Frenar la expansión de la omc y detener la ofensiva 'comercial' de las grandes empresas: ¡Alimentos, empleo, derechos de los pueblos y desarrollo sustentable en primer lugar!






descargar 143.58 Kb.
títuloFrenar la expansión de la omc y detener la ofensiva 'comercial' de las grandes empresas: ¡Alimentos, empleo, derechos de los pueblos y desarrollo sustentable en primer lugar!
página1/5
fecha de publicación27.07.2016
tamaño143.58 Kb.
tipoDocumentos
e.exam-10.com > Documentos > Documentos
  1   2   3   4   5


Llamado a la acción frente a la Conferencia Ministerial de la OMC en diciembre en Bali
Frenar la expansión de la OMC y detener la ofensiva 'comercial' de las grandes empresas: ¡Alimentos, empleo, derechos de los pueblos y desarrollo sustentable en primer lugar!


En los últimos veinte años los pueblos y el medioambiente hemos padecido una poderosa ofensiva contra nuestros derechos fundamentales y necesidades básicas orquestada a través de los tratados de libre comercio. Las grandes empresas han utilizado la Organización Mundial del Comercio (OMC) y numerosos Tratados de Libre Comercio (TLC) para imponer políticas que destruyen fuentes de trabajo y medios de sustento, socavan el acceso a medicamentos asequibles y servicios esenciales, destrozan el medioambiente e imponen diversas políticas que socavan nuestro futuro. Antes de la OMC y los TLC existía un acuerdo que fijaba las reglas para el comercio de bienes --el Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio conocido como GATT (por su sigla en inglés). La OMC sustituyó al GATT y les impuso a los gobiernos y sus propias políticas una lista de prioridades de las grandes empresas constituida por restricciones y normas en materia de propiedad intelectual, inversiones y agricultura que atentan contra las reglamentaciones de salud, financieras, de seguridad alimentaria, ambientales y otras de las que todos dependemos. La OMC dispone además de un sistema de ejecución que la faculta a imponerles penas a los países, restándoles espacio político a los gobiernos y obligándolos a modificar sus políticas nacionales de acceso a medicamentos, alimentos y agua, de desarrollo económico, de control sobre los recursos naturales, de estabilidad financiera, de energía y muchas otras. A esta ofensiva sin precedentes contra la soberanía nacional y el interés general se la vende como 'libre comercio'.
Cuando se la estableció en 1995, la OMC y sus normas abarcaban a 112 países. Ahora, 159 países están sometidos a las nocivas reglas de la OMC. Ampliar esas normas es uno de los objetivos prioritarios de los principales países desarrollados y las empresas mundiales que concibieron la OMC, y eso intensificaría aún más el ataque de la OMC contra nuestros derechos fundamentales y necesidades básicas. Esa es la agenda que han estado tratando de imponer sin éxito a través del llamado Programa de Doha para el 'Desarrollo' y su respectiva Ronda. Desde las calles de Seattle y las contundentes manifestaciones de protesta en Cancún (2003) y Hong Kong (2005), y a lo largo de años de campañas incansables en muchos países contra los ataques de la Ronda de Doha contra el empleo, la seguridad alimentaria y más, el poder popular ha evitado hasta el día de hoy la conclusión de la Ronda de Doha y ha logrado frenar la expansión de la OMC. El Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA), uno de los tantos TLC que las empresas transnacionales han utilizado para impulsar más allá de la OMC su agenda comercial corporativa, también fue descarrilada por la acción de las campañas mundiales. Antes que se iniciara la Ronda de Doha, la sociedad civil ya había conseguido frenar el Acuerdo Multilateral sobre Inversiones, que habría desencadenado muchos de los mismos impactos devastadores. Garantizar que la Ronda de Doha no se reavive es esencial para salvaguardar las victorias pasadas y para luchar contra la nueva arremetida de la globalización agenciada por las empresas transnacionales, también encarnada en la nueva ola de TLC bilaterales y regionales que se negocian en todo el mundo, tales como el Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP), el Tratado de Libre Comercio de Estados Unidos y la UE (TAFTA), los Acuerdos de Asociación Económica (EPA) y otros.
Después de muchas Conferencias Ministeriales fracasadas y casi doce años de negociaciones en torno a esta peligrosa expansión de la OMC, el futuro de la OMC se decidirá en la Conferencia Ministerial de la OMC que tendrá lugar en Bali, Indonesia, del 3 al 6 de diciembre. Sólo si emprendemos acciones en cada uno de nuestros países que obliguen a nuestros gobiernos a rendir cuentas y demostramos nuestra fuerza en Bali, podremos detener la expansión de la OMC y comenzar a desmantelar el desastroso régimen de tratados de 'libre comercio'.
Frenar el nuevo intento de expansión de la OMC en Bali
En la 9ª Conferencia Ministerial de la OMC que se llevará a cabo en Bali, las empresas transnacionales quieren revertir la victoria que obtuvimos al evitar que la Ronda de Doha avanzase durante todos estos años. Su plan es presionar a los países para que lleguen a acuerdos sobre varios asuntos específicos, y luego abrir la puerta para que se emprendan negociaciones en torno a otros asuntos que ampliarán el poder de la OMC y sus peligrosas normas.
¿Cuál es este plan que debemos detener? Los países desarrollados han roto la promesa que hicieron en la Ronda de Doha de negociar asuntos clave para los países en desarrollo y han eliminado de la agenda los asuntos referidos al “mandato de desarrollo” cuyo objetivo es corregir los graves problemas que presentan las reglas actuales de la OMC. Ese plan incluye oponerse a la propuesta del grupo de 46 países en desarrollo conocido como G33, que les permitiría a los países en desarrollo subsidiar a los campesinos pobres para que puedan cultivar alimentos para los sectores de la población que corren riesgo de padecer hambre en sus respectivos países; oponerse al paquete sencillo de políticas que les permitiría a los países menos adelantados obtener mejores resultados en términos de su participación en el comercio mundial; y oponerse a la propuesta de brindarles “trato especial y diferenciado” a los países en desarrollo, reconociendo el hecho de que no pueden salir adelante si se los somete a las mismas reglas que los países ricos desarrollados.

En su lugar, los países desarrollados han reenvasado y replanteado los mismos reclamos de liberalización y acceso al mercado de sus empresas en los países en desarrollo que han sido rechazados reiteradamente por los países en desarrollo miembros de la OMC. Eso incluye un acuerdo sobre Facilitación del Comercio que les exigiría a los países en desarrollo utilizar sus recursos financieros y tecnológicos prioritariamente para facilitar una mayor cantidad de importaciones de los países desarrollados. Esto no sólo implicaría menos recursos para las metas nacionales de salud, educación y empleo, sino que también socavaría las economías de los países en desarrollo con una nueva avalancha de importaciones.
Los países desarrollados también pisotearon los principios fundamentales de la propia OMC que disponen que para emprender nuevas negociaciones todos los países deben estar de acuerdo, y han iniciado negociaciones sobre su agenda empresarial corporativa pos Bali. Eso incluye la ampliación del Acuerdo plurilateral vigente sobre Tecnologías de la Información (ATI). Ampliar el ATI limitaría la capacidad de los países pobres de desarrollar industrias clave para la generación de empleo. Y representaría efectivamente una nueva vía encubierta que habilitaría a las empresas transnacionales y países desarrollados a imponerles a los países en desarrollo la liberalización que rechazaron en las negociaciones de la Ronda de Doha sobre Acceso al Mercado No Agrícola (NAMA, por su sigla en inglés). También iniciaron negociaciones plurilaterales sobre un TLC radical sobre servicios conocido como el Acuerdo sobre el Comercio de Servicios (TISA, por su sigla en inglés) que conduciría a la desreglamentación y liberalización de muchos servicios públicos y privados, tanto en países en desarrollo como desarrollados. Este acuerdo también liberaría a los países desarrollados de la presión de tener que ceder y aceptar los cambios a las normas vigentes de la OMC que reclaman los países en desarrollo. Estos dos acuerdos representan más del mismo modelo fallido de liberalización y desregulación al que nos oponemos desde hace tiempo las organizaciones de la sociedad civil, tanto en países en desarrollo como desarrollados.
Esta 9ª Conferencia Ministerial de la OMC será diferente a otras reuniones ministeriales previas en un punto fundamental: Brasil estará al mando. Los países BRICS respaldaron que el nuevo Director General de la OMC sea un brasileño, y aunque Brasil ha desempeñado un papel clave en contrarrestar los reclamos del bloque de países desarrollados, probablemente presionará por un resultado que llevará a la expansión de la OMC. Los ministros de comercio de los BRICS afirmaron que “la OMC requiere un nuevo líder [de un país en desarrollo]...que encabece el camino a una conclusión rápida del Programa de Doha para el Desarrollo”, y al mismo tiempo "indicaron su voluntad de explorar la posibilidad de llegar a resultados en áreas específicas donde es posible avanzar” y “encarar los temas clave de desarrollo que preocupan a los miembros de la OMC más pobres y vulnerables”. Esta nueva dinámica nos exige estar especialmente alertas para garantizar que el resultado de la 9ª Conferencia Ministerial no implique 'más de lo mismo' en términos de la primacía de las prioridades fijadas por las grandes empresas, la adopción de medidas costosas para los países en desarrollo a través de la Facilitación del Comercio, y una agenda pos Bali para avanzar aún más en la liberalización del comercio a nivel multilateral, pero adornada con unas pocas promesas a cambio para los países en desarrollo.
Construir poder popular para terminar con el régimen de 'libre comercio' antes, durante y después de Bali
El comercio es necesario, pero necesitamos una modalidad distinta de comercio que no esté basado en la explotación de las personas, los pueblos y la naturaleza y cuyas reglas beneficien a las comunidades y no a las empresas. Las crisis financiera, alimentaria, económica y otras, a las que las normas de privatización y liberalización promovidas a través de la OMC y los TLC tanto contribuyeron, demuestran por qué esto es esencial para nuestro futuro. El tipo de comercio que necesitamos es un comercio fundado en la complementariedad, no el comercio agenciado por las grandes empresas. La OMC, los TLC y los tratados bilaterales de inversiones (TBI) no son inamovibles. Se los puede anular y sustituir por otros acuerdos comerciales. Eso es lo que sucedió con el TLC entre México y Bolivia que fue sustituido por un acuerdo sobre bienes solamente, o con las decenas de TBI que fueron denunciados recientemente y que se están renegociando sin cláusulas de solución de diferencias entre inversionistas y Estados. Necesitamos un sistema de comercio muy distinto que garantice los derechos humanos antes que los intereses empresariales, que preserve la soberanía de los Estados, especialmente de los más débiles, que proteja en primer lugar la salud, la alimentación y el empleo, y que trate a la naturaleza con respeto y cuidado. Un mundo sin OMC, TLC, TBI y el régimen de libre comercio es posible y necesario.
Nuestro llamado es a frenar la expansión de la OMC en Bali y fortalecer el movimiento mundial para terminar con este régimen de libre comercio. Cualquier acuerdo que surja de la Conferencia Ministerial de Bali debe ponerle punto final a la devastación generada por décadas de políticas en pro de la globalización agenciada por las grandes empresas transnacionales. Tenemos que garantizar que la Conferencia Ministerial de la OMC en Bali no apruebe la peligrosa expansión de la agenda empresarial corporativa. En su lugar es necesario diseñar y poner en marcha un nuevo sistema de comercio equitativo y fundado en la complementariedad, que ponga en el centro a las personas, los pueblos y la naturaleza. Exigimos:


  • ¡No a la expansión de la OMC! En la etapa preparatoria de la Conferencia Ministerial de la OMC en Bali, los gobiernos deben rechazar un acuerdo de Facilitación del Comercio e insistir en ponerles punto final a las negociaciones sobre otros acuerdos que ampliarían las políticas de la OMC, tales como el ATI y el TISA que se proponen.




  • ¡Darle vuelta a la OMC! En lugar de esa expansión, los gobiernos deben acordar comenzar a desmantelar las extralimitaciones normativas de la OMC a fin de garantizar el espacio político necesario para que los países puedan encarar temas clave como la alimentación, salud, empleo, estabilidad financiera, cambio climático y naturaleza. Esta agenda alternativa está plasmada en la declaración Darle la vuelta a la OMC 2013: Alimentos, fuentes de trabajo y desarrollo en primer lugar. Además, los gobiernos deben aprobar la propuesta de los países en desarrollo sobre seguridad alimentaria, y un paquete robusto de propuestas para los Países Menos Adelantados que han sido identificadas como prioritarias desde hace tiempo por los países en desarrollo; y aprobar asimismo otros cambios clave en materia de políticas identificados en la declaración de Darle vuelta a la OMC 2013: Alimentos, fuentes de trabajo y desarrollo en primer lugar.




  • ¡Cambiar el sistema mundial de comercio! El sistema mundial de comercio debe trabajar en función del 99%. Las instituciones fallidas como la OMC, los TLC y TBI deben ser sustituidas por un nuevo sistema que discipline a las empresas y dote a los países con suficiente espacio político para llevar adelante una agenda positiva en pos del desarrollo sustentable y la generación de empleo, seguridad alimentaria, acceso a servicios de salud y medicamentos asequibles y estabilidad financiera mundial.


Es esencial que durante 2013 nos organicemos para trascender más allá de las consignas y las declaraciones y nos movilicemos presionando directamente a los gobiernos para que emprendan acciones decisivas este año. OWINFS alienta a las organizaciones de la sociedad civil preocupadas por los impactos de la OMC sobre los trabajadores, agricultores, mujeres, el medioambiente y nuestro futuro, a que se organicen urgentemente para ejercer presión sobre su Ministro de Comercio y otros funcionarios nacionales a fin de lograr las metas antedichas:


  1. Respalda con tu firma la declaración “Darle la vuelta a la OMC 2013: Alimentos, fuentes de trabajo y desarrollo sustentable en primer lugar” formulada por la red Nuestro Mundo No Está en Venta (OWINFS, por su sigla en inglés) que a su vez puede aprovecharse para:

  2. Organiza eventos educativos para generar conciencia pública sobre los impactos nacionales negativos de la OMC --y el impacto potencialmente peor de las actuales propuestas empresariales para la expansión de la OMC incluidas en el paquete de Bali-- para los campesinos, trabajadores, el medioambiente y otras comunidades afectadas de tu país.

  3. Exige una reunión (junto con otros grupos preocupados) con tu Ministro de Comercio para expresarle tus reclamos respecto al Paquete de Bali, la situación actual de la OMC y la necesidad de transformar el régimen mundial de comercio, y hacerle saber a tu gobierno que estás monitoreando sus actividades en Ginebra y Bali.

  4. Pídele a los parlamentarios y otros ministerios afectados (agricultura, salud, trabajo, banca central y regulación financiera, etc.) que presionen a tu Ministro de Comercio y Presidente para defiendan los intereses y necesidades de sus pueblos en las negociaciones actuales que se desarrollan en Ginebra acerca del Paquete de Bali y la OMC en general.

  5. Envía una carta nacional a tu gobierno, respaldada por una gama amplia de movimientos sociales, sindicatos y organizaciones de la sociedad civil, reiterando los reclamos de la campaña mundial en torno a la OMC.

  6. Organiza distintos tipos de iniciativas, peticiones parlamentarias, cartas para firmar, conferencias de prensa, movilizaciones y acciones creativas para decir basta, 18 años de liberalización del comercio ya fueron son demasiados.




  1. Contacta a la prensa y los medios de comunicación y cuéntales sobre los impactos negativos que tiene la OMC sobre la economía, los trabajadores, campesinos, consumidores, pescadores, mujeres, el cambio climático y el medioambiente. Puedes enviar una Carta al Editor. OWINFS puede suministrarte puntos de discusión a los que hacer referencia, y un memorando editorial completo que puedes usar como recurso para formular una carta que sea adecuada para los medios de tu país.



  1   2   3   4   5

Añadir el documento a tu blog o sitio web

similar:

Frenar la expansión de la omc y detener la ofensiva \Tribunal Permanente de los Pueblos Audiencia sobre Biodiversidad...

Frenar la expansión de la omc y detener la ofensiva \Las empresas son un pilar fundamental de la economía de un país,...

Frenar la expansión de la omc y detener la ofensiva \Resumen: El objetivo de esta comunicación es presentar un diagnóstico...

Frenar la expansión de la omc y detener la ofensiva \Informe de derechos humanos de los pueblos indigenas afectados por...

Frenar la expansión de la omc y detener la ofensiva \Alentadas por las crecientes exigencias de los consumidores, la creación...

Frenar la expansión de la omc y detener la ofensiva \Instrumento Virtual al Servicio del Ambiente, el Desarrollo Económico,...
«(para) el análisis económico, sólo los derechos económicos ciertos, no los derechos nominales legales, son relevantes» (Eggertsson,...

Frenar la expansión de la omc y detener la ofensiva \Y derechos de los pueblos indígenas

Frenar la expansión de la omc y detener la ofensiva \General Motors de México entre las 500 empresas más importantes de la revista Expansión

Frenar la expansión de la omc y detener la ofensiva \El 90% de las empresas españolas establecidas en Brasil asegura que...

Frenar la expansión de la omc y detener la ofensiva \En este boletín encontrará las últimas noticias relacionadas con...




Economía


© 2015
contactos
e.exam-10.com