todo el cosmos. Sólo entonces habrá una paz que sobrepasará todo mal entendido… estas religiones han sido parásitos explotando a la gente, esclavizando a la gente, forzándola a creer, y toda creencia está en contra de la inteligencia.

Me gustaría que el mundo entero fuera religioso, como una búsqueda independiente nacida de la libertad individual de cada uno.

Así que en primer lugar, las naciones deberían desaparecer si queremos que el mundo sobreviva. No hay necesidad de la India, de Inglaterra, de Alemania…

En segundo lugar, las religiones deberían desaparecer.

Una Humanidad es suficiente. Y una “religiosidad” es suficiente. La meditación, la verdad, el amor, la autenticidad, la sinceridad, no necesitan ningún nombre… hindú, cristiano, musulmán. Sólo una “religiosidad” –una cualidad- no algo organizado.

En el momento en que la organización aparece, hay violencia, porque habrá otras organizaciones en conflicto. Necesitamos un mundo de individuos, sin ninguna organización. Sí, puede haber encuentros de personas con similares sentimientos, similares alegrías, regocijos, pero ninguna organización ni jerarquía, ni burocracia debería existir.

Primero las naciones, segundo las religiones y tercero una ciencia totalmente consagrada a una vida mejor, a más vitalidad, a una inteligencia mejor, a una creatividad mayor, no para crear más guerra, no para ser destructivos. Si estas tres cosas son posibles, toda la Humanidad puede salvarse de ser destruida por sus propios líderes religiosos, políticos y sociales.
SACERDOTES Y POLÍTICOS:

LA CONSPIRACIÓN DE LA

MUERTE
El mismo informe de la ONU, “Nuestro Futuro Común”, deja de mencionar las raíces verdaderas de los problemas, porque eso iría en contra de nuestros propios gobiernos y religiones. Por ejemplo, afirma que la economía y la ecología están conectadas, pero ¿qué decir de la religión y de la política? Nos tenemos que dar cuenta de quiénes son los verdaderos criminales. El problema es que se piensa que esos criminales son grandes líderes, grandes símbolos, de santidad y respetabilidad. Así que tengo que desenmascarar a toda esa gente, porque ellos son las causas.

Por ejemplo, es más fácil entender que quizás los políticos sean las causas de muchos problemas –guerras, asesinatos, masacres- pero es más difícil cuando se llega a los líderes religiosos, porque nadie ha levantado la voz en su contra. Han permanecido siendo respetados durante siglos y a medida que el tiempo pasa, su respetabilidad crece.

El trabajo más difícil para mí es hacerte consciente de que esa gente –a sabiendas o no, eso no importa- ha creado este mundo.

Los políticos y los sacerdotes han conspirado constantemente, trabajando juntos, de la mano. El político tiene el poder político, el sacerdote tiene el poder religioso. El político protege al sacerdote, el sacerdote bendice al político y las masas son explotadas; ambos les chupan la sangre.

Las religiones han hecho la mente del hombre retardada, la han hecho creer en ficciones. Y los políticos han destruido al hombre, creando una vida tan indigna como puede ser posible, porque su poder depende de tu esclavitud. Estas barreras deberían ser eliminadas.

Más bien, la ciencia debería ser puesta, no al servicio de la muerte y la destrucción, sino al servicio de la vida y el amor, de la afirmación y la celebración.

Nos encontramos ante tal situación hoy en día, o bien permitimos a estos podridos políticos y podridos sacerdotes que destruyan toda la Humanidad y la Tierra, o tenemos que arrebatar el poder de sus manos y descentralizarlo para la Humanidad.

Por ejemplo, cada religión continua predicando en contra del control de la natalidad y ningún gobierno tiene el suficiente valor para decirle a las religiones que son ellas las que están creando esta situación en la que toda la Tierra está sufriendo tremendamente. En cuarenta de los países más pobres del mundo de hoy, una quinta parte de todos los niños mueren antes de la edad de cinco años.

Los políticos tienen miedo de decir a la gente cualquier cosa a favor del control de la natalidad, a favor del aborto, porque su interés no es que el país sobreviva o muera; su interés es de que no se ofenda a nadie. La gente tiene sus prejuicios, pero los políticos no quieren tocar sus prejuicios porque necesitan sus votos. Si hieren sus prejuicios, esta gente no les dará sus votos.

La explosión demográfica es el problema.

Todas las religiones enseñan: “Sirve al pobre”, pero ni una sola religión está dispuesta a decir: “Acepta el control de la natalidad de tal manera que se reduzca la población”.

El Papa está constantemente interfiriendo, no permitiendo el control de la natalidad: “Es un pecado; es un pecado en contra de Dios”. ¿Y qué clase de Dios es éste que no puede ver que la Tierra está sobrecargada de población?

La política es un juego de números. Cuántos cristianos tienes en el mundo: ése es tu poder. Cuantos más cristianos haya, mayor es el poder en las manos de los curas cristianos, de los sacerdotes. Nadie está interesado en salvar a nadie, sino en incrementar la población.

Lo que el cristianismo ha venido haciendo es emitir órdenes continuamente desde el Vaticano en contra del control de la natalidad, afirmando que es un pecado usar métodos para el control de la natalidad, que es un pecado creer en el aborto o apoyar el aborto o declararlo legal. ¿Piensas que están interesados en los niños antes de nacer? No lo están; no tienen nada que ver con estos niños no nacidos. Persiguen sus intereses sabiendo perfectamente que si no se practica el aborto, s no se emplean métodos de control de la natalidad, la Humanidad entera se suicidará globalmente.

Y no es que la situación esté tan lejos que no puedas verla. Si las cosas no cambian, dentro de doce años la población mundial será tal, que será imposible sobrevivir.

Ahora, recientemente, el Vaticano ha salido con un extenso mensaje para la Humanidad-ciento treinta y nueve páginas. “El aborto es pecado, el control de la natalidad es pecado”. En ningún lugar de la Biblia, el aborto es pecado. En ningún lugar de la Biblia el control de la natalidad es pecado, porque ningún control de natalidad era necesario. De diez niños, nueve moría. Esta era la proporción y ésta era la proporción en la india hace sólo treinta o cuarenta años; de diez niños solamente uno sobrevivía. Entonces la población no era demasiado grande, ni demasiado gravosa para los recursos de la Tierra. Ahora, incluso en la india –sin mencionar a los países desarrollados- de diez niños, sólo uno muere.

La ciencia médica continúa ayudando a la gente a sobrevivir. Y el cristianismo sigue abriendo hospitales y distribuyendo medicinas, al mismo tiempo que condena el control de la natalidad y predica estúpidas ideas como eso de que, “Los niños son enviados por Dios”, y la Madre Teresa está ahí para alabar y el Papa para bendecir…

Están tan preocupados incluso por Rusia. Hay en los Estados Unidos una asociación cristiana llamada “Evangelismo Subterráneo” que opera en países comunistas para distribuir la Biblia gratuitamente y para esparcir estas estúpidas ideas de que el aborto es un pecado, que el control de la natalidad es un pecado.

De alguna manera, Rusia no se está muriendo de hambre; no son ricos, pero no se están muriendo de hambre. Por favor, por lo menos dejadlos solos. Y es a causa del control de la natalidad que no se están muriendo de hambre. Si se prohibiera el control de la natalidad, si el aborto se prohibiera, Rusia se encontraría en la misma posición que Etiopía. Entonces la Madre Teresa y el Papa serían muy felices. Los evangelistas subterráneos saldrían a la superficie; una gran oportunidad para convertir gente al cristianismo.

Si un día toda la Tierra muere a causa de esta explosión demográfica, entonces esta gente será culpable de ello; están el contra del control de la natalidad y del aborto. Ahora bien, sin control de la natalidad, sin aborto, no hay posibilidad para que esta Tierra sea rica.
¡EL DAÑO PUEDE SER

REPARADO!
Esta crisis es, por una parte, buena porque va a forzar a la gente a escoger, “¿Quieres morir o quieres vivir una vida nueva?”.

El daño puede ser reparado; entonces muere al pasado, abandona todo lo que se te ha dado en herencia del pasado y empieza de nuevo, como si hubieras descendido sobre esta Tierra por primera vez. Comienza a trabajar con la naturaleza, no como un enemigo, sino como un amigo, y la ecología pronto funcionará como una unidad orgánica.

No es difícil crear una Tierra más verde. Si de han cortado muchos árboles, muchos más árboles pueden ser plantados. Y con la ayuda científica pueden crecer más de prisa, pueden tener un follaje mejor, se pueden crear en los ríos diferentes clases de barreras de tal manera que no inunden países pobres como Bangladesh. La misma agua puede generar mucha más electricidad y ayudar a cientos de pueblos a tener electricidad en sus noches, a tener calor en sus fríos inviernos. Es una cosa simple. Todos los problemas son simples.

Pero los fundamentos básicos de esos problemas crean la complicación.

Las naciones y las religiones organizadas tratarán a toda costa no desaparecer. Incluso si el mundo entero desaparece, estarán preparados para aceptarlo, pero no estarán dispuestos a entregar todas sus armas, todos sus ejércitos, a una organización mundial.

Pero no hay necesidad de ejércitos. Estos millones de personas involucradas en los ejércitos son puro despilfarro. No están haciendo nada. Su utilidad entra en vigencia dentro de una nación, o con otras naciones, hay guerra; durante la paz no tienen utilidad alguna.

Un Gobierno Mundial empezaría lentamente a disolver los ejércitos, convirtiéndolos en pacíficos ciudadanos, se les puede encomendar artes creativas, agricultura, jardinería. Y son personas entrenadas. Pueden desempeñar oficios que otros no son capaces de realizar. Un ejército puede construir un puente muy rápidamente, ése es su entrenamiento. Puede crear más casas para la gente.

Quiero que se haga saber a todo el mundo, que si no están dispuestos a ser uno, entonces deben estar dispuestos a desaparecer de este planeta.
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