Informe político al III






descargar 94.85 Kb.
títuloInforme político al III
página1/2
fecha de publicación11.06.2015
tamaño94.85 Kb.
tipoInforme
e.exam-10.com > Derecho > Informe
  1   2


FRENTES POPULARES DEL PERÚ, UNIOS”

UNION DE FRENTES REGIONALES DEL PERUlogo

INTEGRANTE de COORDINADORA POLITICO SOCIAL

FUNDANA 28-08-2002 TITULO R.P. 200700570199 PARTIDA 12078336

Jr. Camaná 550-Lima  Tels: 5481327 / 945461684 * ufreperu3@hotmail.com

http://frentes-regionales.blogspot.com.
INFORME POLÍTICO AL III CONGRESO NACIONAL
Compañeras y compañeros delegados al Tercer Congreso:
Decíamos en el Primer Congreso Nacional, “Luego de arduos esfuerzos, venciendo temores naturales a emprender un obra grande como es la centralización de los frentes que han surgido en todo el territorio nacional con diversas denominaciones ( Frentes Regionales, Patrióticos, Cívicos, de Defensa, de Desarrollo, entre otros), así como la oposición y sabotaje permanente de los enemigos encarnizados del movimiento popular a su organización independiente, llegamos por fin a este magno Primer Congreso Nacional de los Frentes Regionales”. Podemos agregar, que luego de realizado el Segundo Congreso, el Congreso Estatutario; llegamos a este Tercer Congreso Nacional Ordinario de la UFREP, en condiciones de avance, porque ya somos actores den movimiento político social, forjadores del referente político social por la Gran Transformación del Perú, con nuestra participación a través de la Coordinadora Político Social, CPS y el Comando Nacional Unitario de Lucha, CNUL y el Frente Amplio, FA. Este hecho representa un momento especial no sólo para el movimiento popular peruano, también para el futuro mismo de nuestra patria y nuestro pueblo.

Los frentes populares no nacen recién en estos últimos años, nacen por creación heroica de las masas, al calor de las lucha de nuestros pueblos, por nueva democracia e independencia nacional. Sus primeros antecedentes vienen desde principios de la década de los sesenta del siglo pasado cuando se configuraron los Frentes de Defensa (FEDIP) casi en todo el territorio nacional. Surgieron al calor de la lucha por el desarrollo de los pueblos del interior, por la descentralización, en confrontación con el régimen militar autoritario de entonces, porque era necesaria una organización que centralizara luchas y organizaciones dispersas que ya no podían ser contenidas en el espacio sindical tradicional y porque sus reivindicaciones iban más allá del salario o de las condiciones de trabajo. Los años setenta y ochenta vieron su espectacular crecimiento y también, al final de última década del siglo pasado, su desorganización, más notoria durante la década funesta del fujimontesinismo. Para muchos, con la ofensiva neoliberal (uno de cuyos objetivos fue la fragmentación social y la disolución de cualquier forma de organización popular capaz de resistir y de poner en cuestión el indicado modelo de capitalismo salvaje), la presencia de la de violencia en esa década y también del reflujo de masas, los frentes regionales, las asambleas populares y las organizaciones de autodefensa había llegado a un punto terminal. Quienes así pensaron confundieron la realidad con sus deseos, lo transitorio con lo constante. La realidad profunda, ahora incuestionable, es que los frentes populares, siguen en pie, son más actuales que nunca y más necesarios para millones de peruanos que no tienen otra arma que su unidad y organización. Aquí estamos, para afirmar, lo que venimos construyendo, recogiendo la hermosa experiencia de la lucha de masas de nuestro pueblo, forjando la gran unidad, para la gran transformación, sobre todo buscando consolidar el referente político social, como un Frente Único de todo el pueblo, que se plasme en el Frente Amplio, de contenido democrático, patriótico, nacionalista y de izquierda, donde el movimiento popular, bajo la conducción de la vanguardia, contribuya a la tarea de derrotar al continuismo neoliberal y sentar las bases para la nueva democracia.
UNA FORMA DE FRENTE UNICO SINGULAR

El pueblo peruano, en su prolongado esfuerzo por dotarse de una herramienta que le permitiese defender sus derechos, conquistar sus reivindicaciones, y luego alzarse para construir una alternativa maciza frente a los grandes problemas nacionales, ha encontrado una forma de organización de frente único singular, que rompe esquemas, que ofrece una nueva manera de organizarse y de unidad de importancia estratégica y de largo plazo, profundamente democrática, patriótica, solidaria. Nos encontramos en el avance de la centralización, unificación y cualificación de esa experiencia, y por eso mismo la comprensión de sus potencialidades es aún insuficiente. Anquilosados en sus ideas o petrificados en formas de organización muchas veces burocratizadas y centralistas, no entienden o no quieren entender esta verdad o bien le temen porque sienten sobrepasados y amenazados sus privilegios. Se explica. Representan el pasado con su atraso y rutina, la convivencia con lo establecido, o compromisos bajo cuerda o prebendas con el gobierno de turno. Muchas son las formas de organización y los métodos de lucha con que se dotan los pueblos. Su necesidad y validez sólo será probada por los hechos, por la práctica realizada. Y los hechos, tercos siempre, confirman la importancia y vitalidad de los frentes regionales, provinciales o de base independientemente de sus denominaciones particulares. Grandes jornadas de lucha del pueblo peruano vividas durante estos años, lo demuestran sin atenuantes a lo largo y ancho de la patria.
AL PUEBLO PERUANO LE FALTO SIEMPRE CONSTRUIR SU UNIDAD

Un problema histórico no resuelto hasta ahora tiene que ver con la unidad del pueblo peruano para llevar a cabo la gran misión de construir una patria, con Proyecto Nacional, independiente de verdad, democrática de verdad, descentralizada, regenerada moralmente, con desarrollo con justicia social sustentable y prosperidad. Un país donde prevalezcan la fraternidad y la solidaridad de sus habitantes en lugar de la exclusión, la opresión, la postergación o la polarización entre pocos que tienen y acumulan mucho, y muchos que poco o nada tienen. Desde los días de la independencia han transcurrido 192 años. A largo de ese período prolongado, resulta penoso constatarlo, no se ha cumplido el sueño de quienes combatieron para hacer libre al Perú. En lugar de independencia y soberanía se imponen los tentáculos férreos del dominio externo. Hasta hoy sigue siendo un reclamo el cumplimiento del artículo 4 de la primera Constitución republicana, la de l823, que a la letra dice: “Si la Nación no conserva o protege los derechos legítimos de todos los individuos que la componen, ataca el pacto social: así como se extrae de la salvaguardia de este pacto cualquiera que viole alguna de las leyes fundamentales”. El pacto social fue violentado no una sino muchas veces, y sus violadores, hijos de tantos golpes de estado y dictaduras, han manejado los destinos del país a su antojo.

La democracia liberal en el Perú siempre fue precaria. Su crisis que ahora es mundial tiene expresiones concretas en nuestro país. Recogiendo la experiencia vivida en los últimos 30 años estamos en capacidad de proponer nuevas alternativas al respecto. La democracia participativa y directa es un claro ejemplo de ello. Además, la extensión de la democracia a los ámbitos económico, social y cultural, sin las cuales siempre será mediatizada e inviable. La democracia electiva, en nuestro caso, siempre excluyó al pueblo peruano de las decisiones fundamentales que comprometen a las nación. Elitizada, autoritaria, burocrática y centralista, ha impedido el despliegue de sus potencialidades. En sentido contrario, los frentes populares se respaldan en el pueblo organizado, en su capacidad de decisión, en su participación activa y creativa. En su seno la democracia adquiere otra dimensión y otras posibilidades porque se plasma de abajo hacia arriba y deja de ser formal para hacerse práctica cotidiana, susceptible de enriquecimiento permanente. No hay intereses que lo limiten sino aquellos que vienen de los sectores conservadores que se oponen al cambio. La idea de la Asamblea del Pueblo Peruano como el foro máximo para debatir los grandes temas nacionales, debe merecer una atención especial de nuestra parte. Foros que, a su vez, deben constituirse también en los ámbitos de cada región, provincia, distrito y de base.

La Constitución de l823 declaró: el Perú “ es independiente de la Monarquía Española, y de toda dominación extranjera”. Hoy somos más dependientes que nunca, con soberanía nacional y estatal más formales que reales. Nuestro reclamo es simple: que se cumpla a plenitud el mandato de quienes forjaron la independencia y sentaron las bases de la república, y que se avance asumiendo nuestra identidad y los intereses nacionales para responder a los grandes retos que plantea al Perú el siglo XXI. Por desgracia, más allá de las buenas intenciones de quienes trabajaron la Constitución fundadora, con Sánchez Carrión como su adalid más avanzado, el Perú se construyó de espaldas a la inmensa mayoría de su población indígena y campesina. Exclusión que continúa hasta hoy aunque sus formas no sean precisamente las mismas. La historia del Perú está marcada por derrotas y sueños no cumplidos de sus mejores hijos que vislumbraron para él un futuro mejor. El Perú que pudimos y debimos ser, sigue siendo una tarea a realizar. Una nueva república, esta vez con el protagonismo de los excluidos de siempre pero que representan el corazón mismo de nuestra identidad como nación, está a la orden del día. Es la hora del pueblo, de esa inmensa masa de hombres y mujeres de distinto color, cultura, credo, que constituimos la “mayoría innombrada”, que en este III Congreso de la UFREP, se hace presente con su propia voz. Este es el fermento en que ha nacido y da sentido a los frentes populares.
EL PUEBLO CON SUS LUCHAS CONSTRUYE LA UNIDAD PARA EL CAMBIO.

Quienes integramos los frentes populares, regionales, provinciales o de base nos sentimos parte sustantiva de esa levadura, pues allí, en cada lucha que libramos en todos los lugares de la patria ( en la costa, sierra y selva) se siente el vigor de lo nuevo que nace, la vitalidad de todo lo que tiene una raíz profunda e irrompible, el sueño de aquello que puede hacerse realidad. Mientras el pesimismo y el derrotismo agobia a no pocos sectores de la sociedad peruana, abrumados por el desastre que tienen ante sus ojos, nosotros, que venimos de lo hondo de nuestra peruanidad, somos optimistas. Sabemos por experiencia vivida que nunca es más obscura la noche que cuando amanece. Sentimos que el Perú sí tiene salida si encuentra la fuerza que lo impulse a mejores destinos. Por eso estamos aquí y por eso saldremos de este congreso con más fuerza y entusiasmo para continuar la batalla. La unidad es lo que más le ha faltado al pueblo peruano; unidad a pesar de la diversidad que somos como país multiétnico y multicultural, de las enormes barreras geográficas que nos separa, de prejuicios acumulados por una clase dominante que nunca entendió ni amó al Perú y que promovió más bien la división del pueblo como la mejor arma para mantenerlo sojuzgado, dominado o manipulado. Los frentes regionales, provinciales, distritales y de base, más allá de las urgencias y las reivindicaciones que los motiva, son la primera respuesta a esta falta de unidad, la demostración concreta de que esa unidad esperada comienza a germinar y hacerse realidad, pese a la oposición de los francotiradores que nunca faltan en toda gran empresa. Todavía no nos damos cuenta que los frentes que representamos o aquellos pocos que por el momento no participan por razones ajenas a nuestra voluntad, permiten una confluencia social antes no conocida, dando origen a un hecho aparentemente insólito: la presencia pruriclasista, pluripartidaria y multiétnica de sus componentes, de modo que aquí confluimos peruanos de diversos estratos y clases sociales, de partidos políticos diversos, de poblaciones quechuas, aimaras, mestizas, blancas, negras, de las etnias que habitan las extensas regiones de nuestra selva amazónica. Esta diversidad que somos nunca antes había tenido la posibilidad de encontrarse libremente, de sumar sus fuerzas en una lucha común en defensa de sus derechos postergados, de ir construyendo formas ricas y nuevas de organización democrática, solidaria y fraterna. Por el hecho de representar esa diversidad, precisamente por eso, nos reconocemos en la confluencia creativa de reivindicaciones y alternativas locales, regionales y nacionales, convencidos de la necesidad de avanzar hacia un proyecto de país. Lo local, regional y nacional no tienen por qué ser excluyentes, sino más bien partes de un proceso único e incluyente. Somos, pues, una unidad que se enriquece con la diversidad de sus componentes.

Todo esto nació muchas veces como un esfuerzo desesperado para hacerse escuchar y para que se tomen en cuenta aspiraciones y reivindicaciones siempre postergadas, que luego se extendió hasta convertirse en movimientos populares que encausaron luchas heroicas a lo largo y ancho de la patria, devolviéndole a la gente la dignidad de saberse fuertes, descubriendo a cientos de miles de peruanos (hombre y mujeres, jóvenes y ancianos) que unidos podían ser escuchados y tomados en cuenta. Precisamente hoy, con este III Congreso y con las luchas realizadas, los excluidos y olvidados de siempre nos presentamos como una fuerza nacional que no puede dejarse de escuchar. Es verdad que hay quienes se empeñan en torpedearnos y dividirnos. Así fue también en el pasado. Así será en los próximos años, motivado por intereses mezquinos, por ceguera para entender la realidad o por manejos oscuros de los enemigos históricos del pueblo peruano. Pero eso no es lo importante ni lo que contará en la historia. Lo que contará para el futuro es esta unidad que estamos forjando, esta organización nacional que nos dotaremos libre y soberanamente. Sabemos por experiencia lo difícil que es construir la unidad y lo fácil e irresponsable que es promover la división. De aquí, que la resolución del último Encuentro Nacional de los Frentes Regionales, organizaciones laborales y sociales concluye: “Hace más de 500 años que sufrimos la dominación de los ricos, primero fueron los invasores españoles, luego los ingleses, el imperialismo norteamericano y sus aliados nativos como los terratenientes y la gran burguesía parasitaria, pasamos de ser una país semifeudal a semicolonial, de allí, a lo que somos ahora una sociedad  neocolonial. La democracia y la independencia son tareas a resolver. El pueblo nunca tuvo alma de esclavo, pero nos falta una clase dirigente o vanguardia que conduzca las luchas para el cambio. Hemos tenido oportunidades; desde el levantamiento de Túpac Amaru II, con miles de muertos, la independencia de 1921, con miles de muertos, el levantamiento de Trujillo en 1932, con decenas de muertos; la lucha campesina de la década del 60, con centenares de muertos, la guerra interna del 80, con miles de muertos y continúan las luchas. La Marcha de los Cuatro Suyos del 2000, que derrotó a la dictadura fujimorista fue el primer corolario a favor del pueblo.

Las masas y el pueblo forjan los Organismos de Democracia Directa de Masas en nuestro país (Frentes Populares, Asamblea de los Pueblos y la Autodefensa de Masas), como creación heroica de las masas, éstos abrigan la esperanza para concretizar el Frente Nacional de Todo el Pueblo. Van más de cuatro décadas en su desarrollo, con acciones heroicas: Con 129 muertos en 1969, cuando el Fedip Ayacucho se levanto en defensa de la gratuidad de la Enseñanza, con cientos de muertos en las luchas del SUTEP en la década del 70, con la lucha de la Asamblea Nacional Popular de Villa el Salvador de 1987, la lucha librada por el Frente Patriótico de Loreto contra la entrega de Tiwinza a los ecuatorianos, por Fujimori con decenas de muertos; el Arequipazo del 2002 con el FACA, para detener las privatizaciones, los moqueguazos del 2008 en defensa del canon, el baguazo del 2009 por Consulta a los pueblos: hoy con las luchas de Cajamarca, Espinar y Cañaris. Por eso desde la UFREP, que centraliza y sistematiza esta expresión de los ODDM, en nuestro país, exigimos a los partidos políticos democráticos, patrióticos, nacionalistas y de izquierda, que forjemos la GRAN UNIDAD PARA EL GRAN CAMBIO, PARA LA GRAN TRANSFORMACION, como corolario de las luchas de las masas y del pueblo.

Marchamos hacia la centralización del movimiento político-social para luchar con razón, con ventaja y sin sobrepasarnos. Nuestra estrategia de las tres acumulaciones sigue vigente, la táctica del nuevo curso se va implantando. La “Gran Unidad para el Gran Cambio”, se construye en la Coordinadora Político Social CPS, en el Comité Nacional Unitario de Lucha CNUL, en la Asamblea de los Pueblos, en el Frente de Defensa de la Soberanía, de los Recursos Naturales y del Medio Ambiente. En estos frentes trabajamos junto a las centrales de los trabajadores la CGTP y la CUT, las centrales campesinas CCP, CNA y la CUNARC, AIDESEP, CAOI, CONACAMI y con los partidos políticos democráticos, patrióticos, nacionalistas y de izquierda y otras organizaciones del campo popular en unidad de acción, forjando el Frente Nacional de Todo el Pueblo, alternativa que el pueblo reclama, para concretizar el Programa de la Gran Transformación, que enarbolamos desde décadas; por acuerdo del mismo evento, los dirigentes de la UFREP a nivel nacional, se incorporarán y trabajarán por hacer del Frente Amplio, un referente político social, bajo la consigna de la “Gran Unidad para el Gran Cambio”, el principio “cada militante un voto” y Frente Amplio para la transformación.

Desde la Unión de Frentes Regionales del Perú UFREP, del XVI Encuentro Nacional de los Frentes Regionales, organizaciones Laborales y Sociales; invocamos al diálogo con los diversos niveles de gobierno para impulsar una minería responsable, planificada y con consulta popular. Agradecemos al pueblo peruano y a las fuerzas progresistas, que gracias a su solidaridad con la justa lucha del Comité Unitario de Lucha de Cajamarca, en  defensa del agua, del medio ambiente y el desarrollo sustentable; está postergado el Proyecto Conga. le decimos al régimen que las luchas de los pueblos, encarnan nuestras aspiraciones, por lo tanto lo defenderemos todos los peruanos. Debe realizarse una consulta al pueblo, con respeto a su zonificación económica-ecológica. Rechazamos cualquier forma de persecución sobre sus autoridades regionales, provinciales, distritales democráticamente elegidas. Señor Presidente Ollanta Humala Ud. debe entender, que no sólo se encuentran ante la justa lucha de pueblos dignos y sacrificados sino ante el juicio de la historia, de ser el Presidente que transforme nuestro país; que es por lo que votamos los que queremos una Nueva República con Proyecto Nacional, cuya versión jurídica sea la Nueva Constitución Política del Perú. El III Congreso culmina un periodo rico en luchas y en organización. Pero también abre otro, cuyos cimientos están ya construidos por el esfuerzos de todos y cada uno de ustedes, por la lucha, el entusiasmo y la entrega de cientos de miles de peruanos que durante la dictadura fujimorista, la lucha contra el continuismo neoliberal de Toledo, García y Humala han demostrado una inquebrantable voluntad de lucha, coraje y dignidad. Las jornadas heroicas y multitudinarias de Loreto, Cusco, Puno, Arequipa, Tacna, Moquegua, Piura, San Martín, Chiclayo, Huaráz, Chimbote, Pucallpa, Huancayo, Cerro de Pasco, Huánuco, Tambo Grande, Quillabamba, Cajamarca, Lambayeque y de todo el país señalan que tenemos un pueblo puesto de pie para defender sus derechos y reivindicaciones, la soberanía nacional e integridad territorial, para oponerse a la privatización de las empresas del Estado, para rechazar el modelo neoliberal de economía que nos está conduciendo a la ruina, para abrir paso a una democracia de verdad, participativa y directa. En suma, para abrir un nuevo camino para el Perú.

Es verdad que nos falta mucho por realizar. Es verdad también que subsisten incomprensiones y desconfianzas de uno u otro tipo, que todavía tenemos deficiencias o arrastramos errores del pasado. Pero todo esto son rezagos o dificultades que estamos dispuestos a superar y que los superaremos con seguridad con el esfuerzo, el entusiasmo, la voluntad mancomunada de todos. Aquí lo que sobra es el optimismo, la confianza en el futuro de la patria, la certeza de que algo grande le está naciendo al Perú. Algo grande de cara a los retos del siglo XXI. Ese es el marco en el que celebramos este III congreso.
  1   2

Añadir el documento a tu blog o sitio web

similar:

Informe político al III iconInforme Político y Orgánico

Informe político al III iconInforme de monitoreo del III trimestre de 2012

Informe político al III iconInforme balance politico organico y economico mni coronel Portillo

Informe político al III iconInforme de actas de la III plenaria de organizaciones populares de...

Informe político al III iconRomanos II y III, por los siguientes: “II. Domicilio de la sociedad...

Informe político al III iconManifiesto de las cámaras de comercio insulares de la ue
«cooperaciones reforzadas», que contemplan los artículos i-44, y del iii-416 al iii-423, de permitir la aplicación de las «disposiciones...

Informe político al III iconInforme semanal sobre las reacciones al informe final de la cvr

Informe político al III iconInforme alternativo al informe del estado

Informe político al III iconInforme Avance: 1 Período de Informe

Informe político al III iconPanorama Económico y Político




Economía


© 2015
contactos
e.exam-10.com