Literatura española en el siglo XVII: el barroco






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títuloLiteratura española en el siglo XVII: el barroco
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TEMA 4

LITERATURA ESPAÑOLA EN EL SIGLO XVII: EL BARROCO



Tema 4. El Barroco


  1. Introducción: historia y pensamiento

  2. Culteranismo y conceptismo

  3. El léxico de la poesía barroca

    1. El color y la luz

    2. Movimiento

    3. Mundo interior

  1. Luis de Góngora y Argote

  2. Francisco de Quevedo y Villegas

  3. El estilo de Góngora y Quevedo: aparienvcia y realidad.






1INTRODUCCIÓN: HISTORIA Y PENSAMIENTO.


En 1598 muere Felipe II y en 1599 se inicia el reinado de Felipe III. El siglo XVII es el de la crisis y decadencia acelerada del Imperio hispánico; Sancho de Moncada, economista, decía a comienzos del siglo XVII:
" Los extranjeros negocian en España de seis partes las cinco de cuanto se negocia en ella, y en las Indias, de diez partes las nueve."
En efecto, 1627 es el año de otra suspensión de pagos estatal, hay un exceso de nobles, hidalgos y religiosos que no producen. La miseria, en efecto, parece enseñorearse de la Península, debido a estas y otras causas.

" El estado de los labradores de España en estos tiempos está el más pobre y abatido, miserable y acabado de todos los demás estados." ( Fray Benito de Peñalosa)
"... al rico le llaman honrado

porque tiene qué comer."

( Popular)
En 1609, por si fuera poco, tiene lugar la expulsión de los moriscos, contra toda lógica y sentido práctico de la economía y siguiendo la línea racista (el único grupo digno de pisar suelo patrio es el de los cristianos viejos).
La cultura y la economía son totalmente dispares. España tiene una cultura absolutamente floreciente y una implacable miseria económica; gran poder militar y enorme decadencia tecnológica (recordemos la derrota de la Armada Invencible en 1585); su riqueza en oro y plata extraídos de América y su deuda permanente con los banqueros europeos. El abismo, en suma entre realidad y apariencia, así como la obsesión por el engaño, son la clave para una lectura significativa del Barroco.
El Barroco es además de un estilo artístico una angustiosa forma de vivir y de pensar:

- el hombre es un ser despreciable

- el mundo: lugar de continuos engaños

- la vida: un juego siniestro

- la muerte: una obsesión morbosa
Recordemos un conocido texto de Mateo Alemán, autor de la novela picaresca Guzmán de Alfaache:
"En todas partes hay lágrimas, quejas, agravios, tiranías..."

O este otro de Quevedo:
"¿Qué otra cosa veis en el mundo sino entierros, muertes, sepulturas?"

A la vez, sin embargo, es una época de gran sensualidad, de rica música; época de artificios, de lujo en el vestir de los hombres y las mujeres nobles, de gran recargamiento en la arquitectura. Y en poesía, de acumulaciones metafóricas con que los poetas se refieren a la belleza femenina, rechazando la naturalidad y la sencillez.

Pero todas estas metáforas son muchas veces llevadas al absurdo y se entienden como engaño colorido y vacua belleza. Todo es, como afirma Calderón, humo, polvo, sombra y viento, y la belleza femenina es al fin tierra, humo, polvo, sombra y nada, como dice Góngora.

2CULTERANISMO Y CONCEPTISMO



2.1 El conceptismo
Se basa en asociaciones ingeniosas de palabras o ideas. Se tiende a un lenguaje conciso, lleno de contenido. Para ello se juega con los significados de las palabras.
Los recursos más utilizados:

  • la antítesis

  • la paradoja,

  • las hipérboles

  • los equívocos1, la combinación de diversas acepciones de un mismo vocablo


Con dados se ganan condados
Los escritores conceptistas más notables son Francisco de Quevedo y Baltasar Gracián.
2.2 El culteranismo
Si los escritores conceptistas exprimen las posibilidades de la lengua partiendo de los significados de las palabras, el culteranismo considera, ante todo, la belleza formal. Frente a la concentración conceptista, sobresale en los culteranos la ornamentación exuberante. Aunque los temas puedan ser triviales, se utiliza un estilo esplendoroso que desea llamar la atención sobre el lenguaje mismo.
Recursos más utilizados:

  • Metáforas atrevidas e imágenes brillantes (así, el pájaro será “flor de pluma” o “ramillete con alas” y el arroyo “culebra que entre flores se desata”)

  • sinécdoques y metonimias, perífrasis, hipérboles,

  • palabras sonoras que buscan la musicalidad del verso (aliteraciones, paronomasias, palabras esdrújulas…)2.

  • hipérbatos violentos que complican la sintaxis.

  • cultismos léxicos de procedencia latina (“émulo, náutico, cándido, cerúleo…”) y selecciona los términos por su colorido y suntuosidad (oro, rubíes, perlas…)


Metáforas: "....invidiosa, sobre nieve / claveles deshojó la Aurora en vano." (Góngora, Soneto CIX)

( se refiere a la sangre que brota de la blanca piel de una mujer al pincharse con un alfiler
"pequeña puerta de coral preciado..."
"Mientras por competir con tu cabello,

oro bruñido al sol relumbra en vano..."
Ej de hipérbatos:"a las que tanto mar divide playas"

"estas que me dictó rimas sonoras"

[Fábula de Polifemo y Galatea; L. de Góngora]
La figura más sobresaliente es Luis de Góngora.
En realidad, el procedimiento metafórico es idéntico en los dos, y ese procedimiento se basa en el uso de conceptos, es decir, el establecimiento de una relación entre ideas u objetos remotos porque no tienen una relación estrecha sino ficticia y arbitraria.
"... azadas son la hora y el momento..."

azadas = hora; azadas = momento;
La diferencia más clara entre los dos es que el culteranismo tiende al uso abusivo de hipérbatos (imitando al latín), y de metáforas que tienen el claro objetivo de eludir una realidad que se sabe engañosa:
El conceptismo por su parte, huye del abusivo empleo de hipérbatos exagerados, y busca con el empleo de metáforas conceptuales poner al descubierto la realidad que el culteranismo trata de eludir y esconder.



CULTERANISMO

CONCEPTISMO

- Tiende al idealismo, eludiendo la realidad

- Aproxima el castellano al latín

- Uso abundante de cultismos

- Uso de hipérbatos exagerados

- Uso de elipsis

- Uso abundante de metáforas puras típicamente gongorinas

- Arraigó en poesía

- Tiende al infrarrealismo poniendo la realidad al descubierto.

- Uso de contrastes, antítesis y paradojas

- Uso de elipsis

- Uso abundante de metáforas conceptuales

- Alcanzó su máximo esplendor en prosa




3EL LÉXICO DE LA POESÍA BARROCA

    1. El color y la luz.



Las características principales del léxico barroco son la intensificación del color propio del Renacimiento. Se tiende al uso de colores vivos y brillantes exhibiendo delicados matices cromáticos. En la poesía profana el color celebra el mundo material y el goce de los sentidos:
En tanto que de rosa y azucena

se muestra la color en vuestro gesto,…

[Garcilaso de la Vega]
Ej.: "Bastábale al clavel verse vencido

del labio en que se vio (cuando, esforzado

con su propia vergüenza, lo encarnado

a tu rubí se vio más parecido) [...]

[Soneto amoroso; Fco. de Quevedo]
En la poesía religiosa barroca se subrayan la angustia y las tinieblas espirituales del poeta, deseoso de merecer la luz divina, para lo que se sirve del contraste luz oscuridad.
Mas de tu luz mi oscuridad vencida, 
el monstruo muerto de mi ciego engaño 
vuelva a la patria, la razón perdida.


[Soneto de Lope de Vega] 

    1. El mundo interior


La atención al movimiento aparece también en la poesía barroca por medio de tiempos con tiempos opuestos y expresiones que denotan dicho movimiento; de hecho , la literatura del siglo XVII es portadora de una visión dinámica de la realidad:
Ej.: "¡Cómo de entre mis manos te resbalas!

¡Oh cómo te deslizas, edad mía!

[Soneto a la brevedad ded la vida; Fco. de Quevedo]


De otro lado concurren también las imágenes ígneas referidas a la intimidad del poeta en claro tono hiperbólico: fuego, llama, cenizas, encendido, ardor, consume, infierno, hervir, abrasado, etc. y voces que denotan ruina, destrucción, miedo o angustia, horror, tendiendo a la desmesura.
Ej.: "La gente esquivo y me es horror el día,

dilato en largas voces negro llanto,

que a sordo mar mi ardiente pena envía."

[Soneto a Lisi; Fco. de Quevedo]

4. LUIS DE GÓNGORA Y ARGOTE.



Nació en Córdoba en 1561. Sólo escribió poesía, estudió Derecho en Salamanca y fracasó lamentablemente en la carrera debido a su poca dedicación a los estudios, a su vida disipada en amores, al ejercicio temprano de la poesía y a su pasión por el juego, al que fue adicto toda su vida. Vivió en Madrid alrededor de treinta años, llevando una existencia lamentable, halagando y pidiendo favores a los poderosos.
En 1625 sufre un ataque de apoplejía3 y vuelve a Córdoba un año más tarde, para morir al poco tiempo, rodeado de dificultades y miserias.
Esta miseria, esta vida más mediocre que virtuosa queda como el trasfondo sublimado de la obra seguramente más extraña, erudita, difícil y oscura de toda la literatura en lengua castellana.

Su obra, incomprendida para los más, no podía ser vendida en un momento en que la gente empezaba a pagar para leer. La grandeza de la poesía de Góngora, su artificio y su oscuridad, llevaban a su autor a la más extrema indigencia, ya que jamás obtuvo beneficios de otras actividades.
Son la grandeza de la obra de un poeta y su miserable vida las que resumen y representan el paralelismo de toda una época de grandeza cultural a la vez que de despiadada miseria económica, la época que conocemos con el nombre de Barroco.
La obra del cordobés comprende numerosos sonetos, letrillas, romances y sus grandes poemas: Soledades, Fábula de Polifemo y Galatea y el Panegírico al duque de Lerma.


5. FRANCISCO GÓMEZ DE QUEVEDO Y VILLEGAS.



Nació en Madrid en 1580. De estirpe noble, pero relativamente modesta vivió siempre conflictivamente ligado a la Corte, donde adquirió pronto fama de escritor satírico, agresivo y hasta pendenciero. Es uno de los escritores más inteligentes de su época, y uno de los escritores castellanos que mejor haya trabajado y dominado jamás la lengua. Brutalmente antisemita, vulgar antifeminista, es también un extraordinario crítico de la sociedad de su tiempo; es sabio y erudito, poeta "metafísico", sólo comparable a los mejores de la Europa de su tiempo. A la vez es una persona llena de amargura y desprecio por el mundo:
"... y lo que llamáis morir es acabar de morir,

y lo que llamáis nacer es empezar a morir,

y lo que llamáis vivir es morir viviendo."
Es éste su enorme y contradictorio talento, lo que hace que Quevedo sea, como lo es Cervantes, aunque de forma tan distinta, ejemplo extremo de las contradicciones de aquel tiempo en que el Imperio español se desmoronaba.

Tenía una visión extraordinariamente sutil de la sociedad en crisis de su tiempo, por lo que desmantelará una y otra vez los fabulosos edificios construidos por la difícil, colorista y artificiosa poesía de Góngora (ver más abajo El estilo de Góngora y Quevedo) Quevedo ve bien lo que ocurre y de ello se propone hablar en contra de todo y de todos:
"No he de callar por más que con el dedo,

ya tocando la boca, ya la frente,

silencio avises o amenaces miedo,..."
A partir de la angustia del barroco, condensada y concentrada en su propia poesía, Quevedo arremete con durísimas sátiras contra mujeres, sastres, abogados, cornudos, judíos, catalanes, cordobeses, gallegos, homosexuales... Además Quevedo demuestra un prodigioso dominio y control del lenguaje en la que vemos al ser humano enfrentarse con algunas últimas verdades básicas: la brevedad de la vida en que el hombre vive su existencia hacia la muerte.
"...Entré en mi casa y vi que, amancillada,

de anciana habitación era despojos;

mi báculo, más corvo y menos fuerte.

Vencida de la edad sentí mi espada

y no hallé cosa en que poner los ojos

que no fuese recuerdo de la muerte."

En sus poemas calificados de religiosos, morales o filosóficos, Quevedo vuelve a meditar sobre la brevedad de la vida afirmando que en su misma esencia se encuentra también la esencia de la muerte. Ser y no ser forman ahora una identidad dialéctica indestructible; todo momento del vivir revela que el ser es y no es; lo único permanente es el movimiento (recordemos la visión dinámica de la realidad que impera en el barroco ): " hoy se está yendo sin parar un punto".
"...Ya no es ayer; mañana no ha llegado;

hoy pasa, y es, y fue, con movimiento

que a la muerte me lleva despeñado.
Azadas son la hora y el momento

que, a jornal de mi pena y mi cuidado,

cavan en mi vivir mi monumento."
Incluso en su poesía amorosa aparecen sus obsesivas ideas sobre la muerte; y es precisamente esta mezcla de amor y muerte lo que dará origen a un pequeño grupo de poemas amorosos de una eficacia poética estremecedora y de una novedad extraordinaria.

6. EL ESTILO DE GÓNGORA Y QUEVEDO: APARIENCIA Y REALIDAD




Entre Góngora y Quevedo hay diferencias de contenido y forma, que remiten en última instancia a distintas maneras de aprehender la realidad.
Góngora, el poeta culterano, cultiva la forma de su poesía disfrazando la esencia de las cosas, la realidad profunda, con bellas metáforas, porque en el fondo se trata de una realidad siniestra, oscura, detestable:
"No os engañen las rosas...

manzanas son de Tántalo..."
"pequeña puerta de coral preciado..."
"Mientras por competir con tu cabello,

oro bruñido al sol relumbra en vano..."
Es ésta una poesía colorista, nítida, con un léxico suntuoso, que sublime, se eleva por encima de la realidad, ocultándola, o al menos disimulándola - ya que aquélla queda al descubierto, y no siempre, en última instancia -.
En Quevedo no obstante, falta ese velo metafórico. Desde el primer instante, por medio de antítesis y dilogías, queda patente la ecuación ser = parecer, esencia = apariencia. No ocultación de la realidad porque ésta es lo único que importa, una realidad desmitificada y agónica que en último término se identifica con la nada, con la muerte.

Por eso en Quevedo no abundan las metáforas puras, porque, al contrario que en Góngora, no hay nada que ocultar. Las imágenes son por tanto más frecuentes, la identificación manifiesta de dos conceptos, a menudo aparentemente opuestos -imágenes antitéticas-:
" azadas son la hora y el momento

que cavan en mi vivir mi monumento."
"...y muerte viva es, Lico, nuestra vida,

ayer al frágil cuerpo amanecida,

cada instante en el cuerpo sepultada..."


Puto es el hombre que de putas fía,










y puto el que sus gustos apetece;










puto es el estipendio que se ofrece










en pago de su puta compañía.

Puto es el gusto, y puta la alegría

que el rato putaril nos encarece;

y yo diré que es puto a quien parece

que no sois puta vos, señora mía.

Mas llámenme a mi puto enamorado,

si al cabo para puta no os dejare;

y como puto muera yo quemado,

si de otras tales putas me pagare;

porque las putas graves son costosas,

y las putillas viles, afrentosas













Mientras por competir con tu cabello,

oro bruñido el sol relumbra en vano,

mientras con menosprecio en medio el llano

mira tu blanca frente el lilio bello;

mientras a cada labio, por cogello,

siguen más ojos que al clavel temprano,

y mientras triunfa con desdén lozano

del luciente cristal tu gentil cuello;

goza cuello, cabello, labio y frente,

antes que lo que fue en tu edad dorada

oro, lilio, clavel, cristal luciente

no sólo en plata o vïola troncada

se vuelva, más tú y ello juntamente

en tierra, en humo, en polvo, en sombra, en nada.

(Luis de Góngora)

  1. Análisis métrico

  2. Explica la estructura interna.

  3. Explica las metáforas que encuentres.

  4. Explica si el último verso es una gradación o una enumeración.

Yo os quiero confesar, don Juan, primero,
que aquel blanco y color de doña Elvira
no tiene de ella más, si bien se mira,
que el haberle costado su dinero.

Pero tras eso confesaros quiero
que es tanta la beldad de su mentira,
que en vano a competir con ella aspira
belleza igual de rostro verdadero.

Mas ¿qué mucho que yo perdido ande
por un engaño tal, pues que sabemos
que nos engaña así Naturaleza?

Porque ese cielo azul que todos vemos,
ni es cielo ni es azul. ¡Lástima grande
que no sea verdad tanta belleza!

(Bartolomé Leonardo de Argensola)

  1. Identifica el tema y explícalo.

  2. Descubre una de las características fundamentales del pensamiento barroco en el poema y explícala.

(Bartolomé Leonardo de Argensola)

De pura honestidad templo sagrado

cuyo bello cimiento y gentil muro

de blanco nácar y alabastro duro

fue por divina mano fabricado;

pequeña puerta de coral preciado,

claras lumbreras de mirar seguro,

que a la esmeralda fina el verde puro

habéis para viriles usurpado;

soberbio techo cuyas cimbrias de oro

al claro sol en cuanto en torno gira

ornan de luz, coronan de belleza

ídolo de ello a quien humilde adoro

oye piadoso al que por ti suspira

tus himnos canta y tus virtudes reza.

(Luis de Góngora)


  1. Identifica y explica todas las metáforas de este soneto

  2. Determina la estructura interna


Fue sueño ayer, mañana será tierra.
¡Poco antes nada, y poco después humo!
¡Y destino ambiciones, y presumo
apenas punto al cerco que me cierra!

Breve combate de importuna guerra,
en mi defensa, soy peligro sumo,
y mientras con mis armas me consumo,
menos me hospeda el cuerpo que me entierra.

Ya no es ayer, mañana no ha llegado;
hoy pasa y es y fue, con movimiento
que a la muerte me lleva despeñado.
Azadas son la hora y el momento
que a jornal de mi pena y mi cuidado
cavan en mi vivir mi monumento.

(Francisco de Quevedo)

1.Identifica y explica todas las metáforas de este soneto.

2.

Vivir es caminar breve jornada,

y muerte viva es, Lico, nuestra vida,

ayer al frágil cuerpo amanecida,

cada instante en el cuerpo sepultada.

Nada que, siendo, es poco, y será nada

en poco tiempo, que ambiciosa olvida;

pues, de la vanidad mal persuadida,

anhela duración, tierra animada.

Llevada de engañoso pensamiento

y de esperanza burladora y ciega,

tropezará en el mismo monumento.

Como el que, divertido, el mar navega,

y, sin moverse, vuela con el viento,

y antes que piense en acercarse, llega.

(Francisco de Quevedo)

1.

2.

3.
Ir y quedarse, y con quedar partirse,
partir sin alma, y ir con alma ajena,
oír la dulce voz de una sirena
y no poder del árbol desasirse;

arder como la vela y consumirse,
haciendo torres sobre tierna arena;
caer de un cielo, y ser demonio en pena,
y de serlo jamás arrepentirse;

hablar entre las mudas soledades,
pedir prestada sobre fe paciencia,
y lo que es temporal llamar eterno;

creer sospechas y negar verdades,
es lo que llaman en el mundo ausencia,
fuego en el alma, y en la vida infierno.

(Lope de Vega)

  1. Identifica el tema.

  2. Explica el sentido del texto.

  3. Haz un estudio del léxico del poema.


ACTIVIDADES (I)
Fue sueño ayer, mañana será tierra.
¡Poco antes nada, y poco después humo!
¡Y destino ambiciones, y presumo
apenas punto al cerco que me cierra!

Breve combate de importuna guerra,
en mi defensa, soy peligro sumo,
y mientras con mis armas me consumo,
menos me hospeda el cuerpo que me entierra.

Ya no es ayer, mañana no ha llegado;
hoy pasa y es y fue, con movimiento
que a la muerte me lleva despeñado.
              
Azadas son la hora y el momento
que a jornal de mi pena y mi cuidado               
cavan en mi vivir mi monumento.


  1. ¿De qué clase de composición poética se trata?

  2. Determina el tema del poema y explícalo brevemente.

  3. Localiza los sustantivos del primer cuarteto:

    1. ¿Qué coincidencias semánticas presentan?

    2. ¿Qué relación tienen con la concepción barroca de la vida?

  4. Localiza los adverbios del primer cuarteto y comenta el valor que tienen en el poema en cuanto a su significado.

  5. ¿Qué coincidencias semánticas presentan los sustantivos del segundo cuarteto?

  6. Explica la metáfora del segundo terceto.

  7. Busca las antítesis del segundo cuarteto.

  8. Escribe una conclusión de cuatro a seis líneas acerca de si el poema es de tono culterano o conceptista.


ACTIVIDADES (II)



De pura honestidad templo sagrado,
cuyo bello cimiento y gentil muro
de blanco nácar y alabastro puro
fue por divina mano fabricado;

Pequeña puerta de coral preciado,
claras lumbreras de mirar seguro,
que a la fina esmeralda el verde puro
habéis para viriles usurpado;

Soberbio techo, cuyas cimbrias de oro
al claro Sol, en cuanto en torno gira,
ornan de luz, coronan de belleza;

Ídolo bello a quien humilde adoro,
oye piadoso a quien por ti suspira,
tus himnos canta y tus virtudes reza.




1


Recordamos estas figuras:

Antítesis: Contraste entre palabras o expresiones de sentidos opuestos (vida/ muerte; placer/dolor, etc.)

Paradoja: Unión de conceptos sólo aparentemente contradictorios (Vivo sin vivir en mí)

Condensación conceptual: No es exactamente una figura literaria. Se trata de una acumulación de conceptos que aumenta la complejidad del texto

Hipérbole: Exageración

Equívoco: Consiste en hacer uso del valor polisémico de algunas palabras: se repite el significante (o cuerpo fónico de la palabra) pero en cada aparición el significado es distinto. (Por ejemplo, usar la palabra presa con diversos significados en un poema).

2 Recordamos estas figuras:

Metáfora: Sustitución de un término por otro con el que guarda una relación de semejanza. (Tus labios son fresas).

Sinécdoque: Nombrar la parte por el todo o al revés. (En la ciudad vivían veinte mil almas).

Metonimia: Sustitución de un término por otro con el que mantiene una relación de proximidad (causa-efecto, continente-contenido, etc.)

Perífrasis: Se llama también circunloquio. Consiste en designar de forma indirecta un concepto a través de sus características. (La tierra que descubrió Colón por América)

Aliteraciones: Repetición de sonidos o grupos de sonidos semejantes.

Paronomasias: Se colocan próximas palabras de significante muy parecido, pero de significado diferente (hombre/hambre)

Hipérbaton: Gran alteración del orden habitual de las palabras.


3 Suspensión más o menos completa, y por lo general súbita, de algunas funciones cerebrales, debida a hemorragia, obstrucción o compresión de una arteria del cerebro.


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