Resumen en este trabajo se presenta una revisión teórica sobre la influencia que ejerce la estrategia de diversificación corporativa sobre los resultados empresariales.






descargar 169.05 Kb.
títuloResumen en este trabajo se presenta una revisión teórica sobre la influencia que ejerce la estrategia de diversificación corporativa sobre los resultados empresariales.
página2/4
fecha de publicación07.06.2015
tamaño169.05 Kb.
tipoResumen
e.exam-10.com > Literatura > Resumen
1   2   3   4

2.2. Razones Metodológicas

Ante la inconsistencia de resultados, distintos autores como Ramanujam y Varadarajan (1989), Hoskisson y Hitt (1990), Datta Rajagopalan y Rasheed (1991), Dess, Gupta, Hennart y Hill (1995) y Bowman y Helfat (2001), entre otros, han realizado revisiones de las investigaciones publicadas en un intento de descubrir qué factores podrían estar causando esta falta de consenso. Esta heterogeneidad en los resultados, puede deberse a que los hallazgos de los estudios parecen ser altamente susceptibles a la elección de la medida de la diversificación (p.ej., Ramanujam y Varadajan, 1989; Robins y Wiersema, 1995, 2003; Sambharya, 2000; Villalonga, 2004a; Boyd, Gove y Hitt, 2005), a la medida del resultado (Michel y Shaked, 1984; Lubatkin y Shrieves, 1986, Lang y Stulz, 1994; Sambharya, 2000; Graham, Lemmon, y Wolf, 2002; Park, 2003), al modo de crecimiento (Graham et al., 2002), a los factores estructurales de la industria (Bettis, 1981; Christensen y Montgomery, 1981; Bettis y Hall, 1982; Montgomery, 1985), a los factores organizativos (Hoskisson, 1987), al tipo de industria estudiada (Johnson y Thomas, 1987; Ilinitch y Zeithaml, 1995), al período de tiempo del estudio (Lubatkin y Chatterjee, 1991, 1994; Davis y Thomas, 1993; Sambharya, 2000; Mayer y Whittington, 2003), a las bases de datos (Davis y Duhaime, 1992; Villalonga, 2004a), a los métodos de operacionalización. (Lockett y Thompson, 2001) e incluso al contexto (Powell, 1996).
2.2.1. Medida de las Variables

En primer lugar, la diferencia fundamental de los hallazgos en la investigación de la influencia de la diversificación corporativa sobre los resultados empresariales es la metodología utilizada para medir la estrategia de diversificación (Palepu, 1985; Hall y St. John, 1994). Boyd et al., (2005) han investigado las consecuencias de los problemas de medida de las variables en las investigaciones en Dirección Estratégica, a través del caso de Amihud y Lev. Estos autores plantean que los constructos de medida han sido uno de los tópicos de menor interés para los investigadores en Dirección Estratégica (a pesar de ser claves en los estudios), y han sido a menudo representados con medidas simples y con una limitada fiabilidad y validez. De modo que, tras realizar un estudio con 640 empresas de Fortune proporcionan fuerte evidencia de que el debate generado entre los distintos autores es principalmente un error de medida.

Como demuestran Hall y St. John (1994), la existencia de enfoques diferentes empleados para medir las variables, es decir, las distintas formas de aproximarse a la medición de la diversificación (medidas continuas y las medidas categóricas), condicionan los resultados obtenidos, debido principalmente a que captan distintos aspectos de la diversificación de la empresa. Mientras que los teóricos de la Economía Industrial (p.ej., Gort, 1962; Arnould, 1969; Markham, 1973) utilizan medidas continuas, índices simples cuantitativos basados en los códigos SIC, encontrando que no existe una relación significativa entre la diversificación y la rentabilidad de la empresa, los estudiosos de la Dirección Estratégica (p.ej., Christensen y Montgomery, 1981; Rumelt, 1974, 1982; Montgomery, 1982) descubren una relación sistemática entre la estrategia de diversificación de la empresa y la rentabilidad económica, utilizando la medida categórica propuesta por Rumelt (1974). A pesar de ello, Montgomery (1982) compara estas medidas y encuentra un alto grado de correspondencia entre las mismas. Finalmente, existe un “enfoque híbrido” que combina las medidas categóricas y continuas, de modo que la medida continua se utiliza para cuantificar el grado de diversificación, y a continuación el dato se transforma en una medida categórica para describir el tipo de diversificación (Hall y St. John, 1994).

De modo que, una explicación a esta falta de congruencia en los hallazgos puede ser debida a que la determinación del grado de diversificación y la identificación de las posibles conexiones entre los negocios sea una tarea difícil, o incluso imposible, para una persona externa a la empresa (Bood, 2001). Esto se puede deber a que estas conexiones o vínculos entre los negocios estén basados en recursos intangibles, como por ejemplo: el conocimiento y las capacidades directivas, las lógicas dominantes, las competencias esenciales, las similitudes socio-cognitivas, la información asimétrica o las rutinas organizativas. Aunque también puede ocurrir que las características tangibles de los negocios, como las características de los productos, los mercados servidos, los recursos tangibles usados o las tecnologías aplicadas, sean la mejor manera de aproximarse a la diversificación en lugar de los factores determinantes. Por estos motivos, Stimpert y Duhaime (1997) utilizando 25 ítemes de grado de relación, preguntaron a los directores generales de empresas diversificadas sobre el grado de relación que ellos observaban entre sus negocios y hallaron un fuerte soporte a lo anteriormente expuesto. Siguiendo esta línea, Nayyar (1992) también encuentra “poca evidencia de similitud” entre las medidas de la diversificación generadas internamente y algunas de las medidas categóricas y continuas de ésta. La implicación principal de sus hallazgos es que algunas de las empresas que se piensa que siguen una estrategia de diversificación no relacionada puedan seguir una estrategia de diversificación relacionada (encadenada o limitada). Esta argumentación puede ayudar a explicar el bajo poder explicativo de los estudios que analizan la relación entre la diversificación corporativa y el resultado empresarial, ya que la mayoría de los estudios sólo han incorporado los enlaces tangibles (Ramanujam y Varadarajan, 1989; Bood, 2001).

El Enfoque basado en los recursos y capacidades ha presentado una explicación importante de la relación entre el “grado de relación de los negocios” y el resultado empresarial, aunque a día de hoy sigue existiendo un vacío científico sobre cómo tales ideas pueden aplicarse en la investigación empírica. Muchos investigadores han dado pasos importantes en esta dirección desarrollando indicadores indirectos de medida de grado de relación entre los negocios de importancia estratégica dentro de una empresa. Estos investigadores han evaluado el grado de relación entre distintas unidades de negocio mediante la comparación de sus códigos SIC o usando ciertos índices (p.ej., Palepu, 1985; Robins y Wiersema, 2003). Alternativamente, algunos investigadores han clasificado los datos de la empresa en categorías predeterminadas bajo el siguiente principio (Pehrsson, 2006): a) siguiendo las características del producto-mercado (p.ej., Rumelt, 1974, 1982; Hoskisson et al., 1993); b) siguiendo las características de los recursos (p.ej., Lemelin, 1982; Markides y Williamnson, 1994; Farjoun, 1998; Collis y Montgomery, 1998) o c) las características de la cadena de valor (p.ej., Porter, 1985; St. John y Harrison, 1999; Tsai, 2000). Algunos ejemplos de ellos son:

  1. Nayyar (1992) encontró una gran divergencia entre la diversificación evaluada mediante medidas convencionales objetivas y el grado de relación que él obtuvo de las evaluaciones de los directivos.

  2. Harrison, Hall y Nargundkar (1993) examinan las similitudes entre la localización de los recursos de I+D entre líneas de negocio como un indicador del grado de relación. Estos autores argumentan que esto debería permitir una transferencia de habilidades, conocimientos y experiencia más exitosa, y un mayor conocimiento de las distintas líneas de negocio por parte de los directivos.

  3. Farjoun (1994, 1998). Farjoun (1994) utilizó la distribución de ocupaciones entre industrias como un indicador del potencial estratégico de interrelaciones entre negocios. Él argumentó que los datos ocupacionales proveen indicadores indirectos de las relaciones que son no son fácilmente medibles entre los negocios. Farjoun (1998) encontró que las habilidades directivas generales, las habilidades técnicas y las habilidades administrativas, son habilidades directivas particularmente importantes en la evaluación del grado de relación.

  4. Robins y Wiersema (1995) que usaron los flujos de tecnología entre los negocios de una empresa como indicador de grado de relación. Ellos argumentaron que dos negocios que importan un “mix” similar de tecnología pueden también depender de capacidades y conocimientos comunes subyacentes en la utilización de los inputs tecnológicos.

  5. Ilinitch y Zeithaml (1995) observaron la relación entre “el grado de relación directiva” y el resultado empresarial. Definiendo el grado de relación directiva como las similitudes en el proceso directivo, funciones dominantes, modos de sucesión, así como valores y creencias directivas. Estos autores argumentan que “el grado de relación directiva” puede ser valiosa, escasa, y difícil de imitar por el conjunto de empresas que ya las posean.

  6. Markides y Williamson (1994, 1996) desarrollaron unos indicadores del grado de relación basados en la importancia de los tipos similares de recursos que no eran comercializables, ni sustituibles y de muy difícil acumulación en distintos entornos de mercado. Tales indicadores incluían el reconocimiento de marca, fidelización de clientes, fidelidad de distribución, experiencia sobre el producto o el mercado específico y los sistemas organizativos.

  7. Brush (1996) examinó el grado en que se comparten recursos y actividades entre las empresas adquiridas y las adquirientes. Los indicadores de el grado de relación incluyen las similitudes de los proveedores y clientes, las similitudes en marketing y publicidad y las similitudes en I+D.

  8. Stimpert y Duhaime (1997) encontraron que el grado de relación de los negocios en las empresas industriales era un constructo multidimensional que en principio reflejaba las características del producto mercado, las características de los recursos y las características de la cadena de valor, aunque no separaron explícitamente los tipos. Estos autores consideraron las características de la producción y prestaron atención a los tipos de canales de ventas de las empresas industriales

  9. Pehrsson (2006) identificó en su estudio cuatro clases distintas de grado de relación entre los negocios: alta, teconología, clientes y bajo grado de relación, encontrando diferencias significativas en el efecto que provocaban en el resultado empresarial.

El conjunto de resultados de los diferentes estudios han sido notablemente consistentes en este aspecto, es decir, la re-conceptuación del grado de relación se ha hecho en términos de recursos estratégicos compartidos, tales como las capacidades o el saber-hacer, más que en términos de operaciones y/o servicios que puedan darse entre los negocios. Todos estos estudios han encontrado que las empresas con mayor grado de interrelaciones dentro de su cartera de negocios obtienen mejores resultados que aquellas que poseen un bajo nivel de interrelación entre los mismos.

Por otra parte, además de los problemas derivados de la medición de la estrategia de la empresa, la literatura apunta la importancia de considerar convenientemente el comportamiento de otras variables que moderan la influencia de la diversificación sobre los resultados, como por ejemplo el tamaño de la empresa, el atractivo de las industrias en las que participa la misma, los problemas de implantación de la diversificación o la discrecionalidad de los gestores para adoptar comportamientos oportunistas (Ramanujam y Varadarajan, 1989). Tales factores contextuales comunes a algunos estudios son el sector, el ciclo de los negocios, la intensidad en I+D y el apalancamiento (Miller, 2006). Éstas pueden ser externas (p.ej, estructura del sector o sectores en los que opera la empresa, de acuerdo con el paradigma de la Economía Industrial) o internas (p.ej., la estructura organizativa, los procesos de dirección o la propia forma en que se implante la estrategia). La advertencia que se realiza desde el área de Finanzas (p.ej., Lang y Stulz, 1994) es que usando medidas de resultado basadas en el mercado, es posible controlar mejor los efectos del tiempo y de la pertenencia a un sector, que cuando se usan medidas contables. Por lo tanto, habrá que tener en cuenta la posible existencia de esas variables.

En la misma línea, aunque en menor medida, ocurre con la medición del resultado empresarial (p.e.j., Michel y Shaked, 1984; Lubatkin y Shrieves, 1986, Lang y Stulz, 1994; Sambharya, 2000; Graham, Lemmon, y Wolf, 2002; Park, 2003), según se utilicen medidas de rentabilidad en términos contables o de mercado. Además, el hecho de la no inclusión en la muestra de empresas no diversificadas frente a otras altamente diversificadas, al igual que una descripción amplia o generalista de los sectores de actividad, pueden conducir a una relación negativa o no significativa entre la estrategia de diversificación y la rentabilidad, pero, en cualquier caso, salvando estos y otros condicionantes, la mayoría de los autores sostienen que la estrategia corporativa es un factor determinante de la rentabilidad empresarial.

En definitiva, entendemos que la diversificación es un constructo demasiado complejo para ser captado por medidas de diversificación generales, puesto que los directivos pueden determinar el grado de relación entre sus negocios basándose en alguna conexión en concreto, lo que puede llevar incluso a afirmar que si este enlace se produce, la relación entre la diversificación corporativa y los resultados sea positiva (Bood, 2001).
2.2.2. Muestra: Una Elección Espacio-Temporal

La variabilidad contextual puede ayudar a explicar el patrón de inconsistencia de resultados, característico de la investigación sobre la diversificación, hasta ahora (Grant, 2002). Normalmente, los estudios se han llevado a cabo usando diferentes metodologías sin controlar los distintos entornos institucionales ni los períodos temporales (Mayer y Whitttington, 2003). A pesar de la importancia de este tema, pocos estudios han considerado la cuestión fundamental de cómo la diversificación corporativa ha evolucionado en respuesta a los cambios en el entorno de los negocios de la empresa (Bowen y Wiersema, 2005). Consideramos, por tanto, que es imperativo conocer los factores contextuales (entorno institucional y período temporal) (Mayer y Whitttington, 2003) que influyen en la relación diversificación-resultados, así como la evolución de la estrategia en respuesta a dichos factores (Bowen y Wiersema, 2005).

A partir del trabajo seminal de Chandler (1962), en el que se postuló un modelo universal de desarrollo corporativo, surgieron por un lado los trabajos de Wrigley (1970) y Rumelt (1974) sobre el desarrollo corporativo americano hasta la década de los setenta, continuado por Markides (1995) hasta la década de los ochenta, y por otro lado, se desarrollaron trabajos para el resto de economías industriales avanzadas (Channon, 1973; Dyas y Thanheiser (1976); Pavan (1976); Whittington y Mayer (2000)). En este nuevo contexto de análisis los estudios más significativos fueron los llevados a cabo por Channon (1973), Dyas y Thanheiser (1976), Pavan (1976) y Whittington y Mayer (2000). Channon (1973) se encargó de analizar la evolución de la estrategia en Reino Unido hasta 1970; Dyas y Thanheiser (1976) lo hicieron para Francia y Alemania, y Pavan (1976) lo realizó para las empresas italianas. El estudio más reciente encontrado sobre esta cuestión es el de Whittington y Mayer (2000) que continúa esta investigación hasta la década de los noventa para Reino Unido, Alemania y Francia.

En la Tabla 1 presentamos una visión de la evolución que ha sufrido la diversificación en las últimas décadas, prestando atención a cómo el grado de crecimiento económico, en cada período de tiempo y en cada país, ha afectado al proceso de diversificación que se lleva a cabo. El grado de crecimiento económico ha resultado ser cíclico, por lo que los procesos de diversificación y reestructuración se han ido siguiendo con cierta periodicidad.

De este modo, para el caso estadounidense, en los años 50 y 60 el fuerte crecimiento económico y el desarrollo del comercio internacional influyeron en que se potenciara la diversificación, particularmente la no relacionada y la integración vertical. En la década de los 60 el mundo empresarial americano se vio inmerso en una ola de adquisiciones dentro de negocios no relacionados con las actividades originales de la empresa (Shleifer y Vishny, 1991). En los años 70, por el contrario, se produjo una ralentización del crecimiento debida a la crisis del petróleo y a una elevada tasa de paro sumada a la inflación, lo que provocó que se redujese la diversificación, particularmente la no relacionada, y se llevase a cabo una desintegración vertical. Una vez llegados los años 80, la consolidación de un bajo crecimiento volvió a producir una disminución de la dimensión empresarial (downsizing) y la especialización en el negocio base (refocusing). Es decir, comenzó el proceso de reestructuración de la cartera de negocio (Markides, 1995), que se afianzó con la entrada de los años 90. Estos trajeron consigo la globalización de los mercados de productos y capitales, lo que estimuló una especialización en la cadena de valor mediante la exteriorización y la subcontratación de actividades (outsourcing). Finalmente, en nuestros días, la retirada de los mercados globales ha producido un replanteamiento en la estrategia de diversificación.

Por otra parte, los primeros estudios europeos dentro de este campo, que abarcan el período temporal existente entre 1950 y 1970, son los que realizaron Channon (1973) en el Reino Unido, Dyas y Thanheiser (1976) en Alemania y Francia, y Pavan (1976) en Italia. En Europa, fue durante las décadas de los 50 y 60 cuando las grandes empresas de las economías europeas avanzadas comenzaron a adoptar la estrategia de diversificación, propagada desde EE.UU. Los resultados obtenidos, de los estudios anteriormente citados, indicaban que en Europa se seguía la misma trayectoria de crecimiento que en EE.UU., con las característica de que en Europa la economía sufría un cierto retraso respecto de EE.UU., y que la intensidad de la adopción de la estrategia de diversificación era menor (Sánchez Bueno, 2005). El problema que esta transmisión llevaba implícito es que no consideraba el contexto en el que iba a ser implantada la estrategia de diversificación, es decir, obviaba las características industriales de las naciones. En los años 70, el modelo de dirección japonés reemplazó al modelo americano. Debido a esta perdida de hegemonía americana podría pensarse que los países europeos rechazarían el modelo de crecimiento americano (Whittington y Mayer, 2000). Sin embargo, en el estudio europeo (Reino Unido, Francia y Alemania) llevado a cabo por Whittington y Mayer (2000) hasta la década de los 90, se concluye que las tres economías europeas anteriormente mencionadas siguen la dirección preestablecida desde 1960 en EE.UU.: se incrementa la diversificación. Estos resultados sorprenden puesto que, no sólo no se ha entrado en una etapa de especialización en Europa, sino que en los años 80 y 90 se ha incrementado la diversificación en el continente europeo respecto a los años 70.

Como se puede observar en la Tabla 2, a pesar de que desde finales de los años 80, se expandiera una corriente hacia la desinversión o desconglomeración de negocios no relacionados con el negocio principal en EE.UU. (p.ej., Hoskisson y Turk, 1990; Lewis, 1990; Markides, 1995; Porter, 1987; Ravenscraft y Scherer, 1987; Williams, Paez y Sanders, 1988, Whittington y Mayer, 2000), las empresas de las economías europeas avanzadas (Francia, Alemania y Reino Unido) incrementaron su diversidad (Whittington y Mayer, 2000; Mayer y Whittington, 2003) en este mismo período. Esta cuestión nos hace reflexionar sobre si tal vez existe un modelo de desarrollo corporativo universal, en el que Europa seguiría a EE.UU. con retraso, o si tal vez, no exista tal lógica debido a que el contexto, distinto en cada país, influya sobre los procesos de cambio estratégico (Sánchez Bueno, 2005). Actualmente, los investigadores han recalcado la importancia del contexto (Kyats y O´Neill, 2001; Mayer y Whittington, 2003; Wan y Hoskisson, 2003), ya que es probable que los resultados de los estudios sean diferentes porque los contextos en los que se han realizado sean diferentes (Johnson y Thomas, 1987: 344). El entorno actual es mucho más volátil y turbulento que el que existía en períodos anteriores (D´Aveni, 1994; Volberda, 1996). El entorno actual se caracteriza por la “hipercompetición” (D´Aveni, 1994) frente a la estabilidad que caracterizaba el entorno en las décadas pasadas, de una competencia baja o moderada (Volberda, 1996). Según éste último “la globalización de los mercados, el rápido cambio tecnológico, la reducción del ciclo de vida de los productos y una agresividad más fuerte por parte de los competidores han alterado radicalmente las reglas para competir en los años noventa y en las décadas posteriores” (Volberda, 1996: 359). Por todo ello, afirmamos que la empresa tiene la necesidad de adaptarse a su entorno para poder sobrevivir, por lo que no resulta sorprendente pensar que el contexto sea un factor determinante en la elección y evolución de la estrategia de una empresa. Además, investigaciones recientes recalcan la importancia de los contextos nacionales e institucionales no sólo sobre la estrategia sino también sobre la estructura de las empresas (Gedajlovic y Shapiro, 1998; Khanna y Rivkin, 2001; Guillén, 2000).

Como puede observarse, Europa ha seguido el modelo general de evolución estratégica de EE.UU. hasta los años 70, aunque Channon (1973) y Dyas y Thanheiser (1976), entre otros, pusieron de manifiesto en sus trabajos que existen diferencias significativas entre los distintos países europeos. Las diferencias en la evolución de la estrategia de diversificación entre Europa y EE.UU. se deben a tres cuestiones según Sánchez Bueno (2005):

  1. La rapidez de los cambios.

  2. La magnitud de los cambios.

  3. La longitud del intervalo de tiempo transcurrido entre uno y otro proceso de transformación

De modo que, no sólo es importante considerar el contexto sino también el período temporal. Así, podemos observar que dos nuevos factores entran en juego en la relación entre la diversificación y los resultados: el contexto y el tiempo. Por lo que se nos plantean dos nuevos interrogantes:

- ¿Es el entorno nacional un condicionante de la elección y el éxito de la estrategia corporativa? (factor contexto)

- ¿Cuál es la estrategia corporativa de diversificación más representativa en nuestros días? (factor tiempo)

Por todo ello, parece imperativo conocer qué ha ocurrido recientemente en los distintos países, a pesar de que conozcamos que en la actualidad la mayoría de las grandes empresas de los países desarrollados se mantienen muy diversificadas, siendo esta realidad la que ha convertido a la diversificación en un tema central de investigación.
1   2   3   4

similar:

Resumen en este trabajo se presenta una revisión teórica sobre la influencia que ejerce la estrategia de diversificación corporativa sobre los resultados empresariales. iconResumen En este trabajo se efectúa una aproximación sobre la influencia...

Resumen en este trabajo se presenta una revisión teórica sobre la influencia que ejerce la estrategia de diversificación corporativa sobre los resultados empresariales. iconResumen En esta ponencia se hace, en primer lugar, un análisis de...

Resumen en este trabajo se presenta una revisión teórica sobre la influencia que ejerce la estrategia de diversificación corporativa sobre los resultados empresariales. iconResumen el presente trabajo tiene carácter exploratorio. Cuenta con...

Resumen en este trabajo se presenta una revisión teórica sobre la influencia que ejerce la estrategia de diversificación corporativa sobre los resultados empresariales. iconUna vez escuche sobre los resultados de una investigación que hizo...

Resumen en este trabajo se presenta una revisión teórica sobre la influencia que ejerce la estrategia de diversificación corporativa sobre los resultados empresariales. iconResumen En este trabajo se presenta una propuesta para

Resumen en este trabajo se presenta una revisión teórica sobre la influencia que ejerce la estrategia de diversificación corporativa sobre los resultados empresariales. iconResumen: Se presenta una mirada sobre los diferentes conceptos que...

Resumen en este trabajo se presenta una revisión teórica sobre la influencia que ejerce la estrategia de diversificación corporativa sobre los resultados empresariales. iconResumen La Responsabilidad Social Corporativa (rsc) puede entenderse...
«Crisis y cambio: propuestas desde la sociología», Madrid, 10, 11 y 12 de julio de 2013

Resumen en este trabajo se presenta una revisión teórica sobre la influencia que ejerce la estrategia de diversificación corporativa sobre los resultados empresariales. iconResumen El texto aborda los efectos que la discapacidad ejerce sobre...

Resumen en este trabajo se presenta una revisión teórica sobre la influencia que ejerce la estrategia de diversificación corporativa sobre los resultados empresariales. iconResumen cerca de una de cada cinco mujeres mayores de edad se dedica...
«una pauta secuencial de compatibilización de maternidad y trabajo extradoméstico, con una segunda incorporación al mercado de trabajo...

Resumen en este trabajo se presenta una revisión teórica sobre la influencia que ejerce la estrategia de diversificación corporativa sobre los resultados empresariales. iconResumen : En este artìculo se presenta una breve reseña de los antecedentes personales




Economía


© 2015
contactos
e.exam-10.com