Solución de parcial domiciliario






descargar 52.27 Kb.
títuloSolución de parcial domiciliario
fecha de publicación05.07.2016
tamaño52.27 Kb.
tipoSolución
e.exam-10.com > Documentos > Solución
Universidad Externado de Colombia

Facultad de Ciencias Sociales y Humanas

Movimientos Sociales en América Latina

Diana Lucía Torres Ariza.
SOLUCIÓN DE PARCIAL DOMICILIARIO


  1. Describa el paso transitorio de la acción colectiva a la configuración de los movimientos sociales. Enumere y describa los principales elementos que según sus criterios se deben tener en cuenta para realizar el análisis de las organizaciones sociales dentro de marco de la acción colectiva.


Según Tarrow, podríamos decir que la acción colectiva contenciosa es la base de los movimientos sociales. En primera instancia, la acción colectiva se da cuando los actores sociales actúan de una forma determinada al existir aspiraciones comunes para conseguir objetivos comunes; esta acción se basa en la interacción con sus oponentes o las autoridades. Ya cuando un movimiento social se concreta, no sólo está la acción colectiva como principal factor, sino que existe una organización dentro de los participantes de este movimiento. Los movimientos son definidos por Tarrow como “…desafíos colectivos planteados por personas que comparten objetivos comunes y solidaridad en una interacción mantenida con las elites, los oponentes y las autoridades. “ (Tarrow. 2004: 21).
Pero estos movimientos sociales no solo se dan en el contexto de unos objetivos comunes y unas interacciones entre los tres actores nombrados, sino que parte importante de ese contexto en el que emergen estos movimientos son las llamadas oportunidades políticas que son creadas por el Estado, el cual por medio de las políticas impone a los ciudadanos ciertas condiciones que están obligados a cumplir. Al igual que el papel que cumplen los repertorios dentro de estas movilizaciones, puesto que son el medio del que disponen las personas o grupos de personas para plantear ideas y exigencias de distintos tipos a diferentes grupos o individuos.
Sin embargo, para ver en Tarrow más específicamente la transición de la acción colectiva a los movimientos sociales, lo citaremos: “… cuando se hizo posible reunir los recursos necesarios para transformar la acción colectiva en los movimientos sociales. […] Estos aglutinaron a amplias coaliciones de seguidores en torno a exigencias genéricas, haciendo buen uso de las oportunidades políticas creadas por la expansión del Estado Nacional. Según mi razonamiento, el Estado no sólo sirvió de blanco de las reclamaciones colectivas, sino cada vez más, de punto de apoyo de las exigencias planteadas a otros.” (Tarrow. 2004: 26)
Ahora, dese Melucci, podemos ver que para él los movimientos sociales “No son tan solo el resultado de la crisis o los últimos alientos de una sociedad agonizante. Denotan una transformación profunda de la lógica y de los procesos que guían a las sociedades complejas. […] Los movimientos contemporáneos son profetas del presente. Lo que ellos poseen no es la fuerza del aparato, sino el poder de la palabra. Anuncian los cambios posibles, no en el futuro distante sino en el presente de nuestras vidas; obligan a los poderes a mostrarse y les dan una forma y un rostro; utilizan un lenguaje que parece exclusivo de ellos, pero dicen algo que los trasciende y hablan por todos nosotros.” (Melucci. 2002: 10, 11) Además de mencionar, que por un lado los movimientos atraen muchas formas de descontentos y de marginación que están siempre presentes en un sistema social, pero por otro están las elites que utilizan este contexto, estos conflictos para ganar y así consolidarse a sí mismos.
También, los movimientos sociales son una forma de acción colectiva que se presenta en momentos conflictivos, en donde los actores que se inscriben por medio de la solidaridad específica en la que hay lógicas de dominación y construcciones múltiples de sentido creados por los actores con los recursos que cuentan para ello; dan paso a los movimientos, la cual quebrantan las normas institucionalizadas en roles sociales y también las del sistema político como tal, una de las causas de esto es que reprimen la construcción autónoma de la persona por medio de las políticas que afectan la vida cotidiana de los individuos. Melucci enfatiza en que los movimientos contemporáneos toman la forma de redes de solidaridad constituidas por significados culturales, distinguiéndolos de esta manera de los actores políticos y de organizaciones formales.



  1. A partir de Alberto Malucci argumente que hay de nuevo en los nuevos movimientos sociales para ello enumeré y describa las razones por las cuales se sustenta una nuevas formas de movilización y sujetos en el abordaje de los movimiento sociales.


De acuerdo con Melucci los nuevos movimientos sociales surgen de la sociedad contemporánea, la cual presenta un contexto en el que vemos que “Se requiere de una intervención creciente en las relaciones sociales, en los sistemas simbólicos, en la identidad individual y en las necesidades. Las sociedades complejas no tienen ya una base “económica”, se producen por una integración creciente de las estructuras económicas, políticas y culturales. Los bienes “materiales” se producen y consumen por la mediación de los gigantescos sistemas de información y simbólicos.

Los conflictos sociales se salen del tradicional sistema económico-industrial hacia las áreas culturales: afectan la identidad personal, el tiempo y el espacio en la vida cotidiana; la motivación y los patrones culturales de la acción individual.” (Melucci. 2002: 69)
Estas sociedades complejas se encuentran sumergidas en una corriente de cambios acelerados que la hacen diferente de las sociedades capitalistas industriales, puesto que en ellas en primer lugar, la información se vuelve un recurso central que nos permite el acceso a una realidad que es facilitada por todos los medios, producida y controlada la cual configura constantemente nuestras formas de relacionarnos entre individuos y las relaciones de la sociedad y el medio ambiente y la naturaleza. En segundo lugar, las sociedades complejas dejan ver un sistema social planetario por medio de las relaciones entre ellas interdependientes en la que nadie y nada es externo a sus límites. Y por último, cada vez más individualiza a la sociedad por medio de las luchas de los individuos por construir una identidad a través de la participación y conformación de las diversas formas de acción social. No se presenta una división clara entre lo público y lo privado sino que esta barrera se difumina.
Es así, que los movimientos sociales se hacen parte de las características de las sociedades complejas nombradas, en cuanto a la información, estos funcionan como portadores de información para otros sectores sociales, además de preocuparse e intervenir en los problemas dirigidos a la producción y distribución de la información. Por otro lado, las formas en que los movimientos sociales contemporáneos se organizan son en sí metas del mismo que conforman relaciones sociales significativas para los actores y no son instrumentos para alcanzar la finalidad de su lucha. Además, en estos movimientos la acción pública se expresa a través y da cuenta de la vida privada de los actores inscritos y de la forma en que ésta se organiza. Y finalmente, estos movimientos tienen clara conciencia de la condición universal de las sociedades complejas actuales.
Igualmente, estos movimientos sociales contemporáneos se caracterizan no tener una participación constante de los actores sino por ser intermitentes y porque abarcan e invitan gran cantidad de actores sociales a movilizarse por problemas sociales que les afectan como los son: la defensa de derechos humanos, la no discriminación hacia las comunidades indígenas, afrocolombianas, el LGBT, la defensa de las mujeres; a parte de los movimientos en defensa del medio ambiente, de los animales, del agua o los recursos naturales en general, etc., o los movimientos en contra al maltrato infantil, entre otros múltiples.
“En opinión de Melucci la sociedad compleja da lugar a una autonomía de los distintos campos de actividad social, este rasgo a su vez da lugar a una creciente politización de lo social y a una multiplicación de los conflictos sociales. De esta manera no existe un sujeto único sino una multiplicidad de sujetos colectivos cuya característica más sobresaliente es el cambio de su terreno de acción, el cual se desplaza del terreno político al terreno cultural. A la vez se combina con un tipo de movimiento social orientado a la acción política cuyo objeto apunta a modificar la sociedad, intentando modificar el poder político con un tipo de movimiento social cuyas actividades se desarrollan en el terreno cultural, buscando modificar la mentalidad y el comportamiento de los individuos.” (Chihu A. 2000: 82)
Estos nuevos movimientos sociales, para Melucci, se generan como respuesta a las formas complejas de control social impuestas por el sistema y de procesamiento de información, lo cual inician en los momentos y lugares determinados de conflictos que no solo se dan en un ámbito político sino en el plano de la vida cotidiana de los individuos.

  1. A partir de las lecturas de: Enrique Dussel, Ramon Grofoguel y Edgardo Lander describa según su criterio la potencialidad e implicaciones que el planteamiento del conocimiento situado y el reconocimiento de una geopolítica del conocimiento han generado y pueden generar en las ciencias sociales y en los movimientos sociales latinoamericanos.


Inicialmente, debemos decir que los planteamientos de estos tres autores se crean bajo un mismo contexto, el cual “Con el inicio del colonialismo en América comienza no sólo la organización colonial del mundo sino –simultáneamente la constitución colonial de los saberes, de los lenguajes, de la memoria(23) y del imaginario(24). Se da inicio al largo proceso que culminará en los siglos XVIII y XIX en el cual, por primera vez, se organiza la totalidad del espacio y del tiempo -todas las culturas, pueblos y territorios del planeta, presentes y pasados- en una gran narrativa universal. En esta narrativa, Europa es -o ha sido siempre- simultáneamente el centro geográfico y la culminación del movimiento temporal.” (Lander. S.f.). Desembocando en un mismo río, que tiene corrientes dirigidas hacia el reconocimiento del conocimiento y la posición de lo que ha sido Occidente y lo que han sido los países periferia, centrándose en América Latina, lugar desde donde estos tres teóricos, junto con otros como Escobar, Quijano, etc., proponen un nuevo pensamiento en respuesta a lo que se nos ha impuesto desde occidente.
A partir de lo que, Grosfoguel en un primer punto nos habla sobre la necesidad de los países centro (occidentales en primer grado) de situar absolutamente todo, de dar cuenta de absolutamente todos los fenómenos físicos y sociales que ocurren en la vida y así mismo de situar el conocimiento, el pensamiento y por ende las teorías y de ahí el valor que a cada una se le concede dentro de este mundo de la academia. Esta ubicación que les es concedida principalmente es jerárquica como todo tipo de distinción que se hace dentro de occidente, a partir de esto es que existe la clasificación de países de centro y países periferia, lógica desde la cual funciona el sistema actual y las relaciones entre dichos países, igualmente se desprende la dualidad de los dominantes y los dominados o subalternos.  
Lander, por otro lado, nos muestra cómo la sociedad liberal en un principio no fue una aparición natural sino que fue impuesta. Esta imposición liberal consiste en la creación de un hombre económico, del cual surgen relaciones sociales de producción contextualizadas dentro de una fábrica que hace parte de su lugar de trabajo, de expropiación de lo humano, la explotación laboral y del cual se basa su sustento y del que, además, surge otro tipo de situaciones que caracterizan el hombre de la modernidad inscrito en el capitalismo. Siendo esto un proceso el que da como resultado la naturalización de estas situaciones que vivimos, como el pensamiento dualista como el de dominantes-dominados, blancos-de color, científico-no científico, Nosotros-Otro; la expropiación del ser humano dentro del sistema capitalista y ahora dentro de la globalización, entre otros.
“Es este el contexto histórico-cultural del imaginario que impregna el ambiente intelectual en el cual se da la constitución de las disciplinas de las ciencias sociales. Esta es la cosmovisión que aporta los presupuestos fundantes a todo el edificio de los saberes sociales modernos. Esta cosmovisión tiene como eje articulador central la idea de modernidad, noción que captura complejamente cuatro dimensiones básicas: 1) la visión universal de la historia asociada a la idea del progreso (a partir de la cual se construye la clasificación y jerarquización de todos los pueblos y continentes, y experiencias históricas); 2) la “naturalización” tanto de las relaciones sociales como de la “naturaleza humana” de la sociedad liberal-capitalista; 3) la naturalización u ontologización de las múltiples separaciones propias de esa sociedad; y 4) la necesaria superioridad de los saberes que produce esa sociedad (‘ciencia’) sobre todo otro saber.” (Lander. S.f.)
Así, las ciencias sociales abren paso a la cientifización de la sociedad liberal y al carácter universal y objetivo que emana del conocimiento que allí surge y finalmente naturalizado, fortaleciendo de esta manera la dominación del mundo occidental sobre los otros mundos existentes de sociedades débiles, salvajes y atrasadas. Es la sociedad, la cultura occidental, aquí definida por el autor como algo más que eso, al parecer la única sociedad que conoce, experimenta, piensa, vive y siente el mundo por medio de dicotomías direccionadas siempre hacia un algo superior y mejor que otro algo, eje: lo humano - lo no humano, lo bueno - lo malo, los desarrollados – los subdesarrollados, lo moderno – lo premoderno – lo no moderno, lo normal – lo anormal, etc., todo totalmente normalizado.

Igualmente, Dussel en su propuesta plantea que Europa siempre se ha mostrado como algo que no es a lo largo de su historia, basándose principalmente en que no siempre fue un país dominante como lo ha hecho creer a Latinoamérica, sino que en algún momento de su existencia fue la periferia de otras culturas como principalmente de la musulmana y del Asia Central, China, Culturas del océano pacífico, Bantú e Indo-China y es importante aclarar que Grecia pertenecía al mundo oriental y no al occidental.
A partir de este contexto es que se ha creado, fomentado e impuesto un conocimiento y unas realidades que se han disfrazado de universales y únicas, escondiendo por mucho tiempo su variedad. Muestra de esta variedad son los planteamientos de estos tres autores que surgen a través de la crítica presentada, en los que se piensa en la reconstrucción de la identidad, en donde dejemos de ser aquello que nunca hemos sido, en la validez de nuestro conocimiento, en el repensarnos como sociedad que vive su propia realidad diferente a la que es impuesta por occidente, que consiste en una idea desarrollista de una sociedad que solo vive en pro de un progreso cada vez más lejano si seguimos viendo con esos ojos de occidente.



  1. A partir de las lecturas de: Carlos Waler Porto y Arturo Escobar describa la vinculación entre movimientos sociales espacio identidad y territorio, comente según las lecturas y las discusiones de la clase qué diferencia hay entre territorio y territorialidad y qué importancia tienen estos dos conceptos para la comprensión de los movimientos sociales contemporáneos.


Para empezar definiremos territorio, como un recurso político de los movimientos sociales, es físico, se le confiere la acción de definir los límites de un espacio construido, el cual logra vincular lo material y lo simbólico, dentro del cual la tierra es la materia en la que se dan, emergen o surgen todas las relaciones sociales que existen en el territorio. En cuanto a territorialidad, es definida como una relación entre poder y espacio que implica sujetos, actores políticos y económicos, con diferentes racionalidades reproductivas, productivas y ecológicas que constituyen y orientan sus disputas. Es el ejercicio de lo político que implica disputas sobre el territorio.
Los movimientos sociales se dan es situaciones específicas, determinadas espacial y temporalmente, los movimientos no son estáticos sino que hacen parte de la dinámica de la sociedad y de su contexto cotidiano, dentro del cual pueden crearse unos y morir otros. Para la sociedad es importante el espacio y el territorio, ya que interactúan y hay una retroalimentación y reconfiguración recíproca en sociedad territorio, el cual genera sentimientos de arraigo por parte de la gente y es a partir del territorio que las personas configuran sus formas de vivir, su cultura y sus creencias, entre otros. En cuanto a los movimientos sociales podríamos decir que es a partir de esto su relación con el territorio, pero también se encuentran otro tipo de factores como lo es el poder conferido a ciertos lugares los que le dan la importancia que tiene, no solo por un sistema político, sino que también es aceptado y reconocido por la gente en general dentro de su vida cotidiana, convirtiéndose estos lugares en zonas estratégicas por su contenido histórico especialmente, son lugares históricos que, en este caso, para los movimientos sociales son propicios para sus manifestaciones para poner en evidencia la presencia, no solo del movimiento sino de su contenido, de aquello por lo que lucha, de algo que anda mal, que tienen descontento y que quieren trasformar. La relación entre territorio y movimientos sociales siempre está mediada por el poder y las tensiones presentes de los dos actores involucrados, ya sean movimientos – elites o autoridades, etc. Configurando así la identidad de cada actor implicado, a través de las posiciones estructurales presentes, las posiciones de dominantes-dominados y de las tensiones que en determinada lucha se presenten.


  1. Síntesis del capítulo 2: El Movimiento Cívico del Oriente Antioqueño.


Al hablarse de Movimiento Cívico del Oriente Antioqueño se enfatiza en el movimiento que surge con los tres paros cívicos regionales ocurridos en 1982 y 1984 en el oriente antioqueño, el cual consistió en una serie de luchas que trajeron como consecuencia serias transformaciones sociales. Estas luchas se crearon en base a la defensa de intereses de varias comunidades frente a las políticas públicas y las mediaciones político-institucionales que pretendían una propuesta integral para el desarrollo de la región el cual formó un contexto apropiado para que se desplegara una gran capacidad de convocatoria y afinidad para cohesionar la diversidad de intereses gremiales y territoriales con lo que se conformó un movimiento regional en el oriente.
El ambiente en que se fue conformando toda esta situación fue muy estratégico económica y políticamente en Antioquia, puesto que contaba con Medellín como centro de crecimiento político y económico del noroccidente de Colombia, al igual que las condiciones geográficas y naturales que eran ideales para los grandes proyectos hidroeléctricos del país, debido a que se encontraba conectada con el río Magdalena con asentamientos en sus valles, en el cañón del río Cauca y el valle del río Atrato con salida al mar Caribe, esta zona se caracteriza por ser muy montañosa, es atravesada por la cordillera occidental de sur a norte y por la cordillera central que se extiende desde el valle del río Magdalena, en el oriente, hasta el valle del río Cauca en el occidente. Esta era la posición geoestratégica en la que se encontraba esta población puesto que allí se localizaba el puerto del Río Magdalena, importante por el comercio pero también era un lugar donde confluían todos los caminos que conectaban al interior y al exterior del departamento, siendo un paso obligatorio. Además tuvo una consolidación socio-territorial como político-administrativa, económica y cultural temprana, conformándose una mentalidad conservadora, clerical y regionalista en base a una economía intensa dada en un contexto geográfico difícil y empinada. Pero es Medellín que se crea como la primera ciudad industrial del país y es el centro político-económico más importante de esta área del país consolidada.
En cuanto a la población, se dio un crecimiento progresivo de ésta, además del número de personas cada vez mayor que se asentaba en la ciudad dejando las zonas rurales, la población se concentraba en sectores específicos, debido a las condiciones ambientales del ecosistema en el que vivían, ya que no todos los suelos eran aptos para cultivos, por las condiciones del clima, altas temperaturas y muchas lluvias, los sistemas de comunicaciones y servicios debido a su contexto montañoso no eran buenos y principalmente porque allí se estaba dando un fuerte proceso de industrialización, más que todo en la ciudad de Medellín. Antioquia poseía para los años ochenta 124 municipios, 195 inspecciones de policía y 197 corregimientos con numerosos poblados y caseríos. La estructura económica del departamento está basada en la producción de bienes manufactureros y servicios, y es en Medellín donde se encuentra el complejo industrial, la producción agropecuaria es mínima debido a los suelos no aptos, pero a raíz de los cambios presentados en la economía por ende en la producción, ya en 1987 fueron usados más cantidad de suelos, dejando de lado la agricultura tradicional y aumentando la cantidad de producción para exportación. Se presenta más que todo el cultivo de banano, se lleva a cabo la actividad minera, principalmente del oro y en menores proporciones la plata el carbón.

En cuanto a la salubridad por los años del 88 se presentaban altos índices de mortalidad infantil, la gente no tenía garantizada las condiciones mínimas de supervivencia como lo eran la alimentación, la salud en la que contaban con limitados centros y cedes de salud la cual no cobijaba toda la población y en general se presentaba carencia de los servicios públicos de alcantarillado y acueducto, siendo débil en la zona urbana y aún más en las rurales. El servicio de energía era más amplio que los dos anteriores presentando mayor cobertura.

Básicamente se podría decir que las luchas cívicas del oriente antioqueño inician en los años sesenta abarcando hasta los primeros años de la década de los noventa, plano en el cual existían dos adversarios que atendieron varias confrontaciones y difíciles negociaciones entre sí, aportando con esta experiencia al proceso de la Coordinadora Nacional de Movimientos Cívicos.

En primer lugar, se encontraba los partidos tradicionales en compañía con la iglesia católica, quienes hacían parte de un proceso nacional de desarrollo del departamento, el cual pretendía homogenizar y centralizar los intereses pero más que todo las riquezas que resultaran de este proceso de desarrollo impuesto por medio de las políticas públicas y de la administración, además del sistema económico. Esto empieza con los grandes proyectos hidroeléctricos que querían implantar y la confrontación territorial que trajo consigo. Afectaba gravemente la población, que sería el segundo contendiente, puesto que para lograr esta imposición político-económica necesitaban expropiarlos de sus territorios e imponer nuevas lógicas y dinámicas de trabajo y de vida, que atentaban contra la vida digna de las personas. Esto sin tener en cuenta las implicaciones ambientales que se podrían generar, como inundaciones de los municipios cercanos como era el caso de El Peñol.
Es así que los campesinos, obreros y pobladores inician una etapa de colonización de tierras nuevas y de lucha contra las adversidades encontradas como los propietarios de extensos terrenos que querían apropiarse de las tierras anexadas, esto con el fin de conseguir mejor calidad de vida en cuanto a lo económico, político y social. Conjuntamente, se genera la organización de estos actores para defender y luchar por sus intereses, quienes eran abatidos y minimizados, no sólo en el departamento, a través de la falta de los servicios públicos, y los abusos de las administraciones locales; sino a nivel nacional, por parte de la UTC (Unión de Trabajadores de Colombia) en alianza con la iglesia y con el partido conservador.
“Las elites políticas y económicas lograron sustraerse a las confrontaciones civiles del siglo XIX, fortaleciendo una activa economía de extracción minera, comercio (interno y externo), y especulación. Así mismo, consolidaron un sistema de dominio político-institucional sobre la base de un fuerte localismo con apoyo en la iglesia católica y una ideología regional bastante arraigada.

La protesta civil y política no ha dejado de manifestarse, desde la creciente migración de la segunda mitad del siglo XIX y primeras décadas del siglo XX (la llamada colonización de vertiente), con los contingentes obreros a mediados del siglo XX, que vieron como se creaba en el departamento una federación sindical conservadora y católica, para lograr la división de los intereses obreros y la manipulación de sus organizaciones. Con las luchas cívicas que buscan cohesionar los intereses de las comunidades locales y regionales para hacer frente a la imposición de una dinámica externa de desarrollo y los abusos institucionales.” (Novoa. 2009: 54)
Las elites políticas y económicas consolidaron el proyecto de crecimiento territorial a nivel nacional, impuesto también en el interior del departamento produciendo mecanismos de mediación político-institucionales sólidos a través de los partidos tradicionales, principalmente el conservatismo, y la iglesia católica. Estos mecanismos de mediación consistían en los ‘barones electorales’, son personas que dominan y se dividen geográficamente en el departamento en ‘feudos’ electorales, quienes ejercían control sobre sus órganos de representación (consejos, asamblea departamental y congreso de la república).
En los años ochenta, a pesar de la represión se conforma un gran movimiento localizado de organización y protesta convocado por vía de la solidaridad y la participación regional, que después es abatido y se transforma por la violencia política de la región. Las personas se movilizaban por el control de los precios de sus productos, por encarcelamientos realizados, por la falta de maestros y por la prohibición de estacionar buses en la plaza; la baja calidad, la poca cobertura, altos costos, mala atención al cliente y una pésima administración de los servicios públicos especialmente a lo que confiere a la energía, alcantarillado, acueducto, agua potable; falta de escenarios deportivos y de recreación, falta de lugares para actividades culturales entre otros, dados esencialmente en Marinilla y Rio Negro. Esto hace parte de las razones por las que la gente se empieza a movilizar, con duración de dos décadas antes de que se forme el Movimiento Cívico de Oriente Antioqueño, pero generando las condiciones y el contexto para su surgimiento pero constituyendo una junta Pro-Defensa de los intereses de la región sumándose más motivos a la lucha, que tuvo el apoyo y repercusiones en varias ocasiones a nivel regional.

Frente a cada momento coyuntural se presentaron unas juntas cívicas con objetivo de dar solución a esos problemas llegando a acuerdos, juntas como los memoriales, las comisiones mediadoras o negociadoras, las audiencias con las autoridades respectivas y la firma de convenios, etc. Cuando estos mecanismos de solución usados no daban ningún resultado, la gente y los movimientos no sólo se manifestaban, sino también usaban las amenazas de paro o marchas, las marchas o manifestaciones, los bloqueos o tomas, las asonadas, etc., que son parte de las luchas cívicas, siendo el paro cívico el arma más eficaz. “Las luchas cívicas buscan cohesionar los intereses de las comunidades para crear un proyecto de desarrollo propio en medio de la intolerancia y la muerte.” (Ibíd.: 55)
Uno de los logros que la gente quería obtener era que la organización de Empresas Públicas de Medellín (EEPP) se hiciera a cargo del manejo y abastecimiento de todos los servicios públicos, lo que fue logrado por la comunidad El Peñol en Abril de 1969, después de fuertes luchas y negociaciones, con el llamado ‘Contrato Maestro’, en donde ésta asume todas sus responsabilidades. Los municipios implicados, en los que se dieron luchas similares por la implantación del proyecto hidroeléctrico fue San Rafael, San Carlos, Jaguas, Guatapé, La Ceja, entre otros. Dadas estas luchas los municipios consiguen el apoyo del Banco Mundial quien presiona a Colombia a ser más cuidadoso y garantizar alternativas a la población afectada, como condición para prestarles dinero. “Así, el gobierno nacional promulga la Ley 56 de 1981, que establece que las empresas que construyen embalses o hidroeléctricas deberán pagar a los municipios un impuesto por las áreas que utilizan, cancelar una prima de reubicación por los desplazamientos a las personas afectadas y aportar el 4% del valor de la venta bruta de energía, con destino a programas de reforestación y electrificación rural.” (Ibíd.: 74).
Uno de los resultados obtenidos de las luchas de la comunidad fueron las nuevas formas de organización en los que la gente se visualizaba como actores políticos y sociales con sus propios intereses y demandas, se lograron convergencias de los intereses gremiales y territoriales significativos, con algunas de las acciones se logra convocar varias localidades dando paso al establecimiento de una dinámica regional nueva. Parte de esta dinámica fue la conformación de Juntas cívicas extendida esta modalidad a varias regiones, que no consistían en un partido político ni promover alguno de los tradicionales sino como una alternativa “…con el fin de representar a la comunidad ante las instancias institucionales para exigir una explicación y solución a los problemas que se presentaban.” (Ibíd.: 75) El procedimiento de la Junta Cívica es el de convocatoria, convergencia y organización el cual fue usado en el proceso de regionalización dado por medio de ocho asambleas aproximadamente, en ese periodo de tiempo, en las que se convocan a las organizaciones campesinas, sindicales, y gremiales, y juntas de acción comunal de nueve municipios, con el fin de organizarse y consolidarse como movimiento nacional, que consiste en un espacio en el que se discutían los problemas de la comunidad como la situación de los servicios públicos y las comunidades afectadas por el desarrollo de los megaproyectos. También se crea un periódico como medio de información de los avances y resultados de los procesos de negociación y trabajo en pro de sus intereses.
Durante esta coyuntura de las asambleas se presentaron tres paros regionales de suspensión de comercio y transporte, en el que se dio la consolidación del movimiento Coordinadora Regional de Movimientos Cívicos no sólo a nivel regional sino nacional pero la razón principal de los paros era conseguir el retiro de la Electrificadora de Antioquia por parte de la Coordinadora Regional. El primero fijado el 7 de Agosto, puesto en marcha el mes siguiente, convocando todas las instituciones involucradas, cada municipio tiene que pasar un informe sobre las condiciones de realización del paro, con duración inicial de 48 horas, que se extendieron debido a las 512 capturas realizadas por el gobierno a gente perteneciente al movimiento regional de las Juntas cívicas, quebrantando así el espacio acordado para las negociaciones. Lo que dio paso al segundo paro acordado por la Coordinadora Regional aprobado por todas las Juntas Cívicas, el cual tuvo una respuesta negativa y violenta de parte del gobierno a través de la fuerza pública, presentando varios muertos, se llega a un acuerdo entre las instituciones y se incumple por parte del Gobierno nacional y departamental. A razón de esto se genera el tercer paro, afectado de una forma más fuerte a causa de la violencia política presente en donde se eliminan y se detienen varios dirigentes de estas juntas regionales cívicas, se prolongó por diez días pero no se logró el objetivo de retirar la Empresa Antioqueña de energía eléctrica en la prestación del servicio para los municipios de oriente. Con estos paros se evidencia el paso de la localización de conflictos a la organización regional.
“Después de la realización del tercer paso cívico regional, el movimiento va entrar en un repliegue activo hacia lo local, se retoman y fortalecen las trayectorias localizadas, simultáneamente con un proceso de auto-reflexión, recomposición y fortalecimiento del proyecto político regional. Las estrategias político-institucionales frente a la fuerza demostrada por el movimiento cívico se empiezan a concretar en diversas estrategias, la restructuración político-administrativa, la ‘guerra sucia’ contra dirigentes y simpatizantes de las luchas cívicas y la criminalización de la protesta política.” (pág. 86)


Finalmente, este movimiento inicia una serie de conferencias y encuentros nacionales promoviendo las movilizaciones cívicas y haciendo una serie de actividades dirigidas a la integración regional. Experimentó dentro de su estructura varias divisiones puesto que un sector pensaba el futuro del movimiento de una forma centralizada y otros no concebían la idea. Presentaron propuestas en relación a las elecciones populares de alcaldes, promoviendo la participación comunitaria, la revocatoria del cargo, etc.
Otros municipios como San Rafael, San Carlos, El Peñol, entre otros, continuaron con las movilizaciones cívicas.


BIBLIOGRAFÍA:


Alonso, Jorge (1999), en Durand Arp-Niesen, Jorge. Teorizaciones Sobre Movimientos Sociales, en: Movimientos Sociales Desafíos Teóricos y Metodológicos. Compilación. México, Ediciones de la Universidad de Guadalajara. México, págs. 9 – 42. http://www.insumisos.com/lecturasinsumisas/TEORIZACIONES%20SOBRE%20MOVIMIENTOS%20SOCIALES.pdf
Chihu Amparán, Aquiles (2000) Melucci: La teoría de la acción colectiva. Revista Argumentos, N° 37; diciembre del 2000: 79 – 92. Universidad Autónoma Metropolitana. http://bidi.xoc.uam.mx/tabla_contenido_fasciculo.php?id_fasciculo=177

Lander, Edgardo. Ciencias Sociales: Saberes Coloniales y Eurocéntricos. Universidad Central de Venezuela, Caracas. http://www.oei.es/salactsi/mato2.htm
Melucci, Alberto (2002). Acción Colectiva, Vida Cotidiana y Democracia. México, El colegio de México, Centro de Estudios Sociológicos. Primera reimpresión 2002 de la primera edición 1999.
Novoa, Edgar, (2009), Luchas Cívicas, trayectorias geopolíticas en Colombia: movimiento cívico del Oriente antioqueño, Movimiento político  Los Inconformes, Movimiento de integración del Macizo Colombiano, Facultad de Derecho Universidad Nacional, Bogotá.
Tarrow, Sidney (2004). El Poder en Movimiento: Los movimientos sociales, la acción colectiva y la política. Madrid, España. Alianza Editorial, Segunda Edición.

Añadir el documento a tu blog o sitio web

similar:

Solución de parcial domiciliario iconParcial domiciliario via correo electronico

Solución de parcial domiciliario icon1. 3Resumen del tema 10
«nacionales» contra la República. Murió pocos meses después bajo arresto domiciliario

Solución de parcial domiciliario iconSolución La Secretaría de Economía decidió implementar una solución...

Solución de parcial domiciliario iconHay momentos en que la solución está en sus manos
«hay momentos en que la solución está en sus manos»Asi dice Ben Sirá en un escrito redactado entre 190-180 a. C. (Ecl. 38: 1-15)

Solución de parcial domiciliario iconExamen: 1º parcial

Solución de parcial domiciliario iconExamen Parcial 30 %

Solución de parcial domiciliario iconExamen Parcial

Solución de parcial domiciliario iconCuestionario I parcial

Solución de parcial domiciliario iconExamen: 1º parcial

Solución de parcial domiciliario iconExamen Parcial 20%




Economía


© 2015
contactos
e.exam-10.com