Modelo lingüístico. El análisis componencial. El análisis de rasgos distintivos






descargar 363.46 Kb.
títuloModelo lingüístico. El análisis componencial. El análisis de rasgos distintivos
página8/11
fecha de publicación12.07.2015
tamaño363.46 Kb.
tipoDocumentos
e.exam-10.com > Contabilidad > Documentos
1   2   3   4   5   6   7   8   9   10   11

Un rango común de procesos cognitivos potenciales. La Antropología Cognitiva, utilizando como material básico de trabajo el lingüístico, ha pretendido mostrar cada cultura como un conjunto de sistemas de conocimiento. Para ello se ha servido de modelos psicológicos adecuados al estudio de procesos cognitivos concretos. En este sentido, podríamos recordar el uso de las categorías, los esquemas y los modelos culturales. Al utilizar estos elementos se asumía de forma implícita que los procesos cognitivos eran básicamente los mismos para todos los seres humanos.
La visión de la cultura como ordenamiento producido mediante los procesos de categorización permitía reflejar la diversidad como si tratara de deslindar dominios y dentro de ellos, establecer divisiones y subdivisiones, considerando que nunca serían iguales de una cultura a otra.
Frente a esto, la teoría de los esquemas se ha centrado en un proceso cognitivo básico: la memoria. No obstante, también se han tomado en consideración las relaciones que conllevan procesos de inferencia. Estos últimos tienen que ver con modelos de razonamiento que pueden simbolizarse utilizando reglas lógicas (Modus ponens, Modus tollens, etc.) En esta línea, Wason ha mostrado la generalidad en el uso del Modus ponens, señalando cómo el uso del Modus tollens es mucho menos frecuente. Por otro lado, la correspondencia de la argumentación Trobriand con los modos silogísticos aristotélicos sugiere que la diversidad cultural no conlleva formas de razonamiento diferenciadas.
(Examen junio 2004 – Primera semana – Pregunta 4 - ¿Está ligada la actividad cognitiva a los estadios del desarrollo histórico, económico, social? Planteamiento y discusión).

(Examen junio 2005 – segunda semana – pregunta 4 – Muestre los procesos de razonamiento y deducción desde la perspectiva de una Etnología).

Estas conclusiones contradicen los resultados de Wygostky y Luria en sociedades tradicionales en Uzbekistan y Kirghizia. Para ellos, la actividad cognitiva está ligada a los diferentes estadios del desarrollo histórico y los principales cambios que han ocurrido en esos procesos se han producido por el impacto de “una revolución social y cultural”, en referencia a la revolución bolchevique. Pese a su indudable condicionamiento ideológico, es interesante el estudio de Luria al señalar cómo los procesos de razonamiento y deducción están asociados con la experiencia práctica inmediata, de tal modo que los sujetos pueden hacer juicios válidos sobre las cosas que les conciernen, dando así muestra de una gran inteligencia práctica. Sin embargo, pueden manifestar al mismo tiempo una incapacidad para el razonamiento abstracto. Esta última se debe, según Luria, a:
1. La desconfianza hacia una premisa inicial que no reproduzca su experiencia personal.

2. El rechazo de las premisas que son enunciados universales. Las tratan como si fueran enunciados particulares.

3. La desintegración del silogismo en tres proposiciones particulares sin una “lógica” unificadora evidente para quienes no estén habituados a la representación abstracta del razonamiento.

Hamill señala que hay cierto tipo de conclusiones, válidas desde un punto de vista lógico, que no son admitidas por miembros de diferentes culturas. Por ejemplo, en razonamientos que parten de una premisa universal (“todos los…”) y acaban en una conclusión particular (“algunos…”)
No obstante, tales problemas parece que se deben más a dificultades de índole semántica que propiamente lógica. En este sentido habría que señalar que estudios comparados con los Mende, Ojibwa y Navajo realizados por el propio Hamill tienden a confirmar que la estructura de los silogismos es universal.
Una mente intencional y consciente.

La conciencia de sí mismo es universal. La “teoría de la mente” que se invoca en las hipótesis sobre el origen del lenguaje se especifica con una capacidad para comprender el estado mental de otra persona. La unidad-continuidad mental de cada sujeto humano se comprueba a través del discurso narrativo. Por otra parte, la discusión sobre la existencia en todas las lenguas de pronombres personales ha acabado con la inclusión de estos en los universales semánticos primitivos. Así pues, el aspecto de la existencia de una mente intencional y consciente como elemento básico sobre el que asentar la idea de la unidad psíquica de la humanidad parece haber quedado demostrado.
Un amplio abanico de emociones y sentimientos que potencialmente afectan a todo ser humano. La toma en consideración de la emotividad en el estudio de la unidad psíquica de la humanidad proviene de la insatisfacción con los primeros enfoques, excesivamente centrados en el estudio de los aspectos racionales. No obstante, ya autores clásicos como Malinowski o Evans-Pritchard habían hecho referencia a la conducta emocional de los nativos. Por su parte, Darwin consideró las emociones humanas como un elemento clave para la supervivencia de la especie. A su vez, Freud subrayó la importancia de la conducta emocional y las formas en que esta interfiere y condiciona la conducta racional. En fechas más recientes, Lutz y White han señalado como las emociones aparecen en la literatura antropológica en el vaivén de las tensiones entre materialismo e idealismo, positivismo e interpretativismo, universalismo y particularismo, individuo y cultura, o romanticismo y racionalismo.
Ekman (1984) y sus colaboradores han llegado a tipificar las emociones universales de los humanos: felicidad, sorpresa, miedo, enojo, asco y tristeza. Individuos de culturas diferentes identifican unos mismos gestos y los refieren a las mismas emociones correspondientes.
Lakoff considera que las emociones tienen una estructura conceptual muy compleja y no pueden, por tanto, reducirse a un esquema tan limitado.
En todo caso, en el estudio del carácter universal de las emociones tendríamos que tomar en consideración, no sólo los aspectos biológicos y psicológicos, sino sobre todo los relacionados con las situaciones sociales y el significado existencial que se da a las mismas en términos culturales. Aspectos esenciales de la cultura suelen presentarse a sus miembros en términos emocionales antes que racionales. Este hecho no puede ser ignorado por el investigador.
La unidad psíquica y la posibilidad de la etnografía. La tesis de la unidad psíquica de la humanidad tiene importantes consecuencias en la Antropología. En última instancia, la virtualidad de la etnografía depende de:
a. La posibilidad de compartir con cualquier otro ser humano pensamientos y sentimientos. La cultura es compartida: la distribución de sus contenidos se realiza, según Strauss y Quinn, mediante una pautación modal concreta, basada en el lenguaje, las prácticas de socialización infantil y una gama de soluciones concretas a los problemas cotidianos.

b. La posibilidad de comprender las razones que guían el comportamiento de cualquier otro ser humano. De ahí la importancia de la empatía. Malinowski: mirar con los ojos del nativo. Rosaldo: concepto del sujeto posicionado, referido al lugar socio-estructural desde el cual se tiene un ángulo particular para ver las cosas.
La cultura es compartida, independientemente de que sus contenidos sonde hecho variablemente compartidos. La distribución más común es una pautación modal de la que se apartan versiones particulares diversas. La pautación modal es característica de la vida social humana. Se habla (Strauss y Quinn, 1997) de tres fuentes principales de pautación modal: un lenguaje común, las prácticas de socialización infantil y algunas soluciones similares a las tareas cotidianas, que pueden haber comenzado siendo inventadas pero que posteriormente se han difundido. En vez de buscar fuentes de pautación modal, mejor propuesta puede ser (Hutchins, 1995) tomar la cultura como proporcionadora de “estructuras de mediación” que pueden estar corporalizadas en artefactos, en ideas, en sistemas de interacción social y en todo eso a la vez.
El otro supuesto es la unidad psíquica de la humanidad, que afirma también la posibilidad permanente de la socialización, de forma que individuos ya previamente socializados en culturas diversas en situación de interacción podrían encontrar estructuras de mediación. Berger y Luckman la llamaron “socialización secundaria”.
Mirar con los ojos del nativo, como preconizaba Malinowski, no era sólo ponerse en su razón, también era empatizar con ellos. Y la empatía solicitada implicaba expresamente la unidad psíquica. La idea que subyace a la empatía es que todos los seres humanos tienen la capacidad de comprender el estado emocional de otro ser humano. Y conlleva que de la misma manera puede accederse a la comprensión de sus elaboraciones conceptuales. Por una parte, parece como si las emociones se contagiara del y hacia el entorno y por otra como si la captación profunda de ideas ajenas sólo se consigue si va envuelta con ese “sentimiento de solidaridad” del que hablaba Malinowski. Lo que esto implica es proximidad, atenta e intensa, de modo que se vuelve inexcusable el trabajo de campo, entendido como presencia y como convivencia del antropólogo entre los sujetos de estudio.
La empatía no tiene necesariamente un único anclaje interno. Renato Rosaldo (1984) ha acudido al concepto de “sujeto posicionado” que se refiere a un lugar socio-estructural desde el cual se tiene un ángulo particular para ver las cosas. La experiencia común, sin duda, es una fuente de empatía cargada de sentido social. Pero en el concepto de “sujeto posicionado” es la experiencia análoga (no estrictamente idéntica, pues media la diversidad cultural), la que empuja a la empatía y de forma no menor que pueda hacerlo una especie de impulso genérico de sintonía con los congéneres. Solo que el concepto de “sujeto posicionado” habla de un recubrimiento cognitivo que la analogía puede llegar a hacer del sentimiento de solidaridad. Comprensión tiene entonces el doble significado de solidaridad y de entendimiento.
La comprensión antropológica que se proyecta sobre la diversidad cultural tiene mucho de mediación (aparentemente en las dos direcciones) y no sólo está constituida por conocimiento, sino por reconocimiento en lo que tiene de actitud respetuosa. La naturaleza humana consiste en una extraordinaria capacidad para la variabilidad cultural y para la variabilidad de una cultura a lo largo del tiempo. Unidad psíquica y diversidad cultural no son excluyentes.
El premio tras el estudio etnográfico que prometía Malinowski no acababa en la comprensión del Otro, sino de nosotros mismos.
CONFERENCIA EN LA UNED 19-abril-2005. D. HONORIO VELASCO MAÍLLO
El vocabulario de esta 2ª parte de la asignatura proviene de la lingüística y de la psicología cognitiva. Es conveniente releer apuntes de estas materias.

Pregunta de alumno:
¿CÓMO SE ANALIZA LA FRASE “TRES GRANDES CUCHARADAS DE AZÚCAR” DESDE LA PERSPECTIVA DE LA IDEOLOGÍA DEL LENGUAJE? (Pág. 334 del libro).

(Examen junio 2004 – Segunda semana – Pregunta 3 – Analice la frase “tres grandes cucharadas de azúcar” desde la perspectiva de la ideología del lenguaje.)
Respuesta:
Lo primero que debemos hacer es situar la pregunta. En este caso estamos viendo la teoría de la relatividad lingüística de Worf. En los inicios, esta teoría subrayaba que el lenguaje tiene un papel canalizador del pensamiento. La manera de Worf de mostrar esto es comparando las lenguas SAE, o sea las occidentales con las lenguas amerindias, que él tenía al alcance porque se estaban desarrollando las lenguas americanas. El contraste entre unos y otros resultaba extremo en el léxico, sobre todo, en las frases gramaticales o sintácticas. Según Worf, se traducía una etnolingüística, o sea, una forma de ver el mundo, en la medida en que representaban el tiempo, el espacio, la condición de agente de causa y efecto. Expresaban, por lo tanto, ideas generales que se sitúan en la visión del mundo. La lengua, decía Worf nos da una manera de ver el mundo. Él pensaba que los hopi, no tenían la misma concepción del tiempo que nosotros. Ha habido muchas discusiones acerca de la teoría de Worf, pero algo ha quedado, y ha afectado incluso a la propia lingüística, porque Worf atinadamente mostró que la lingüística que entonces era modelo de trabajo para la Antropología, había sido generada sólo con el estudio de las lenguas indoeuropeas, con lo que se suponía que la lingüística habría sido muy diferente si se hubiera forjado como ciencia con el estudio sobre el chino, el japonés o las lenguas amerindias.
Un ejemplo de esto es lo de “las tres grandes cucharadas de azúcar”. Se trata de un análisis gramatical:


  • Tres: adjetivo numeral,

  • Grandes: adjetivo de tamaño

  • Cucharadas, es un tipo de sustantivo que se refiere a una forma.

  • Azúcar es un tipo de sustantivo que se refiere a una sustancia


Y aquí queda claro que no basta con decir que es un sustantivo, porque hay s, que como son sustancias ilimitadas (azúcar) necesitan de otros sustantivos que les den forma (cucharadas). Porque el azúcar no tiene forma. Esto lo advirtió Worf comparándolo con otras lenguas, la pauni, en las que los sustantivos se unitizan, es decir, se pueden usar por sí mismos: “dame tres azúcares”, porque allí el azúcar ya contiene forma. Hay en el análisis lingüístico una ideología que tiende a pensar que el análisis que ha hecho la lingüística occidental, es extensible a todas las lenguas, y no es el caso. Nosotros tenemos sustantivos sin forma que necesitan ser acompañados de otros para que tengan sentido. Por ejemplo, no se puede decir, dame tres telas, tres aguas.
Nosotros tratamos a los sustantivos como si tuvieran formas, y para eso empleamos otros sustantivos para dárselas, como casas, agua, sillas, pero no en todas las lenguas no está este carácter, hay lenguas en el que el sustantivo se unitiva, basta con decir tres tiempos y no se necesita otro sustantivo.

Eso es lo que pasa en las lenguas occidentales con el tiempo. Las SAE lo dicen como si fuera una sustancia sin forma, pero la dan de una manera forzada. Por ejemplo “tres días” de tiempo o tres cucharadas de azúcar, pero en experiencia no es lo mismo. Pero en términos de experiencia no es lo mismo tres días de tiempo, que tres árboles. La palabra días es una separación forzada del tiempo. Al poner los días lo separamos, lo troceamos. En la lengua hay construcciones ideológicas.

La lingüística ha universalizado conceptos y categorías que sólo valen para las lenguas occidentales, no para todas las lenguas humanas, y ésta es la clave, decir, contiene una ideología.
Pregunta de alumno:
¿ENTONCES SE TRATA DE UNA FORMA DE SUPERAR LA DICCIÓN ETNOCÉNTRICA INICIAL DE LAS LENGUAS OCCIDENTALES PARA LLEGAR A UNA VISIÓN RELATIVISTA?
Respuesta:
Sí, pero también es una demanda de exigencia a la ciencia lingüística desde la Antropología, de manera que no se ofrezca como un modo de conocimiento universal, y si lo hace, ha de tener en cuenta que los instrumentos conceptuales de los que se sirve tienen que valer para todas las lenguas.

Pregunta de alumno:
Pregunta de alumno:
DIFERENCIA ENTRE TAXONOMÍA Y PARADIGMA (Pág. 378-379) –

(Examen junio 2004 – Primera semana – Exponga y diferencie que se considera una taxonomía y qué un paradigma).
Las piezas de ajedrez están enumeradas rey, dama, torre, alfil…
El análisis componencial trabaja descubriendo en primer lugar, dimensiones de significado que en las piezas de ajedrez es el color, con dos rasgos, blanco y negro. En segundo lugar son las posiciones de partida, que según las anotaciones de la federación de ajedrez tiene numeradas las casillas por columnas y filas. Esos son los rasgos de la posición de partida. La 3ª dimensión es movimiento, y los rasgos son horizontal, que a su vez tiene dos modalidades, limitado o ilimitado. Hay piezas que se pueden mover de manera limitada. La torre se mueve de manera ilimitada. El rey en H. Luego hay una modalidad específica. Otra dimensión es la conversión, es decir algunas piezas son sujetos de conversión y otro son objetos de conversión, cuando un peon de blancas puede ser convertida en dama si llega a la fila 8. Solo los peones son sujetos y los otros son objetos de conversión. Jerarquía es otra dimensión

Este conjunto de dimensiones y sus rasgos pueden cubrir todas las posibilidades de las piezas. Si esto fuera así tendríamos un paradigma perfecto, En realidad el dominio de las piezas es un paradigma imperfecto, porque no tenemos todas las combinaciones posibles, los rasgos pueden funcionar conjuntamente pero en este caso podemos tener todo el dominio de todas las piezas de ajedrez, no es un paradigma perfecto, es imperfecto.
Ahora bien para hacer una taxonomía trabajamos con un sistema de clasificación, que tiene en cuenta los niveles de inclusión, por ejemplo de inferior a superior.



DIMENSIÓN

RASGOS

Color

Blanco y negro

Posición de partida

A1, a2, a3, b1, b2……

Movimientos

Horizontal: limitado o ilimitado

Vertical: limitado o ilimitado

Oblicuo: limitado o ilimitado

Salto de caballo

Conversión *

Sujeto/objeto de conversión

Jerarquía

Rey: definitiva; reina: principal;

Figuras: mayor; peones: menor.

* Cuando un peón logra la fila 8 puede ser convertido en dama (sujeto), pero una dama no puede ser convertida a peón (objeto).

El paradigma se compone sobre la base de la discriminación de las dimensiones de significado, las cuales se describen por medio de rasgos concretos. Esto establece las relaciones de contraste entre las piezas (todas se distinguen de otras, al menos en un rasgo). Tomados en conjunto, los rasgos ordenados por dimensiones tenemos un paradigma. Pero si atendemos a las relaciones de inclusión, todas las piezas son elementos de una categoría mayor, que a su vez forman parte de otra categoría superior. Eso es una taxonomía. Una taxonomía es un sistema de clasificación que se rige por la relación de inclusión con diferentes niveles.

Un paradigma es un sistema de construcción de significado que se rige por relaciones de contraste
Pregunta de alumno:
1   2   3   4   5   6   7   8   9   10   11

similar:

Modelo lingüístico. El análisis componencial. El análisis de rasgos distintivos iconTema el analisis de los estados financieros de la empresa y analisis...

Modelo lingüístico. El análisis componencial. El análisis de rasgos distintivos iconComparacion del analisis estrategico frente al analisis tradicional

Modelo lingüístico. El análisis componencial. El análisis de rasgos distintivos iconEl Análisis dafo, también conocido como Matriz ó Análisis "dofa"...

Modelo lingüístico. El análisis componencial. El análisis de rasgos distintivos iconReseña historica una somera introducción al modelo bajo estudio ubicándolo...

Modelo lingüístico. El análisis componencial. El análisis de rasgos distintivos iconRasgos principales del modelo weberiano

Modelo lingüístico. El análisis componencial. El análisis de rasgos distintivos iconMateriales de referencia-analisis de gases-metodos de comparacion...

Modelo lingüístico. El análisis componencial. El análisis de rasgos distintivos iconObjetivos generales capacitar al alumno en el análisis, comprensión...

Modelo lingüístico. El análisis componencial. El análisis de rasgos distintivos iconLa comprensión total del modelo de oferta y demanda, de los conceptos...

Modelo lingüístico. El análisis componencial. El análisis de rasgos distintivos iconEl gusto por la discriminacióN
«modelo del gusto por la discriminación». Otros autores como Glen Cain o Bergmann plantearon posteriormente análisis alternativos....

Modelo lingüístico. El análisis componencial. El análisis de rasgos distintivos icon1- análisis económico




Economía


© 2015
contactos
e.exam-10.com