Teoría clásica o neoclásica






descargar 39.37 Kb.
títuloTeoría clásica o neoclásica
fecha de publicación02.08.2015
tamaño39.37 Kb.
tipoBibliografía
e.exam-10.com > Economía > Bibliografía



Teorías sobre el mercado

de trabajo
Pilar Martínez Cañada

Alba Martínez Negredo
Mar Negro San José

Jennifer Porro Mayor
Cristina Sánchez Bautista
Alissol C. Tobileri Bielo

ÍNDICE


TEORÍA CLÁSICA O NEOCLÁSICA 3

TEORÍA KEYNESIANA 5

TEORÍA DE LOS SALARIOS DE EFICIENCIA 6

TEORÍA DE LOS INSIDERS-OUTSIDERS 7

MODELO DMP O DE BÍSQUEDA DE EMPLEO 8

BIBLIOGRAFÍA 10

TEORÍA CLÁSICA O NEOCLÁSICA


La teoría Clásica nace cuando A. Smith publica, en el año 1776, el libro Una investigación sobre la naturaleza y causas de la riqueza de las naciones, más conocido como La riqueza de las naciones.

Por lo tanto, decimos que su mayor exponente fue A. Smith, aunque también tuvo otros representantes como D. Ricardo, R. T Malthus y J. B Say, entre otros.
Desde el punto de vista clásico, el análisis del mercado de trabajo se aborda a partir de al interacción de la demanda y de la oferta, al igual que como cualquier otro tipo de mercado. Por lo tanto, decimos, que el mercado se autorregula por sí solo, y que el equilibrio se alcanza cuando la oferta y la demanda se igualan.
Los principales postulados de esta teoría son los siguientes:


  1. La mano invisible, que trata de decirnos, que se prefiere que operen los mercados competitivos a que haya una intervención publica por parte del estado ya que la intervención de éste no es siempre favorable.




  1. Es una teoría basada principalmente en la competencia perfecta, que consiste en que el principio de maximización de los beneficios conduce a que la demanda sea igual a la productividad marginal del trabajo multiplicada por el precio del producto. Esta productividad marginal depende del tipo, calidad y cantidad de capital fijo, así como también, del tamaño que tenga la empresa es decir, de la técnica de producción que utilice la empresa.




  1. La flexibilidad de precios y salarios, que va a permitir que todos los mercados estén siempre en una situación de equilibrio.




  1. El mercado de trabajo se encuentra siempre en una situación de pleno empleo, es decir, que no hay paro ya que el desempleo que pueda existir es de carácter friccional (se debe principalmente a las bajas voluntarias, a los cambios de trabajo y a las personas que por primera vez entran en la población activa o que vuelven a formar parte de ella. También es considerado un desempleo estructural solo que este último es mas prolongado), de carácter cíclico (se produce cuando hay un insuficiente nivel de demanda agregada, lo que obliga a las empresas a suspender temporalmente el empleo a sus trabajadores.) o de carácter voluntario (en el punto de equilibrio, todos los trabajadores que deseen encontrar un empleo lo encuentran, pero habrá algunos que no estarán dispuestos a trabajar por un salario bajo.). No cabe decir que existe un empleo involuntario porque un ajuste en los salarios asegura que los desempleados encontraran algún empleo y también, como los trabajadores necesitan comprar en el mercado aceptaran trabajos que este peor pagados. El paro quedaría representado de la siguiente manera:


FIGURA 1



FUENTE: ELABORACIÓN PROPIA



  1. La producción ofrecida por las empresas viene dada por el nivel de pleno empleo, por lo tanto la oferta domina sobre la demanda, y es por eso por lo que la curva de la oferta es vertical en la cuando hay pleno empelo (ver figura 1).


En esta teoría, existe una separación entre el capital y el capital humano, este último se refiere a que la productividad de una empresa esta directamente relacionada con la preparación, especificación y cualificación de un trabajador a la hora de realizar su cometido.

Sostiene también la división del trabajo, en la que cada unidad realiza el proceso de producción en distintas estancias (proceso de especialización). Esta división da pie a la creación de los intercambios comerciales, los cuales crean un “bienestar económico”.

A los neoclásicos no les preocupaba la causa de la riqueza, sino que explicaban que la desigual distribución de esta y de los ingresos, se debe a los distintos grados de energía, talento, ambición e inteligencia de las personas, es decir, que el éxito de cada individuo, depende de sus propias características.

El salario real de una persona ocupada es el que basta para provocar la ocupación del volumen de mano de obra, quedando a esto sujeto la condición de que la igualdad para cada unidad individual de trabajo puede alterarse entre las unidades disponibles.

Smith, cree que para los trabajadores estén motivados, apuesta por una incentivación salarial. El salario esta relacionado con la cantidad de trabajo que se realice para llevar a cabo el objeto. Como siempre se necesitan los productos del mercado, las personas intentan trabajar más para conseguir un mayor salario y de ese modo poder adquirir los productos necesarios.

Po último, también aparece un modelo de jerarquización piramidal, en el que aunque el mando este en la cúspide de ésta, también delegan ciertas responsabilidades que harán que fomente el progreso económico.

TEORÍA KEYNESIANA


El autor de esta teoría fue John Maynard Keynes (1883-1946), un economista británico que sostenía ya en el año 1913 que el liberalismo económico de corte clásico necesitaba adecuarse a las circunstancias económicas y sociales del nuevo siglo.
Esta teoría surge tras la crisis de 1929 para intentar solucionarla, y para luchar contra esta crisis, la teoría analizó las causas de la depresión mundial y proponía una serie de ideas para solventarla. Todo esto lo hizo a través de su teoría llamada “Teoría general sobre el empleo, el interés y el dinero”.

El motor de la economía debía de mantenerse con una relación entre la oferta y la demanda, pero para ello, era necesaria una activa intervención del estado que hiciera posible que se pudiese dar un equilibrio entre la oferta y la demanda.
En ésta, los trabajadores están ligados a una “ilusión monetaria”, es decir, prefieren disminuir su salario real en vez de hacerlo con el salario monetario.

Según Keynes, si el salario monetario baja, no existiría ninguna variación negativa, es decir, si se dan unos salarios mínimos se provocaría una disminución en la demanda de los bienes, por lo que las empresas al ver que los consumidores demandan menos cantidad de bienes (ya que reciben menos salario), provoca que los precios también bajen, si se diera este caso se daría una relación positiva. Se puede comprobar que no se daría ninguna disminución en salarios reales, ni que tampoco aumentaría el empleo (ya que se decía que el empleo aumentaba al disminuir los salarios).
Si que es existente en esta teoría el paro, se trata de un desempleo involuntario.

En aquellos momentos se estaba pasando por una crisis, y de la única forma que se podía aumentar el número de trabajadores podría ser disminuyendo los salarios, aunque esto sería absurdo, ya que esto a la vez provocaría el descenso del precio de los bienes, por lo que a las empresas no los saldría beneficioso contratar a más trabajadores, ya que a la vez que pagan menos a sus trabajadores, se han visto obligados a bajar los precios de los productos, por lo que más o menos sus beneficios serán los mismos.

En esta teoría, la representación del paro quedaría de la siguiente manera:

FIGURA 2



FUENTE: ELABORACIÓN PROPIA

TEORÍA DE LOS SALARIOS DE EFICIENCIA


La teoría de los salarios de eficiencia, desarrollada por Shapiro y Stiglitz (1984), establece que en varios mercados se pagan salarios por encima de los de reserva. De esta manera, el salario se convierte en un instrumento para determinar la productividad de las empresas. Por lo tanto, la rigidez salarial ya no sólo es debida a la presión de los trabajadores, sino también al comportamiento de los jefes.

Esta teoría, ofrece una explicación al desempleo desde una perspectiva distinta a la teoría neoclásica; también, contribuye a esclarecer algunos de los elementos asociados a las diferencias salariales entre los diferentes sectores. Al respecto, Stiglitz (2001) afirma que dentro del equilibrio de mercados el desempleo forzosamente debe existir. Su principal función es incentivar a los agentes a trabajar.

La tesis central afirma que existe una relación positiva entre la productividad de los empleados y los salarios. En el hipotético caso de que sean reducidos los salarios, la productividad disminuirá, entonces se producirá un incremento en los costos de producción. Por el contrario, si la empresa ofrece sueldos más altos, la productividad aumentará trayendo como resultado una disminución en los costos de producción.

En definitiva, la teoría de salarios de eficiencia se basa en que las empresas pueden encontrar rentable pagar salarios por arriba de los salarios de mercado debido a que esto estimula el esfuerzo.

Los principales pilares de esta teoría son: el esfuerzo imperfectamente observable, que los trabajadores quieren realizar el menor esfuerzo posible y los despidos disciplinarios para los trabajadores que eluden el trabajo.

El origen del desequilibrio esta en el acceso a la información. Los empleadores no pueden saber perfectamente el esfuerzo realizado ni si los asalariados se esfuerzan al máximo. Si queremos incitarlos a realizar un esfuerzo máximo, el empleador va a pagar al asalariado un poco más de lo que él puede esperar en otra empresa. Este salario más elevado que el salario de mercado es el salario de eficiencia. Por lo tanto, el asalariado tendrá todo el interés en realizar el máximo esfuerzo de manera que pueda permanecer en la empresa que le pague más. Por el contrario, si su salario se encuentra al nivel del punto de equilibrio del mercado, el asalariado no pierde nada al cambiar de empleo y, por tanto puede “relajar” sus esfuerzos en el trabajo. Ese es el salario de reserva.

Según ésta, la tasa de salario mantiene una relación creciente con la productividad del empleado, pero si los otros empleadores que utilicen la misma estrategia, todos los salarios serán aumentados (al querer cada empleador asegurarse el esfuerzo máximo de sus asalariados), se producirá la disminución de la demanda sobre el mercado laboral (porque el trabajo será más costoso) y los empleadores tenderán menos a contratar.

Asegura que existe un desempleo involuntario derivado del pago de salarios más altos a los trabajadores. Una de las principales críticas realizadas a este modelo es su capacidad de generalización dada la complejidad de los mercados y sectores, así como de los criterios para la toma de decisiones, tanto de las firmas como de los agentes.


TEORÍA DE LOS INSIDERS-OUTSIDERS


La teoría insider-outsider aparece en 1988 de la mano de Assar Lindbeck y Dennis Snower y se centra en dar una explicación a la existencia del desempleo involuntario en las economías de los países más desarrollados.
En concreto, explica, el por qué los desempleados, que tienen aptitudes para trabajar, no son capaces de encontrar un trabajo aún cobrando un salario inferior. Esto es debido a que no existe iniciativa alguna de querer trabajar a un precio menor por parte de los propios desempleados, ni tampoco las empresas quieren contratar a nuevos trabajadores en esas condiciones. En el caso de que si se dieran esas iniciativas por parte de los desempleados y de las empresas, se produciría la extinción del desempleo involuntario y un descenso de los salarios.
Por lo tanto, intenta dar una respuesta al por qué los desempleados no pueden (o no quieren) salir de su situación de desempleo cobrando menos cantidad de dinero que los trabajadores ya ocupados. La respuesta es porque se generarían conflictos entre los nuevos trabajadores (antes desempleados) y los antiguos ya que si una empresa contrata a un trabajador que, realizando el mismo trabajo que un trabajador antiguo va a cobrar menos, la empresa lo que va querer es tener menos costes, lo que puede suponer el descenso de los salarios de los antiguos trabajadores o incluso el despido de los mismos.
Los trabajadores antiguos lo que van a intentar es no cooperar con los nuevos para que la producción de éstos no sea la esperada por la empresa, es decir, que no sólo son las empresas las que tienen poder de negociación en el mercado del trabajo, sino que también lo tienen los trabajadores. En concreto, son los costes laborales los que dan un mayor poder de negociación a los trabajadores ocupados o antiguos (insiders) ya que los van a utilizar con el objetivo de aumentar sus propios salarios de manera que, van a intentar a toda costa frenar la contratación de los desempleados (outsiders) porque van a mirar sólo por sus propios intereses. Esto es, en definitiva, lo que provoca la aparición del desempleo involuntario.
Decimos, que la postura que defienden los insiders es que a la empresa le resultaría demasiado costoso reemplazar a su plantilla actual (insiders) por nuevos trabajadores (outsiders), víctimas de una discriminación.

En teoría, contratar a un outsider sería mucho más barato que contratar a un insider, pero la empresa no lo contrata porque no competiría en las mismas condiciones sociales que el insider (discriminación) y sería más caro para ella, hablando en términos de salario de eficiencia.
Se puede concluir que si favorecemos la flexibilidad del mercado de trabajo habrá un reparto más justo de los trabajos. Disminuyendo el coste de despido (causado por las estrategias de los insiders), los empresarios harán más contrataciones y se reducirá el paro, lo que incrementará la productividad de la empresa.

MODELO DMP O DE BÍSQUEDA DE EMPLEO


En el 2010, el Premio Nobel de Economía fue para Peter Diamond, Dale Mortensen y Christopher Pissarides, tres grandes economistas, por su teoría DMP (Diamond-Mortensen-Pissarides) o de búsqueda de empleo. Ésta se basa en el análisis de los mercados y la búsqueda de fricciones y su aplicación al mercado laboral.

El modelo DMP describe la búsqueda de empleo de los parados, el proceso de contratación, el cálculo de los salarios, las ofertas de trabajo y los problemas entre la oferta y la demanda.

Mortensen y Pissarides aplicaron esta teoría para examinar el mercado de trabajo con respecto a los determinantes del desempleo y la búsqueda de empleo de los parados. Cuando un solicitante de empleo y un empleador se encuentran, el sueldo se establece según sea la situación del mercado de trabajo. Este modelo también se puede utilizar para ver los efectos de los diversos factores del mercado de trabajo sobre el desempleo, el tiempo que un trabajador está parado como media, etcétera.

El estudio ayuda a analizar el mercado laboral y a entender por qué aumenta el número de empresas pero no el de nuevas contrataciones. Así, no se limita sólo al mercado laboral, sino que también puede ser aplicado al mercado de vivienda y a la economía pública.

De este modo, da respuesta a preguntas como, ¿por qué puede darse la situación de que exista una alta tasa de desempleo, al mismo tiempo que una gran oferta de puestos de trabajo? o ¿cómo puede la política económica afectar el desempleo?

Con esta teoría mostraron que los mercados no funcionan siempre por si solos como defiende la teoría clásica, sino que el encuentro entre la oferta y la demanda puede ser largo y costoso y que un empleador puede rechazar el empleo por miedo a improvistos, es decir, el proceso de encontrar el resultado correcto no está exento de fricciones que obstaculizan el encuentro entre la oferta y la demanda.

Según una visión clásica del mercado, los compradores y los vendedores deberían encontrarse inmediatamente y sin costo alguno con información perfecta sobre los precios de todos los bienes y servicios. Los precios se determinan en función de que la oferta iguala a la demanda, sin excedentes, ya que todos los recursos se utilizaron en su totalidad.

Pero esto no es lo que sucede en el mundo real, sino que existen altos costos que se asocian con ciertas dificultades que los compradores experimentan en la búsqueda de sus vendedores, y viceversa. Aún después de que se encuentran el uno con el otro, los productos en cuestión pueden no corresponderse con los requisitos buscados por los compradores: un comprador podría considerar el precio de un vendedor como demasiado alto, o un vendedor podría considerar la oferta de un comprador como demasiado baja. Entonces la transacción no se llevaría a cabo y tanto unos como otros seguirían buscando en otro lado.

Diamond desarrolló grandes contribuciones a esta teoría mientras que Mortensen y Pissarides han desarrollado la teoría de la búsqueda y la aplicaron a los análisis del mercado de trabajo.

El estudio comenzó ya en 1960, en la que empezaron a usar modelos matemáticos para estudiar la mejor forma posible en la que un comprador puede tratar de encontrar un precio aceptable.

En un artículo de 1971, Peter Diamond examinó la formación de los precios en un mercado donde los compradores buscan el mejor precio posible y los vendedores proponen su mejor precio, teniendo en cuenta el comportamiento de búsqueda de los compradores. Así, los pequeños costes de búsqueda contribuían a generar un resultado diferente en comparación con el clásico equilibrio competitivo. 
Además, los precios de equilibrio son establecidos por un monopolio en un mercado dado sin tener en cuenta los costes de búsqueda.
En 1980, Diamond, Mortensen y Pissarides examinaron las propiedades de diversos mercados y obtuvieron dos ideas fundamentales. La primera que un mercado de búsqueda se caracteriza por los efectos externos, que nunca son tenidos en cuenta por las personas que buscan empleo. La explicación es la siguiente: una persona que está desempleada aumenta su actividad de búsqueda de trabajo, pero esto dificultará la actividad de búsqueda de otro desempleado y a su vez le será más fácil encontrar un puesto de trabajo. Así también demostraron que un mercado de búsqueda no regulado da resultados ineficientes. Diamond demostró que el resultado del mercado no regulado es único y eficiente y tiene diferencias con respecto a uno que sí que tiene en cuenta los costos de búsqueda ya que se pueden ver diferencias notables en los resultados y señaló que sólo uno de estos resultados puede ser el mejor.

El mercado de trabajo se encuentra entre situaciones de alto desempleo y pocas plazas vacantes y las de bajo desempleo y muchas plazas vacantes. Esto se ha conocido como la curva de Beveridge sobre el cual el modelo DMP proporciona una explicación sobre una determinada posición en él. Si el desempleo y las vacantes se mueven en direcciones opuestas estos cambios se pueden considerar como las variaciones reflejadas en la demanda de trabajo que se producen durante un ciclo económico. Por el contrario, si el desempleo y las vacantes se desplazan en la misma dirección, hay que buscar una explicación en alguna modificación del mercado de trabajo.

También, rápidos cambios estructurales aumentan la velocidad a la que las empresas despiden a los trabajadores y esto dará lugar al desempleo de larga duración.

Así finalmente, el modelo DMP se ha convertido en una gran herramienta para el estudio de los mercados y analizar el desempleo y los salarios.

BIBLIOGRAFÍA




Añadir el documento a tu blog o sitio web

similar:

Teoría clásica o neoclásica iconTeoria clasica o neoclasica de L mercado de trabajo

Teoría clásica o neoclásica iconTeoria clasica o neoclasica de L mercado de trabajo

Teoría clásica o neoclásica iconTeoria clasica o neoclasica de L mercado de trabajo

Teoría clásica o neoclásica iconTeoría clásica o neoclásica del mercado de trabajo

Teoría clásica o neoclásica iconExposicion de teoria sociologica clasica. Teoria sobre la explotacion y las clases

Teoría clásica o neoclásica iconLa teoría neoclasica: un enfoque microeconómico

Teoría clásica o neoclásica iconTeoría de la economía neoclásica sobre las causas de la migración, décadas 60’s y 70’s

Teoría clásica o neoclásica iconUnidad 2: La Teoría Económica Clásica

Teoría clásica o neoclásica icon1) Análisis de Economía clásica en paralelo a sociología clásica (Durkheim, Weber, Parsons). 2)

Teoría clásica o neoclásica iconLicenció en matemáticas en 1865. Fue profesor de economía política...
«síntesis neoclásica», base de la teoría económica moderna. En 1890 publicó su obra capital




Economía


© 2015
contactos
e.exam-10.com